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 Carlos Fuentes:

"He propuesto a Adolfo Suárez  para que medie en Chiapas".  

 

Transcripción de la entrevista concedida por el autor mejicano en Marzo de 1999 

  JESÚS TENLLADO

ENTREVISTADOR: Carlos Fuentes, es difícil hablar de un libro que aún no hemos leído, pues no se ha publicado todavía en España, aunque eso no debería ser un problema, porque los periodistas solemos hablar de lo que no conocemos

  CARLOS FUENTES: Es cierto, pero a veces la intuición es más fuerte y suple eso.

  E: Señor Fuentes,¿ nos podría hablar de Laura Díaz, la protagonista de su última novela?

  CARLOS FUENTES: Mire, es una novela que cubre prácticamente un siglo de vida mexicana. Comienza en los orígenes de mi familia formada por inmigrantes canarios y alemanes que se asentaron en el estado de Veracruz. Crearon unas fincas cafetaleras, fundaron bancos, qué sé yo. Y de ahí arranca el personaje de Laura Díaz, hasta terminar en 1.972, de manera que cubre prácticamente un siglo de la vida mexicana.

  E:Por lo poco que conozco de la novela, ¿Laura Díaz puede ser un trasunto o un recuerdo de dos abuelas suyas?

  CARLOS FUENTES: Bueno, muchas de las historias de las que arranca la novela son historias que me contaron mis abuelas. La propia Laura Díaz no es un personaje totalmente ficticio. Viene de ese fondo familiar mío, pero ella misma es un personaje autónomo y no tiene nada que ver con mi familia, es una pura creación.

  E: También he leído que Laura Díaz es una suerte de homenaje y recuerdo a las historias que contaban sus dos abuelas.

  CARLOS FUENTES: Así es. Siempre he dicho que las abuelas son las mejores novelistas del mundo y lo que nos cuentan se nos queda en la memoria para siempre. Pero, claro, una historia contada por una abuela para convertirse en literatura nos obliga a nosotros mismos a convertirnos en abuelos. Es decir, hay que esperar mucho tiempo para que esa semilla que se plantó cuando éramos niños, germine, fructifique, y pueda convertirse en literatura.

  E: ¿Cuánto tiempo ha tardado en germinar esta novela?

  CARLOS FUENTES: Toda una vida en realidad. Mire, yo crecí fuera de México debido al cargo diplomático de mi padre. Pero volvíamos todos los veranos a México. Una de mis abuelas vivía en Veracruz, la otra en Ciudad de México, y pasaba tres meses con ellas, encantado, oyendo sus historias que me llevaban a un pasado del siglo diecinueve, el que ellas habían vivido. De manera que tardó en germinar todo ese tiempo, desde que yo tenía cuatro o cinco años hasta ahora que he logrado escribir el libro.

  E: Sus abuelas no han influido únicamente en esta novela, sino en toda su carrera de fingidor

  CARLOS FUENTES: Yo creo que sí. Repito que creo que las abuelas son grandes ficcionalistas. Laura Díaz se inicia con una escena que parece inventada por mí, pero que es cierta. Una bisabuela mía viajaba en la diligencia de México a Veracruz cuando la detuvieron unos bandidos. La buena señora llevaba descuidádamente la mano fuera de la ventanilla. El jefe de los bandoleros le dijo: "entrégueme sus anillos, señora", y ella respondió: "primero me corta usted los dedos porque son mis anillos de compromiso y matrimonio". El bandido sacó un machete y le cortó los tres dedos a mi bisabuela. Se los puso bajo el sombrero y se fue cabalgando. Eso es cierto, y parece una cosa inventada por mí, ¿verdad?  

  E: Es una historia tremenda...¿así comienza su novela?

                      CARLOS FUENTES: Bueno, la novela está enmarcada entre dos  episodios que suceden en dos ciudades de los Estados Unidos en nuestro tiempo, que son Detroit y Los Angeles. Para mí es muy significativo que la saga familiar empiece en Veracruz, que ha sido tradicionalmente el puerto de entrada desde el Atlántico, desde Europa, donde llegaban los europeos, y termine con México mirando hacia los Estados Unidos, y con Los Angeles y el Océano Pacífico como punto final de esta saga de este siglo mexicano. Es decir, hemos cambiado la cara que le dábamos a Europa, por la cara que ahora le damos a los Estados Unidos.

 

E: ¿Es Laura Díaz ese espejo que refleja el recorrido de la historia reciente de México?

 

CARLOS FUENTES: De México y del mundo, porque Laura Díaz está conectada a través de amantes, amigos y compañeros con otros hechos centrales del siglo veinte, como son la Guerra de España, o la persecución mccarthista en los Estados Unidos.

 

 

E: Creo que uno de los episodios finales de la novela es la tristemente famosa matanza del Zócalo, la matanza de la Plaza de las Tres Culturas

 

CARLOS FUENTES: Tlatelolco, sí. Un nieto de Laura Díaz muere en Tlatelolco, y ella es incapaz de recoger el cadáver, porque el gobierno de la época, el gobierno de Díaz Ordaz prohibió que los deudos recogiesen los cadáveres. Los metieron en una fosa común, y desaparecieron todos.

 

E: No parece un final feliz para la novela...

 

CARLOS FUENTES: No termina ahí, aún hay un poco más. Hay un regreso de ella a sus orígenes en Veracruz, al lago Catemaco donde nació, y un encuentro con la naturaleza mexicana...Pero como le digo, la novela está enmarcada por los recuerdos del bisnieto de Laura Díaz y de su joven mujer. Y de su hijito, de manera que hay una continuidad de las generaciones que siempre representa una esperanza.

 

E: ¿Cómo vería Laura Díaz el momento actual de México, treinta años después de la matanza de Tlatelolco?

 

CARLOS FUENTES: Mire usted, tras el terrible drama de Tlatelolco vino un quiebre del sistema de gobierno en México, un quiebre de la preponderancia del Partido Revolucionario Institucional y del señor presidente. Con el sacrificio de estos quinientos o mil muchachos, no sabemos cuántos fueron, se inició un proceso de democratización, una transición democrática mexicana que rindió frutos. Hoy estamos en una democracia, ya no la dictadura perfecta que decía Mario Vargas Llosa, sino una democracia imperfecta, como todas. Yo creo que no fue en balde el sacrificio de esa juventud hace treinta años. Hoy tenemos partidos políticos modernos. Tenemos la oposición dominando la Cámara de Diputados, muchísimos alcaldes y gobernadores de Estados de la oposición...Y una elección presidencial en el año dos mil que no asegura para nada que el candidato del PRI sea el próximo presidente de México

 

E: ¿Cree que el Partido de la Revolución Democrática puede plantarle cara al PRI y romper su monolitismo?

 

CARLOS FUENTES: Y el Partido de Acción Nacional, que es de derechas...Hay dos partidos como son el PRD y el PAN que están a la izquierda y a la derecha del PRI ...Yo estoy pugnando porque haya un candidato único de las oposiciones. Eso sí derrotaría al PRI.

 

E: ¿Una alianza que reúna al PRD y al PAN?

 

CARLOS FUENTES: No es un caso insólito. La alianza en Argentina une al FREPASO y a la Unión Cívica Radical, que no son partidos asimilables. En Chile la transición se ha hecho mediante la unión de la Democracia Cristiana y el Partido Socialista...También está el Olivo en Italia...Hay muchos ejemplos de alianzas que funcionan en las que se encuentra un terreno común, eh..para ejercer una moción electoral y aun de gobierno,

 

E: Y quizá eso sea más factible en estos momentos de ideología descafeinada

 

CARLOS FUENTES: En México el problema es un programa, una plataforma que sepa unir la responsabilidad fiscal con la responsabilidad social. El neoliberalismo que ha imperado en mi país en los últimos años ha tratado de mejorar la macroeconomía mexicana, pero ha hundido en la pobreza a millones de mexicanos. Yo no veo porqué no se pueda tener responsabilidad económica de desarrollo fiscal, y al mismo tiempo, responsabilidad so-ci-al. Si vamos a entrar en la era de la globalización, pues no hay globalización sin internalización, o si quiere usted, sin una base para solucionar los problemas locales.

 

E: El encuentro literario (celebrado en Ciudad de México) en el que ha presentado Los Años con Laura Díaz, se titula Apocalípsis y Utopía. ¿Usted cree que México ha oscilado a lo largo de su historia entre la utopía y el apocalípsis?

 

CARLOS FUENTES: Mire usted, y esto le toca a España. En el acto fundacional de México que es la conquista española, Bernal Díaz del Castillo llega con la hueste de Hernán Cortés, mira la ciudad de Tenochtitlan sobre el lago, y dice: "esto parece una cosa de ensueño, de encantamiento", los soldados españoles decíamos que parece sacado de una novela de Amadís de Gaula, es algo soñado...Y acto seguido, de la visión utópica nace el apocalípsis. Destruyen la ciudad, la reducen a escombros. Esa misma visión utópica se convierte en una realidad apocalíptica. En eso está fundada la ciudad de México. En eso está fundada la sociedad mexicana post-conquista, es decir, la sociedad mestiza.

 

E: Carlos Fuentes, ¿cree que esta imágen cíclica de destrucción puede devenir en algún momento en una conciliación?

CARLOS FUENTES: Sí. Yo creo que se trata  de crear una sociedad humana, simplemente, en que todos los mexicanos sepamos convivir. Mire usted, la gran lucha de México a lo largo del tiempo, pero sobretodo a partir de la revolución, ha sido la conquista de una identidad nacional. Yo creo que ya tenemos esa identidad nacional, nadie duda sobre cuál sea la identidad de México. Pero para el siglo veintiuno tenemos un desafío mayor que ese. Fundados en la identidad, pasar a la diversidad. Aceptar nuestra diversidad. Aceptar que hay grupos indígenas, diez millones de indígenas en México, con sus propios usos y costumbres, y con sus deseos de autonomía. Hay una pluricultura mexicana que no es solamente india o europea, sino esencialmente mestiza...Creo que respetar las posiciones políticas divergentes va a ser el desafío cultural de México para el siglo que viene.

 

E: ¿Cómo ve el momento actual de Chiapas?  

CARLOS FUENTES: El asunto de Chiapas está detenido, y yo creo que hay que desatorarlo. El gobierno actual por desgracia ha dejado que en muchos problemas se inicie la solución, y no se llegue al final de ella...Es una lástima que ambas partes, el Gobierno Federal y el Ejército Zapatista estén como en un compás de espera hasta la elección presidencial del año dos mil. Esto me parece un juego que sacrifica lo único que importa, que es la paz y el progreso de Chiapas, la vida real de los habitantes de ese estado tan rico pero tan lleno de pobres. Por eso he insistido que si gobierno y zapatistas no son capaces de llegar a un acuerdo, es quizá tiempo de que se establezca una instancia de negociación internacional que ayude a unir a las dos partes y encontrar soluciones....y en este caso he propuesto a una figura como Adolfo Suárez, que creo que sería ideal para lograr algún consenso en torno al drama de Chiapas.

 

E: Volvamos a la novela. Laura Díaz viaja en la posguerra a París...y allí conoce a intelectuales, a jóvenes mexicanos que viven allí...¿Ha resistido usted  la tentación del juego de espejos cervantino de aparecer, aunque sea un poco de tapadillo, por un café parisino?

 

CARLOS FUENTES: No, no...(Tose)...Perdóneme, ando un poco...el smog, la contaminación de la Ciudad de México acaba con nuestras gargantas...Pero no, no, no, para nada, eso no es exacto. No aparezco para nada. Aparece mucha gente de la vida real de esa época, escritores e intelectuales mexicanos, norteamericanos, pero no, no tengo ninguna aparición. No soy el Roque Guinart de esta novela.

 

E: Vamos a jugar un poco a ficción dentro de la literatura...¿qué impresión le hubiera causado a Laura Díaz ese joven que se llamaba Carlos Fuentes?

 

 CARLOS FUENTES: Yo creo que hubiéramos sido muy buenos amigos, porque yo creo que es una mujer fascinante. Es una mujer en el proceso de encontrarse a sí misma,de hacerse, de amar, de aceptar sus contradicciones y superar sus fracasos...de hacerse una personalidad. Y finalmente logra un triunfo muy grande.

 

E: ¿Aparece Octavio Paz en la novela?

 

CARLOS FUENTES: Sí, aparece Octavio Paz en un momento de la guerra de España que él me contó, en el sitio de Madrid. En un teatro madrileño se reunían Rafael Alberti, María Teresa de León, Octavio Paz, Neruda, Siqueiros, Cesar Vallejo...imagínese qué reparto...y tomaban disfraces del teatro y salían a bailar y beber champán en el techo del teatro mientras caían las bombas de los fascistas alrededor de ellos

 

E: Un tanto dionisíaco...

 

CARLOS FUENTES: (Ríe) ..Bueno, era una respuesta...es como la canción aquella de "las madrileñas se hacen tirabuzones..."

 

E: Las gaditanas...

 

CARLOS FUENTES (Ríe)...es un desafío bonito..y estético.

 

E: Carlos Fuentes, ¿echa usted de menos la figura de Octavio Paz?

 

CARLOS FUENTES: Mucho, mucho. Yo quise mucho a Octavio.Fuímos amigos durante tres décadas...(tose)...luego dejamos de serlo por decisión de él, no mía...pero tengo un recuerdo muy hermoso y fraternal de él.

 

E: ¿Cree que el pensamiento único se ha asentado definitivamente en nuestra comunidad cultural?

 

CARLOS FUENTES: Creo que eso del pensamiento único es una tontería, una falacia. Buena prueba de ello es el auge que está teniendo en el mundo la socialdemocracia...Una socialdemocracia que nació como crítica del marxismo, y que ahora debe cumplir el rol de criticar y moderar el capitalismo. Yo creo que nos dirigimos hacia una socialdemocracia de mayor equilibrio y de mayor responsabilidad, tanto económica como social en el siglo veintiuno.

 

E: Pero ya ha visto lo que ha sucedido con el PSD en Alemania...

 

CARLOS FUENTES: Tiene que haber esas tensiones...es natural en la vida política. Creo que esas tensiones las habrá también en Francia o en Inglaterra...Pero no me alarma porque creo que hay una ruta bastante clara en lo que Blair llama tercera vía...

 

E: Carlos Fuentes, no quiero terminar esta entrevista sin preguntarle sobre ese chantaje sentimental que ha hecho usted a sus lectores. Usted ha anunciado que Laura Díaz puede ser su última novela

 

CARLOS FUENTES:En este momento estoy en manos de mis editores. Si ellos quieren que yo salga a la Plaza Central de México a bailar chá chá chá vestido de rumbera, lo hago. Estoy totalemente en manos de ellos durante tres meses para hacer promociones, dar conferencias, conceder entrevistas...lo que quiera ese tirano terrible que se llama Juan Cruz. Mientras tanto, debo pensar qué voy a escribir después. Y francamente se lo digo, no lo sé.Tengo muchas novelas en preparación, en estado de notas, de esbozos, pero voy a ver qué hago, porque Laura Díaz ha sido muy bien recibida en México...demanera que a veces piensa uno. "caramba, y si ahora doy un traspiés y me voy para atrás". Estoy de lleno en ese conflicto existencial que comienza en el mismo momento que uno consigue terminar una novela.

 

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