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TINTIRI
Cuando el barro se hizo templo:
Al rescate de Tintiri, una inusual joya arquitectónica en Puno
A lo lejos parece un espejismo. Bajo el cielo azul intenso de la provincia de Azángaro, en plena pampa altiplánica, se levanta un templo de barro, que es el testimonio único de los indios alarifes del siglo diecinueve
Por: José Alva, publicado en el "Dominical" de El Comercio el 03 de diciembre de 2006
Al observarla en medio de la pampa altiplánica, uno ni se imagina que se trata de una edificación hecha entre el cruce entre la Colonia y la República, inaugurada a pulso de fe en 1860. Sus formas barrocas salidas de las manos creativas de los indios alarifes, nos llena de asombro a medida que nos acercándonos a ella.
Sus altas paredes y su única torre se muestran en medio del altiplano a una altura de casi 4.000 metros, es casi un milagro que se sostenga en pie, dado su escasa protección. Seguramente los rezos de los lugareños que han levantado sus precarias viviendas tras el templo, han servido de mucho.
Un grupo de queñuales, tan viejos como ella, con sus retorcidas ramas, como implorando un milagro, custodian tan impactante construcción, como abrazándola y protegiéndola del atroz frío de la puna y de la inclemencia del sol de mediodía.
Nadie sabe con certeza cómo y cuándo se empezó a levantar esta edificación de adobe y barro, que se encuentra a cinco kilómetros a noreste de Azángaro.


Según los investigadores, esta edificación se levantó sobre la huaca Choquechambi, un sito de adoración de los incas y pukaras, y su ejecución demoró 76 años, ya que continuamente se paralizaban las obras, debido a falta de financiamiento o por la situación política de la zona. El templo se terminó de levantar en 1860. Pertenece al estilo barroco mestizo, con una planta basilical, compuesta por tres naves. La nave central, más alta que las laterales, le sirve de iluminación, pues atrapa la luz a través de grandes ventanales.
Ahora el templo luce prácticamente abandonado. Decenas de veloces y traviesas vizcachas han excavado el adobe de los cimientos para hacer sus guaridas, lo que hace peligrar la débil estructura. Ya en setiembre 1982 se produjo el desplome del sector la Epístola, destruyendo parte de la nave principal.
LAS ARRUGAS DEL BARRO
Según los historiadores del lugar fue el cacique Mango Turpo de Velásquez, quien mandó construir la edificación paralela al templo de Nuestra Señora de la Asunción de Azánagaro, como una especie de iglesia menor, por devoción hacia la misma virgen.
Esto se deduce de un mural pintado por un artista indígena en la Capilla de la Virgen del Rosario, dentro del templo. En el lado derecho de este fresco se observan unas construcciones pukaras y sobre ellas se destaca la imagen de la Virgen del Rosario; mientras que a la izquierda se dibujó los pormenores de una batalla entre españoles e indígenas. Sin duda es un mural que simboliza la protección que rindió la virgen al realista Mango Turpo y cuya devoción lo llevó a levantar este templo.
La intención de ingresar al interior de la iglesia sólo quedó en eso, pues un enorme candado custodia los objetos que aún existen en el interior. Según los lugareños, allí se pueden observar las capillas y ambientes sacros que han sido saqueados en distintas épocas. Además se sabe de la existencia de una serie de laberintos subterráneos, lo que ha dado lugar a narraciones que lindan con lo histórico y sobrenatural. Lo que sí es cierto es que en estos subterráneos se encuentran tumbas donde se sepultaba a los pobladores importantes de la zona.
También se afirma que ahí se enterró a uno de los aliados de Pedro Vilcapaza, uno de los lugartenientes de la gesta emancipadora de Túpac Amaru II. Según los relatos, Vilcapaza fue ajusticiado el 8 de abril de 1782 y sus miembros distribuidos en todos los lugares donde se hallaban los apus tutelares del altiplano, entre ellos Choquechambi, el lugar donde luego se construyó el templo de Tintiri.
Según lo lugareños, Tintiri tenía una fiesta religiosa que se realizaba el 14 de setiembre de cada año, en donde los devotos del Señor de la Exaltación solicitaban los servicios del señor cura de Putina para las confesiones, bautizos y matrimonios. Hoy en este mismo lugar, como una forma de mantener las costumbres de la zona y atraer al turismo, se realiza el gran concurso de danzas autóctonas denominado Pacharaymi Tintiri, donde participan diferentes comunidades campesinas y distritos
Sin duda, Tintiri es un templo cuya historia aun está por escribirse y en la cual es necesaria la participación del Estado y de la empresa privada para restaurar esta inusual joya arquitectónica. Mientras tanto, se mantiene como una oración silenciosa en medio de la pampa.
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TEMPLO DE TINTIRI
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EL TEMPLO DE TINTIRI.
Hermoza reliquia de la época republicana. Construido desde 1867 y los siguientes años, por la familia Lizares Quiñones, a fuerza del sudor y sangre de los pobladores campesinos de la comunidad de Tintiri.

Está ubicado a 5 kms. al noreste de la ciudad de Azángaro
Representa la mejor muestra del poder imperante que se impuso para su construcción en tiempos que el gamonalismo dominaba en Azángaro.
En este tiempo, su campo sirve de escenario para la realización del PACHA RAYMI, festival folklorico que se realiza todos los años en el mes de setiembre. Y es promovido por la municipalidad provincial
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