EL ARTICULO: ENFERMEDADES REUMATICAS EN NIÑOS

 

A diferencia de lo que muchas personas creen las enfermedades Reumáticas no se presentan más frecuentemente en personas mayores, la Artritis Reumatoidea y el Lupus Eritematoso Sistémico se suelen presentar en personas entre la tercera y cuarta década de la vida, estas enfermedades reumáticas y otras también pueden afectar a niños y adolescentes.

La Artritis Reumatoidea es una de las enfermedades reumatológicas más frecuentes, su causa es desconocida. Puede presentarse a cualquier edad, desde la infancia temprana y en ambos sexos, la forma de presentación de la enfermedad es variada, algunos pacientes puede tener dolor e inflamación (ARTRITIS) de múltiples articulaciones, manos, pies, rodillas. hombros, en fin; otros pacientes pueden presentar compromiso principalmente a nivel de la columna cervical y lumbosacra (espalda), otros pueden debutar con cuadros de fiebre y lesiones en la piel.

El diagnóstico se basa en las manifestaciones clínicas, y con la ayuda del laboratorio, a diferencia de los adultos el factor reumatoideo suele ser negativo en la mayoría de los niños con artritis reumatoidea. Una vez que la enfermedad se ha instaurado esta puede presentar un curso progresivo con dolor e inflamación articular, que si no se trata a tiempo puede producir daño de las articulaciones afectadas y consecuente discapacidad. Estudios publicados han demostrado que luego de años de enfermedad más del 30% de los pacientes presentan limitaciones funcionales significativas, algunos requieren cuidados personales, otros cama o silla de ruedas.


El tratamiento de la Artritis Reumatoidea, consiste en la utilización de antiinflamatorios, analgésicos y de drogas que disminuyan el daño de la articulación denominados Fármacos Modificadores de Enfermedad, de estos existen varios en el mercado. Nuevos medicamentos que pueden llegar a suprimir las moléculas que producen la inflamación se están utilizando desde hace tres años con buenos resultados, son los denominados tratamientos biológicos, su principal inconveniente es el costo.

Todo paciente con Artritis Reumatoidea debe ser evaluado por un Médico Especialista en Rehabilitación (FISIATRA) para iniciar lo más pronto posible la rehabilitación de articulaciones afectadas y prevenir el daño de otras que aún no se han afectado, muchas veces también se requiere el apoyo del Psicólogo, ya que los niños pueden presentar problemas de conducta al verse con dificultades en sus actividades, en general el tratamiento de un paciente con Artritis Reumatoidea Juvenil o alguna de sus variantes es multidisciplinario.

Las comidas no tienen ningún tipo de influencia en la aparición de la enfermedad ni en su tratamiento, la única recomendación es el consumo de lácteos (Leche, yogur y queso) que ayudan a prevenir la pérdida de masa ósea (Osteoporosis) que puede darse por la propia enfermedad. Se debe tener presente que un diagnóstico temprano ayudará a que se instaure un plan de tratamiento y rehabilitación rápido, con lo que se podrá disminuir complicaciones y deformaciones que puedan presentarse a futuro.

El Lupus Eritematoso Sistémico también puede presentarse en niños. Su forma de presentación puede ser diversa, estas son algunas de las manifestaciones clínicas: malestar general, caída del cabello, pérdida del apetito, fiebre, dolor e inflamación articular (ARTRITIS), anemia. En algunos casos la enfermedad puede debutar en forma dramática con fiebre intensa y compromiso de varios órganos como riñón corazón y pulmón. El diagnóstico de la enfermedad se realiza por medio de las manifestaciones clínicas y la determinación de estudio Inmunológicos (Anticuerpos Antinucleares, Anticuerpos Anti-Dna, etc).

El tratamiento de la enfermedad depende del tipo de compromiso que se presente, en general se utilizan fármacos antiinflamatorios y los denominados fármacos modificadores de enfermedad. Se debe realizar un seguimiento de los marcadores inmunológicos (Anticuerpos Anti Dna, Complemento) y se debe estar pendiente del funcionamiento de órganos vitales como el riñón para evitar complicaciones. Al igual que la artritis reumatoidea la alimentación no tiene ingerencia en la enfermedad.

Otras enfermedades reumatológicas también pueden presentar síntomas parecidos al comienzo, por lo que es necesario que los pacientes sean evaluados por un especialista, se debe tener presente las enfermedades virales que pueden presentar cuadros similares a algunas enfermedades reumáticas.

La Fiebre Reumática, es una enfermedad que puede presentarse en la infancia y la adolescencia, es producida por la infección de una bacteria denomina estreptococo. Sus síntomas más comunes son: dolores articulares (ARTRALGIAS), inflamación articular (ARTRITIS), fiebre, compromiso cardiaco.

El diagnóstico, se realiza por medio de las manifestaciones clínicas y con la ayuda del laboratorio, cultivo de faringe para la determinación de la bacteria y pruebas Anticuerpos Estreptocócicos (ASTO). La sola presencia de títulos de ASTO elevados no es indicativo de Fiebre Reumática, lo único que indica es que esa persona ha estado en contacto con la bacteria, esto es importante porque muchos niños y adolescentes son diagnosticados solo por el hecho de presentar un título alto de ASTO, y son sometidos a tratamiento con penicilina en forma injustificada.

Al igual que en los adultos otras enfermedades reumáticas como la Dermatopolimiositis,, Esclerodermia y Vasculitis, también pueden presentarse en niños y adultos, así mismo pueden presentarse trastornos de columna las llamadas escoliosis, el pie plano, que en algunas ocasiones suelen producir dolores articulares. Algunos pacientes suelen consultar por dolores en los huesos, principalmente a nivel de las extremidades inferiores y que se presentan principalmente cuando el niño esta durmiendo. Estos suelen pasar con un simple masaje y son los denominados dolores del crecimiento; estos dolores desaparecen con el tiempo, sin embargo es necesaria la consulta médica para diagnosticarlo.