Paula, un amor que se hizo canción
JULIO DEL 98. Cuando la historia de Paula y Sabina era presente y no una canción.


Paula ya no tiene 20 años. Ni siquiera vive en González Catán. Tiene,
sí, urgencias, disimulos y rutinas: un novio "de su edad", un
departamento de un ambiente en Flores que comparte con una amiga,
locura por Boca Juniors, una carrera en Ciencias Económicas, un empleo
miserable en un banco de Boedo.

Nada raro: la vulgar cotidianidad de una chica suburbana. Pero ocurre
que Paula Seminara es la protagonista de Dieguitos y Mafaldas , una de
las mejores canciones de 19 días y 500 noches. Cauta ("tengo novio, y
no quiero que se enoje") pero decidida ("doy esta nota porque Joaquín
se portó bárbaro en un momento muy difícil de mi vida, y quiero
agradecérselo"), la chica salió con Sabina un año y medio: el tiempo
suficiente para destrozar el corazón del andaluz.

Esta es, entonces, la historia del día: "Conocí a Joaquín en un
recital, a principios del año pasado. Fui de casualidad: había
comprado una entrada para regalársela a un amigo, y sobre la hora él
no pudo ir. Yo ni siquiera conocía las canciones de Joaquín."

Fuiste a verlo al teatro, pero ¿cómo lo conociste?

No hablemos de eso... Digamos que lo conocí. Y que fuimos muy felices.
Justo coincidió que él pasaba mucho tiempo acá, porque estaba grabando
el disco con Fito Páez. Cuando Boca salió campeón terminamos.


¿Qué pasó?

Apareció Ariel, mi actual novio. Justo Joaquín estaba en España, yo me
sentía sola... Bueno, me enamoré.


¿Dónde lo conociste?

En la popular de la cancha de Boca.

(Días después, en su hotel, Joaquín Sabina jurará que escribió la
canción cuando todavía Paula no había conocido al chico. La letra es
premonitoria:... ¿y total para qué? / Si al final se rajó con un pibe/
que le prohíbe a mi ex / ir a verme al Gran Rex / cuando estoy de
visita. "La naturaleza imita al arte", dirá Sabina, con tono
circunspecto. "Me dejó una mujer. Y eso es algo que no me hace ninguna
gracia".)

Paula, ¿que sentís cuando escuchás la canción?

Alegría. Porque me doy cuenta de que soy importante para él. Me
imaginé que la canción iba a gustar mucho porque realmente es hermosa.
Pero, para mí, lo maravilloso es haberlo conocido a él. Más allá de la
canción. Y lo sigo queriendo, y siempre lo voy a querer. Se cortó por
un montón de circunstancias. Así es la vida.

La diferencia de edad es una de ellas.

No. La que decía que no importaba la diferencia de edad fui siempre
yo. El era el que sacaba el tema.

¿Podemos revisar la letra?

Sí.

"Veinte tangos de Manzi en los baúles, veinte siglos sin cartas de
papá."

Lo de Manzi es porque mi abuelo era bandoneonista y compositor de
tango. Se llamaba Titi Rossi y fue el creador de Azúcar, pimienta y
sal, Bien bohemio y otros temas. De ahí vengo yo: me encanta el tango.
Lo de mi papá es porque estuvimos muchísimo tiempo sin hablarnos. Mis
padres son separados, y yo vivía con mi vieja.

"De González Catán, en colectivo..."

El 86, que va por Laguna. Nunca falto a la cancha de Boca. Antes iba a
La Doce. Pero ahora voy a la popular de abajo.

"Pinta remeras con el corazón..."

Cuando estaba sin laburo me dedicaba a pintar remeras. Hacía dibujos.
Pero no dieguitos y mafaldas, ésa es una licencia poética. Dibujaba
unos animalitos. Bueno, toda la letra habla de mí: los lunares, lo del
ajetreo... Hay otra canción que también habla de nuestra relación. Se
llama Nos sobran motivos... ¿La conocés?

"Este Land Rover aparcado a tu puerta..."

Sí, es el Land Rover de Ariel.

La naturalidad de Paula es de ésas que puden mover montañas. Mientras
taconea por las veredas de Boedo, dice que está en cuarto año de
Ciencias Económicas porque "siempre tuve facilidad para los números y
ser contadora te da oportunidades laborales. Pero yo, de alma, quería
ser periodista deportiva.

¿Y?

No me animé. En realidad, me gustaría ser periodista, pero sólo seguir
a Boca. Tengo un archivo recompleto. Por ejemplo: la colección entera
de Olé de la campaña del Boca bicampeón.

¿Algo más?

Sí, todos los recortes de Joaquín Sabina en la Argentina.