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El Mata con una de sus visiones (V. Carducho)
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8 de Febrero
Juan de Mata nace allá por el 1160, año bastante malo para el Rioja por cierto, y se dedica a sus cosas, entre las que destacan equitación, deporte y estudio. Se va a París a hacer un doctorado y se ordena sacerdote. Y el día que oficia su primera misa…oh sorpresa…tiene una visión. Parece que vio a unos cristianos prisioneros de los mahometanos y a puntito de renunciar a su religión, y también vio a un religioso vestido de blanco con una cruz roja y azul en el pecho que los salvaba de perder su fe. Obvio decir que le quedó clarísimo lo que tenía que hacer: liberar cristianos prisioneros de los paganos.
Nótese la evolución de los tiempos. ¡Qué fue de aquellas épocas en que los cristianos primitivos preferían dejarse martirizar por Anibal Lecter antes que dejar de adorar a Dios Nuestro Señor Que Está Allá Arriba En Los Cielos! Ya no hay amor al sacrificio ni masoquismo como en la época dorada del cristianismo primitivo.
El caso es que el amigo Juan funda la Comunidad de la Santísima Trinidad o Padres Trinitarios cuyo objeto es básicamente conseguir fondos para pagar rescate por los prisioneros cristianos antes de que estos se pasaran al enemigo, se perdieran en los harenes y se pusieran a adorar a Alá. Se pasó la vida de aquí para allá, de visión en visión, de colecta en colecta, y de rescate en rescate, con una media anual de prisioneros rescatados del orden de los 110. Murió en Roma en 1213 y fue canonizado en 1660.
La orden de los Trinitarios se dedicó a esto del rescate durante varios siglos y de hecho fue un trinitario el que rescató a Miguel de Cervantes cuando estuvo prisionero de los musulmanes en Argel. Hoy en día, pues se dedican más bien a eso de visitar a los presos, porque el mercado de la intermediación y pagos de rescates está copado por otros especialistas.
En fin, pues eso, felicidades a los Mata y otras plantas afines.
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