La vida color de rosa







Yo te quiero

Yo te quiero como nunca quiso nadie, compañera de mi vida

Como nunca quiso nadie, compañera de mi alma

Y te quiero porque sí

Y te quiero más que a nada.

Y te quiero porque tú me has enseñado los secretos de la vida

Porque tú me has enseñado que los cuerpos tienen alas

Porque tú me has enseñado a darlo todo sin pedir a cambio nada.

Y te quiero porque sé

Que mi vida sin tu vida y la tuya sin la mía no son nada

Porque solamente unidas tienen vida

Porque solamente unidas tienen alma

Porque solamente unidas se procrean y proyectan al mañana.
 
 

Ahora creo

Ahora creo que la vida es obra nuestra

De tus manos y mis manos

De tus besos y mis besos

De suspiros y de risas y de lágrimas

Ahora creo que se pueden hacer mundos de la nada

Ahora creo cosas mágicas.

Ahora creo

Ahora creo que los cuerpos son de arcilla

Son de arcilla elaborada con caricias y sonrisas y miradas

Son de arcilla enamorada

Ahora creo

Ahora creo que la esencia de la vida está en el barro

En el barro, en el aire y en el agua

Ahora creo que se pueden hacer mundos de la nada

Que se pueden hacer cielos con el fuego de una boca enamorada

Que tus labios al unirse con los míos crean almas

Ahora creo en tus manos y en mis manos enlazadas.
 
 

Hoy recuerdo

Hoy recuerdo aquella noche inmaculada

Una noche toda luna

Luna clara

Toda llena de perfumes de tomillos y romeros y retamas

Toda música de brisas y murmullos de cascadas

Una noche toda luz

Por el brillo de tus ojos encantada.

Y nos fuimos

Y nos fuimos a vivir nuestro destino y soñar nuestra esperanza

Y nos fuimos por la senda que atraviesa la llanura

Por la senda que conduce a las montañas

Y nos fuimos

Yo descalzo, tú descalza

Con el alma toda llena de ilusiones

Toda llena de ilusiones y de sueños y esperanzas.

Una noche

Una noche toda luna

Luna clara

Toda llena de perfumes y murmullos de cascadas

Por la senda que atraviesa la llanura

Caminabas

Por la senda que conduce a las estrellas

Me besabas

Me besabas a la luz de los luceros sonrojada

Caminabas

Caminabas silenciosa contemplando las estrellas confiada

Caminabas sin saber que aquel sendero

Conducía a nuestros cielos del mañana

Caminabas por la senda de las propias decisiones
 

Y la luna se admiraba.
 
 
 
 

Eran dos

Fuimos uno

Fuimos dos cuerpos en uno

Fuimos un cuerpo y un alma

Una sola

Una sola, y la luna se ocultaba

Una sola,

Una noche, una vida, una esperanza

Una sola, y los pájaros cantaban

Y los pájaros cantaban una noche en la enramada

Y los pájaros cantaban

Confundiendo tu mirada soñadora con la luz de la alborada

Y los grillos y las ranas se ocultaron al oír batir sus alas.

Eran dos

Fuimos uno

Fuimos dos cuerpos en uno arrullados por los grillos y las ranas

Y los pájaros cantaban... .

Y los pájaros cantaban... . y los pájaros cantaban... .
 
 
 
 

Era el mundo

Era el mundo que gritaba

Era el mundo, que por todos los caminos de la tierra

Nos buscaba

Y eran todos

Eran todos los pastores de manada

Eran todos los guardianes de morales y de leyes sacrosantas

Que por todos los caminos de la tierra

Y por todos los senderos y los valles nos buscaban.

Y eran todas las gargantas

Eran todas las gargantas repitiendo sus consignas

por laderas y cañadas

Y era el aire transportando en sus ondas las palabras.

Nos llamaban

Nos llamaban con las voces de mil siglos al redil de la manada

Con palabras sediciosas

Alabando las delicias de divinos paraísos y moradas

Paraísos celestiales más allá de las estrellas

Más allá de las galaxias

Y eran todos los pastores y eran todas las gargantas

Y era el eco

Y era el eco repitiendo sus consignas y proclamas.

Todos cómplices

Todo el mundo

Los pastores carceleros y los ecos de montaña

Y las ondas en el aire penetrando por las grutas y cañadas

Penetrando las rendijas de las rocas y silbando entre las ramas

Nos llamaban

Todos juntos, conchabados, nos buscaban

Los pastores y los ecos
 

Y los grillos y las ranas

Y cigarras.

Mas sus gritos no llegaban

No podían penetrar en nuestra magia

En la magia de dos cuerpos sólo alma

Una sola

Una sola y los pájaros cantaban

Una sola que al contacto de la piel nos traspasaba

Una sola y los pájaros cantaban una noche en la enramada

Y las ranas y los grillos se ocultaron al oír batir sus alas

Y callaron las cigarras.
 
 
 
 

Caminabas

Una noche toda luna

En el barco de los sueños navegabas

Por la senda que conduce a las estrellas me besabas

Y tu boca

Y mi boca

Eran una sola boca enamorada

Y tus manos

Y mis manos

Enlazadas

Eran una sola mano alada

Yo soñaba, tú soñabas

Navegando por el mundo encantado de los sueños

Con el faro de tus ojos alumbrando firmamentos de esperanza

Y la luna se admiraba

Y los grillos y las ranas se ocultaron

Y los pájaros cantaban

Y por todos los caminos de la tierra

Y por todos los desiertos y los mares y sabanas

Iban todos los pastores a robarnos nuestras alas.

Yo reía

Tú cantabas

Tú cantabas, vida mía, liberada

Y en un súbito arrebato de locura les gritaste a la cara

Ya soy libre

Ya soy libre como el viento, las estrellas y la luz de la mañana

Tú gritabas

Tú gritabas, vida mía, y la tierra enmudeció

Y en los cielos infinitos hubo lágrimas

Hubo lágrimas de dioses que sumisos se postraron a tus plantas

Eras libre y los dioses te adoraban

Una noche

Una noche toda luz

Por la senda que atraviesa la llanura caminabas

Y los pájaros cantaban

Y las ranas y los grillos se ocultaron

Y callaron las cigarras

Una noche toda luz

Por la senda de las propias decisiones caminabas

Y los pájaros cantaban y los pájaros cantaban y los pájaros   cantaban

¡ Oh las almas confundidas en un alma!

¡ Oh los besos, atracción universal que nos arrastra!

¡Oh las manos, transformadas por amor en blancas alas!

Nuestras manos siempre unidas

Nuestras alas.
 
 
 
 
 

Una noche

Una noche inexistente del mañana

Una noche sin parir

En el vientre de los tiempos se engendraba

Y era nuestra

Era nuestra aquella noche inmaculada

Y era nuestro el mundo entero

Y eran nuestras las estrellas, los luceros, las galaxias

Y eran nuestros los mañanas.

Y la luna se durmió

Y la luna se durmió, perezosa, tras el bosque en lontananza

Las estrellas no acudieron a la cita tan ansiada

Todo el cielo se durmió

Todo el cielo se olvidó del movimiento y la noche no llegaba

Y allá por el ocaso

Los abismos insondables tras las cumbres, luz violácea

Hambrientos de calor en sus húmedos espacios

Abrían impacientes sus bocazas.
 
 

El sol paró su curso

El sol se columpiaba suspendido en el vacío de una línea imaginaria

Y tus ojos y los míos se buscaban

Delatando un deseo de placeres que los cielos les negaban

Y esa noche, nuestra noche

En el vientre de los tiempos se engendraba

Nuestra noche que surgía de la nada

Nuestra noche, aquella noche inmaculada

Y a lo lejos, junto al mar

Tras los bosques y los picos de las sierras siempre blancas

Arrullada por las olas, nos espera nuestra casa

Es la noche del amor

Es la noche de los sueños y las hadas
 

Es la noche de los libres albedríos

Es la noche de la magia

Nuestros ojos se buscaban

Nuestras almas, en el aire, se besaban

Y la luna

Caracola perezosa, no trepaba las montañas

¡La manzana!

Eran sueños y a través de la espesura vi surgir una manzana

Una luna de manzana.
 
 
 
 

Vi surgir una manzana

Y el sol cayó al abismo

Y el abismo se tragó todo el sol en su bocaza

Y el camino de Santiago

Vía láctea o galaxia

Era todo un bosque inmenso de manzanas

Paraísos celestiales

Evas desnudas columpiándose en sus ramas

Todo el mundo, todo el sol, todo el cielo eran manzanas

Todas las Evas desnudas y la luna eran manzanas

Todo el mundo fue creado por amor como manzana

Todo el mundo fue amor cuando el tiempo era mañana.

Los luceros, las estrellas

¡Una estrella!

Una estrella que nos guíe al portal de nuestra casa

Nuestra casa junto al mar

Nuestra casa.
 
 
 
 
 

Fui Adán

Fuistes Eva

Todo el tiempo era mañana

Y la tierra, nuestra tierra, era manzana

Y los cielos estrellados

Infinitos paraísos de luceros de manzana

Y los dioses eran nuestros

Pues nosotros los creamos de la nada

Y nosotros les hicimos un gran cielo

Y otorgamos los espacios infinitos por morada

Y nosotros inventamos la palabra.

Dimos nombre a cada cosa

Dimos nombre a las estrellas y a las plantas

Dimos nombre a los planetas, a los mares, las montañas.

El dios Sol

Diosa Luna

Dios Amor

Y eran diosas las estrellas y eran diosas las montañas

Y eran dioses los luceros

Y eran dioses los arroyos, las praderas y los valles y cañadas

Y era diosa la palabra.

Tú mi diosa

Diosa Eva

Toda desnuda en mis brazos

Toda carne de manzana

Y el amor eran mis carnes y las tuyas enlazadas
 

Temblorosas de placer

Insaciables corazones de manzana.
 
 
 
 

Fuimos dioses

Una noche fuimos dioses rodeados por la nada

Tú mi diosa

Yo tu dios

Carnes juntas recreando universos de manzanas

Diosa nieve

Dios arroyo

Rodeando con sus brazos extendidos las montañas

Dios lucero

Diosa estrella

Procreando, espirales luminosas, las galaxias

Y entre todo, dios amor

Dios amor impregnando gravedad en las distancias

Convulsiones de atracción y repulsión entre las masas

Y Cupido meteoro

Meteoro traspasando, flechas de oro, las manzanas

Yo tu dios

Meteoro enloquecido penetrando en tus carnes de manzana

Tú mi diosa

Diosa Eva

Toda desnuda en mis brazos

Fustigando con tus besos la pasión de nuestras almas

Sofocando entre tus carnes el ardor de las mías que abrasaban.

Nuestras bocas, una boca

Nuestras almas, sólo un alma
 
 

Fui Adán

Una noche fui Adán

Todo desnudo en tus brazos

Todo tuyo, cuerpo y alma

Y tu boca y mi boca

Dos manzanas ocupando el mismo espacio una noche de escarlata.

Una noche

Una noche toda luz

Por la senda que conduce a las estrellas me besabas

Y cogidos de la mano

Una noche, noche clara

Nuestras sombras, a lo lejos, se abrazaban

Pues tu sombra y mi sombra

Nuestras almas

Por la senda de las propias decisiones caminaban.

Fui Adán

Fuistes Eva

Toda desnuda en mis brazos

Toda carne de manzana

Y tu boca era mi boca

Y tus ojos... . mi ventana

La ventana tras la cual yo veía el infinito

La ventana tras la cual yo veía los mañanas

Yo veía los conflictos

Las batallas... .

Nuestros hijos enfrentándose a sí mismos

Destruyendo los paisajes con sus máquinas

Ocultando las auroras y arco iris

Las estrellas y luceros con el humo de sus fábricas

Acallando con la voz de los cañones la razón de la palabra

Y los dioses invadieron nuestra tierra

Y los dioses invadieron nuestras casas

Y se hicieron los creadores de planetas y universos

Y los amos de los ríos y los mares y montañas

Penetrando por la selva conquistaron nuestros valles y cañadas

Y ocuparon nuestras almas

Y los hijos de los hijos de los hijos

De rodillas a sus plantas

Nuestros hijos humillados, de rodillas a sus plantas

Nuestros hijos enfermizos por la tierra deambulaban

Y a los dioses, nuestros dioses, adoraban

Y el amor, nuestro amor, era pecado

Fue pecado el amor a las manzanas.
 

Fui Adán

Fuistes Eva

Todo el tiempo era mañana

Y el amor era manzana

Y los cauces de los ríos

Y las nubes que transportan esas aguas

Infinitos universos de manzana

Paraísos terrenales de praderas y montañas

Torrenteras de placeres virginales, tierra y agua

Todo amor, todo manzanas

Esperando impacientes ser amadas.

Todo el sol y la luna y las estrellas son manzanas

Y la nieve, las praderas y los ríos son manzanas

Y los mares y las selvas y los valles y cañadas

Y la pasta universal

Es de pulpa de manzana

Y los seres que pululan por el aire

Y en el mar y en la tierra son manzanas

Infinitos paraísos virginales

Esperando más Adanes y más Evas insaciables

Yo lloraba, tú llorabas

Miserables, miserables, miserables... .

Alguiendijo.com .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-. Santibáñez de Béjar 


alojamiento web gratis
Otros servicios ofrecidos por HispaVista:
Inmobiliaria y Dominios
Consigue una página web gratis o un
alojamiento web profesional con Galeón