Los Socios
Los Socios
 

 
Sociedad de Escritores Latinoamericanos y Europeos (SELAE)
¿Quienes Somos?
Los Socios
Obras Publicadas
Nuestros Enlaces I
Nuestros Enlaces II
Nuestros Enlaces III
Nuestros Enlaces IV
Nuestros Enlaces V
Nuestros Enlaces VI
Nuestros Enlaces VII
Nuestros Enlaces VIII
Nuestros Enlaces IX
Nuestros Enlaces X
Nuestros Enlaces XI
Nuestros Enlaces XII
Nuestros Enlaces XIII
Nuestros Enlaces XIV
Nuestros Enlaces XV
Nuestros Enlaces XVI
Nuestros Enlaces XVII
Nuestros Enlaces XVIII
Nuestros Enlaces XIX
Nuestros Enlaces XX
Nuestros Enlaces XXI
Nuestros Enlaces XXII
Nuestros Enlaces XXIII
ALICIA MUÑOZ, (ALICMUN)
(Chile, 1925). Reside en Francia.

NUBES

Nubes y nubes, siempre han de pasar,
formando figuras en el cielo,
sólo pueden presagiar,
tormentas sin sosiego.

Pasando por infinitas tierras,
de sus humos, están cargadas,
todas las desdichas aspiradas,
de odio, sangre, muerte y guerras.

Nada bueno traerán,
con sus lluvias inundarán,
contagiando otras tierras,
arrastrando aún más miserias.

DOS ARBOLITOS

Dos arbolitos, muy juntitos,
crecieron los dos,
cuando uno se secará,
el otro lo llorará.

Cuando uno se secó,
el otro tanto lloró,
que el arbolito brotó
y un hijo de sus lágrimas, lo llamó.

JOSÉ PONCE VICENCIO
(Chile, 1945). Reside en Bélgica.

SONRISA DE PÁJARO

Tengo miedo que la luna caiga
que los perros ladren
que el sol brille
que la canción calle
y que tu sonrisa se apague
tengo miedo
- mi cuerpo me pesa como si no tuviera vida -
tengo miedo
ya que mis pasos pierden esperanzas
que mi miedo se apodere de mi miedo
tengo miedo
tengo miedo que el hombre me insulte
que la muerte llegue a mis espaldas
y me quite mi sonrisa de pájaro
tengo miedo de amar y ser amado
al nacer he perdido lo que no he vivido
quiero volver ser nadie
“si es necesario hablaré con mi madre para que me llame”
tengo miedo que me griten a los ojos
que callen mis palabras
que detengan mi destino
“de qué sirvió haber nacido sin antes saber que era la muerte”.

SYLVIA FERNÁNDEZ
(Chile, 1962). Reside en Francia.

LAS AVENTURAS DEL TÍTERE DEL ACOSO

Había una vez un títere que llamaremos “Keke”, algunos lo llamaban el Ayatolat, pero para mí era un títere, unas de esas marionetas desarticuladas, vestido siempre como un payaso; no, ¡no se equivoquen! no se trataba de uno de esos payasos pobres, era más bien una marioneta elegante, pero vestido con mal gusto: ¡chaqueta amarilla, pantalón azul, camisa verde y una humita roja! que iba muy bien con su nariz que era lo más característico que él tenía, ¡una enorme nariz roja! que justifica el apodo que le di, ya que su nariz siempre estaba rojísima. ¿Debido al alcohol? no lo sé, es muy probable.
No se trata de hablar de su físico, sino más bien de su crueldad, quiero hacerles conocer los detalles más ínfimos del acoso moral.

Este comienza casi siempre por citas frecuentes a la oficina del jefe, que buscará las más pequeñas faltas o errores, ya que evidentemente no tiene nada preciso que criticar, si no encuentra nada, inventará.

La segunda etapa consiste en denigrarlo a usted con los colegas y como generalmente éstos tienen miedo, para no encontrarse en el lugar del asediado, le siguen el juego, ellos no saben que serán las próximas víctimas, ya que el que asedia, necesita siempre de una víctima y lo único que uno puede hacer en esos casos es de no temerle y hacerse ayudar por los organismos contra el acoso moral, también existe el acoso sexual que es aún peor...

Hay que tener mucha fuerza sicológica para terminar con el asedio y lo más terrible del caso es que éste ocurre en todo nivel social y en todos los trabajos, ya sea físico o intelectual como en la Educación Nacional...

HERNÁN DUFEY
(Chile, 1953). Reside en Suiza.

LOS AMORES

Hay amores que nunca florecen
y otros son como un ramillete.
Hay amores que de pronto nacen
y les llega de súbito la muerte.

Hay amores que se sufren en silencio
otros que en alegría se comparten.
Hay amores que son falsos
y otros que lo son sinceros.

Hay amores que son eternos
que se llevan en el recuerdo.
Hay amores en secreto
otros que se claman al mundo.

Hay amores que son buscados
otros que llegan sin llamarlos.
Hay amores que te dan sosiego
y otros te llevan a la locura.

Hay amores que te hieren
y otros que dan el alivio.
Pero no hay ningún amor
como el tuyo y el mío.

MATILDE LADRÓN DE GUEVARA
(Chile, 1910 - Chile, 2009).

MULATA FLOR

A Nicolás Guillén

El ébano y marfil se desposaban
en la cubana risa de los pianos.
Bajo el trópico y caña almibarada
hay dos flores desnudas en un tallo.

Grácil negro emigrado –sangre esclava
del corazón del Africa- sediento
bebió el amor de la española blanca
en la blanca vasija de sus pechos.

Feliz grito de nieves y carbones.
Riego el polen. Símbolo violento.
Nació un matiz, otra alma de aquel sexo:

Mulata flor, tu raza de eslabones
eleva un himno ausente en represalias,
en Cuba, patria siempre autorizada.

ORLANDO JIMENO GRENDI
(Chile, 1937). Reside en Francia.

FIN DE MUNDO…

24 de septiembre de 1973

El mar es un planeta herido,
su grandeza es su ruptura…

¿Oyes poeta?
Quisieras levantar el fuego del día en vilo, el día que entra
y sale de tu destino, el día que jadea subiendo escalera de
cólera, el día cayendo de bruces como un chorro de luna
que pierde el equilibrio en medio de sus vómitos. ¡Ah
poeta! asir la sombra del día titubeando en la tiniebla,
arrastrándose por el agua oculta de una casa vacía. Sí
poeta quisieras días sin, dioses, días que agonizan en los
jardines del humo, días que yacen pegados al polvo del
odio, días como sonidos impares, como números
impúberes, días que caben en la mano del odio, días que
gritan desde el fondo de un párpado, días asesinos que
perforan tu nombre con el eco del cristal. ¡Ah poeta! amar
el odio en sus dos mitades, ese odio núbil y rubio
gimiendo bajo los ácidos del mar pálido, sin embargo
somos indestructible como el dolor. Tú sabes que es ley del
olvido inventarse una memoria, saber que nuestros
orígenes nos esperan en el duro deseo de durar.

KAY STRANGE AURA
(Chile, 1948). Reside en Chile.

OLVIDADAS VOCES…

Viles manos asentidas por gobiernos sordos
despojaron la inocencia
Selk’nan Alacalufes Yámanas.

Hombres mujeres
ancianos y niños
desnudos de ambiciones blancas
su sangre fueguina derramaron.

Fuimos testigos de lo flagrante
no querer no creer.

Testigos de las masacres
de olvidadas voces
defendamos las lágrimas de la luna
Mapuches
árboles sagrados.

ARRIBA EN LAS PLAYAS

Barcas mortuorias
algas que abrazan cuerpos despojos.

Arriba en las playas
mujeres enjugan lágrimas negras
sobre arenas se desarman las cansadas olas.

OSVALDO AHUMADA ESPINOSA
(Chile, 1947). Reside en Bélgica.

INTIMIDAD MEXICANA

Sabíamos que Dios nos miraba con reproche pero igual lo hicimos. El viento seco y negro, la noche cálida, nuestras ansias anhelantes, prácticamente nos empujaron el uno al otro. A pesar de los candados leales y enmohecidos con que tapiamos la vieja puerta esmirriada, no ignorábamos que mi apergaminada madre igual nos estaba oyendo, a través de las muchas rendijas del muro apolillado, mientras que Dios también nos escuchaba con oído reprobador, en tanto que el camastro de vil madera crujía y crujía, gritando nuestro pecado.

Si no fuera por el frescor de su hermosura, yo no habría resistido tantísima culpa y me habría ido corriendo, hace un buen rato ya, pero el fuego de su cuerpo moreno me mantenía ahí. Me mantenía muy apretado a sus costados, apretado, apretado, como si yo no fuera yo, sino ella.

Mi madre tosió una vez más en la pieza vecina. Nos quedamos como electrificados. Calladitos, calladitos, mas la pasión que nos enceguecía, que nos ponía locos, pudo más que nosotros y a pesar de las toses sin ganas de la anciana y a pesar de Dios que nos escuchaba, lo hicimos igual. Lo hicimos hasta el final. Hasta que no pudimos más. Total para eso nos habíamos encerrados ahí pues.

AMORES DE DIOSA (copiando a Monterroso)

Ayer, Afrodita rechazó mis avances. Desesperanza.

FRANCISCO VALENZUELA GUEVARA
(Chile, 1931). Reside en Canadá.

EL CONTRABAJO

Estábamos en los comienzos de la década de 1940, allá en la histórica ciudad de Chillán. El profesor de música don Roberto Saldías supo que un alumno del liceo, Carlos Valenzuela, había estudiado el difícil arte de los pentagramas, arpegios y demás técnicas del oficio, así es que un día le preguntó si tenía interés en integrarse a la Orquesta de Cámara que él estaba organizando.
- ¿Y qué instrumento le gustaría tocar, Valenzuela?
- Me agradaría el violín o la viola, contestó el aludido.
- Lamentablemente tengo varios candidatos para esos instrumentos y sólo está vacante el puesto de contrabajo. Si le interesa, es suyo.
Así comenzó la etapa orquestal para Carlos. Por varios años participó en conciertos dirigidos por el profesor Saldías, complaciendo al público culto de la localidad.
Pero, de pan vive el hombre y Carlos debió tomar otros rumbos para ganarse la vida y se fue a trabajar para una gran compañía en la zona austral del país.
Unos veinte años después, de paso en la ciudad natal de Chillán, Carlos decidió visitar a su recordado maestro Saldías. Sabía la dirección y tocó el timbre.
Se abrió la puerta y allí apareció el señor Saldías, más envejecido por cierto.
- Buenos días, don Roberto. ¿se acuerda de mí? yo soy Carlos Valenzuela Guevara. El viejo maestro le miraba sin pestañear y dijo:
- Carlos Valenzuela…¡ese hombre está muerto…!
Mi hermano sonrió a carcajadas y más amistoso insistió:
- ¡No…no…no! Si ese soy yo y puede ver que estoy aquí vivo frente a usted. Esto es un error y alguien le dio la información falsa.
El maestro no se inmutó y pausadamente le dijo:
- No señor, no estoy equivocado. Hace muchos años existió en esta ciudad un joven músico con talento llamado Carlos Valenzuela Guevara. Tocaba el contrabajo como nadie pudo antes. Se fue un día para no volver nunca más y para todos nosotros, él dejó de existir.
Carlos Valenzuela murió, y con él, también la Orquesta de Cámara porque nunca más pudimos hallar otro contrabajista. Por eso, señor, es que le digo que ¡usted está muerto...!
La pesada puerta se fue cerrando lentamente. Mi hermano estaba mudo. No había nada más que decir.
Se fue caminando por las disparejas veredas de la terremoteada ciudad, en direccción a la estación de ferrocarriles.
Iba pensando…pensando…su cuerpo material estaba caminando ahora, pero ante los ojos del profesor Saldías, su espíritu artístico había muerto veinte años atrás.

MARCELA RODRÍGUEZ VALDIVIESO
(Chile, 1953). Reside en Italia.

FUIMOS

Fuimos el sol y la luna tratando de unirse
dos mares profundos en distintos continentes
dos semillas sembradas en tierras cultivadas
dos locuras escondidas en la cordura.

Fuimos dos almas perdidas en el tiempo
dos caminos, dos senderos diferentes
dos pasados, dos vivencias, dos presentes
dos amantes inventando cobardías
escondiendo en el deber los sentimientos
hasta perdernos por caminos diferentes.

LUNA

Tú que miras por mi ventana enrejada
y con una sonrisa me invitas
a escapar de aquí
estás tan bella, tan iluminada
ven, pasa a mi casa
e ilumíname a mí.

NORMA ESCOBEDO DE DRIEVER
(Perú, 1958). Reside en Alemania.

MUJER

Mujer eres la semilla
del florecer humano
que brotas en bosques,
jardines y selvas
engatusando a los árboles
y animales del universo.

Mujer, humedecida en la arena fecunda
ríes a carcajadas
porque te vas ensanchando,
reventándote de placer,
agujereando la tierra
para salir y mostrar el capullo de la vida.

Mujer, aquel capullo
que te pinta de clorofila y pistilo en flor,
que te llena de piel y carne en fruto,
que te da aroma y fragancia en perfume
para caminar espigada en las praderas,
para danzar coqueta en las primaveras.

Mujer, sembradora de agriculturas
flor protagonista de las historias
como fruto, cosechadora de idilios
como perfume, embriagadora de prestigios.

JULIO ARAYA TORO
(Chile, 1967). Reside en Italia.

PALOMO AFORTUNADO

A Bruno Araya Toro

¡Hola!, mi nombre es Bruno, soy un palomo y les voy a contar mi historia:
soy de color gris plomizo, mido 22 centímetros, peso medio kilo aproximadamente y he sido maltratado por los humanos.

Llegué a mi actual hogar el 4 de Mayo de 1983, estaba herido y casi arrastrándome llegué a una casa sin saber cual sería mi destino. Subí las escaleras con mucha dificultad y en ese instante vi salir a un joven muy apurado, que bajó los escalones y casi me pisó. Los dos nos asustamos, yo traté de arrancar pero no pude.

“¡Nicolás, ven! – dijo – mira lo que encontré, es un palomo herido”.
Me entraron a la casa, me curaron y me dejaron en una caja de zapatos. Dentro de ella había agua y alimentos. Yo estaba muy desconcertado y no me atreví a comer.

En la casa todos parecían preocuparse por mí. Al día siguiente me cambiaron el agua y nuevamente me dejaron comida. Tomé un poco de agua y probé unas migas.

Cada vez me sentía más desconcertado. Un día un humano me hiere y al siguiente, otro me proteje. Más aún, me compraron una jaula para evitar que me molesten el perro y el gato de la casa. Me sacan continuamente al patio para que me distraiga. ¡Qué compleja es la conducta humana!

Ahora estoy feliz en mi nuevo hogar y muy agradecido de mis amos. Creo que soy un palomo muy afortunado.

PAOLA BOTTARI
(Italia, 1958). Reside en Italia.

LA PRIMERA VEZ QUE VI EL MAR

Tenía 18 años
la primera vez que vi el mar
lo recuerdo
azul e infinito
el movimiento de las olas
lo hacían parecer vivo
el ruido de la resaca
parecía su voz
tenía temor
pero al mismo tiempo me atraía
llena de curiosidad.

La primera vez que vi el mar
estaba con él
me dijo: “bañémonos”
nos desnudamos
y mano con mano corrimos hacia el agua
su cuerpo tónico y moreno
rozaba dulcemente el mío
suave y blanco
y en un momento me sentí
tímida y turbada tenerlo cerca
no podía resistir su mirada
pero sus ojos cercanos a los míos
me aprisionaron en sus larga pestañas
nuestros labios se unieron
en un largo beso
infinito.

PEDRO PIÑONES DIAZ
(Chile, 1947). Reside en Francia.

EL COMIENZO

Del cariño al encuentro
del amor que va naciendo
junto a besos llenos de miradas extrañas,
fueron juntándose las caricias hasta romper
con el deseo de poseernos
de entregarnos con frenesí.

Al acto y al encuentro de dos cuerpos desnudos
buscando en semen húmedo de tus piernas
para acariciar la fractura dolorosa de tu cuerpo,
y tú acariciar mi pecho, mis piernas
hasta encontrarte con mi ansia dura y ansiosa,
con deseos desbocados de poseerte
y cruzar nuestros cuerpos.

Y quedarnos entre besos, lágrimas, suspiros, transpiración
y seguir besándonos
hasta olvidarnos del mundo,
volver.

Y volver
para perdernos de nuevo
en caricias y abrazos
y comenzar de nuevo
a vaciar el semen entre los cuerpos.

MAAIKE VAN KREGTEN
(Holanda, 1975). Reside en Holanda.

POEMA I

Vacío inconmensurable
profundidad negra
ahogarse en el río de tristeza.

Lentamente
se aproxima una mano delgada
del sol
a la tuya
y estarás envuelto de nuevo
en la corriente rápida del agua de la vida.

POEMA II

Dulce recuerdo melancólico
nacido de una roca, un río y luces
brillantes
con gracias
y un gracias a ti.

GABRIELA SALAZAR SHERMAN
(Suiza, 1979). Reside en España.

UN TANGO

A Carlos Sherman, famoso poeta y, accesoriamente, mi abuelo

Conocerte fue como escuchar un tango
un ir y venir de piernas, de ideas, de sentimientos
sensual, complejo, elegante aunque a veces aburrido
el tango siempre me inspira un gran respeto
integridad es la palabra que mejor te define.

De poca gente podría hablar como hablaría de ti
fuiste inspirador, iluminador, presente y transparente
el libro abierto que me enseñó tanto
pero que todavía no logro descifrar totalmente
fuiste la imperfección que transforma una obra en algo especial.

Al hablar contigo, me venía el acento porteño
molesto a veces, pero que me dejaba un sabor a delicia
en la boca se me mezclaban los recuerdos y los olores
a un Buenos Aires desencantado que recorrí más de una vez
pensando en ti, en Bioy Casares y algún otro, por Caminito.

Suerte de indio perdido en un Macondo inexistente
un Barón de Munschausen buscando su imaginación
en algún rincón de la mente, por ahí te paseabas siempre
te hubiera gustado ser la voz del indígena herido
fuiste la voz del poeta perdido, en un Montevideo de antaño.

Tu vida fue movimiento, ni buena ni mala, sólo vida
fuiste la adoración de tu hija, la curiosidad de tus nietos
un baile raro que nos encantó danzar unos años
un tango lleno de vida y desesperado por vivir más y más
mi presente con estos versos, y algún trago que me tomaré en tu nombre.

TERESA VÁSQUEZ REYES
(Chile, 1950). Reside en Chile.

MI PUERTA

Mi puerta,
siempre está abierta,
en el día y por las noches.
Mi puerta siempre está abierta,
¡ven!,
no te haré reproches.
Mi puerta me ha conversado
que anoche te vio venir,
que se puso muy contenta
y me lo quiso decir.
Pero tú le hiciste un gesto
para que callar pudiera.
Entraste muy silencioso
que mirara y que no viera,
que estabas al lado mío
acariciando mi pelo…
Viendo como duerme el niño
mientras tomaba mi pecho…
Sé que vienes por las noches
a vernos mientras dormimos
que tomas a tu hijo en brazos
y lo meces entre mimos.
Sé que vienes por las noches
te siento cerca de mí.
Indícame tú el camino,
para encontrarte mi amor…
indícame tú el camino
te lo pido por favor…

SERGIO MOUAT
(Chile, 1949 - Australia, 2007).

ODA A LA LUNA LLENA

Luna luna llena
cuantas veces te he pedido
con mucha tristeza y tanta pena
con un ruego de esperanza y de llanto
encontrar felicidad, como para el frío un manto.

Luna luna llena
a ti te he entregado
el clamor de mis risas y mis penas
y la luz tú me has dado para que me guíe
el camino de mis noches en vela.

Luna luna llena
en los años de mi vida
así como ha corrido sangre por mis venas
se transformó el tiempo de ilusiones perdidas
en realidades que llegaron en hora buena.

Luna luna llena
tus amigos poetas son también mis amigos
y aunque lejos siento gran alegría
que ellos de mí se hayan acordado
y con orgullo a esta antología, ser invitado.

ALEJANDRA ZARHI GARCÍA
(Chile, 1950). Reside en Chile.

SOY VIDA

Esta mujer de piel que
no es terciopelo
de manos ásperas por el trabajo.
Esta mujer con ojos nostálgicos
y recados del cuerpo en olvido.

Soy esta mujer…tan sencilla y tan paciente.

Esta mujer… ¡y soy la vida!
y la sangre es un eco
reclamando las horas reprimidas
el tiempo de las risas y las mieles
de la fruta concebida.
Los huesos implorando el vuelo
y la flecha del amor que aún perdura.

Las manos aún son fuertes
y el vientre que fue tierra
pide el caliente sitial de la semilla.
Y grito por mis hermanos y grito
por la justicia, por la paz y el
trabajo de los hombres,
por el hambre de sonrisas.

Aún puedo reclamar por el milagro
de no ver niños mendigando
ni madres pidiendo un pan de rodillas.
Y puedo lanzar al viento la voz y reclamar
por las fronteras del odio y la envidia.
Esta mujer…esta mujer…¡aún es vida!

AMPARO PILET VEGA
(Colombia, 1956). Reside en Colombia.

AYER Y HOY, LA SENSIBILIDAD DE MIS 50 AÑOS

Observaba en el desierto de la ausencia
en la lejanía del río Caucasia
donde se sumergió el cuerpo de mi padre,
el viento soplaba, lo sentía como un zumbido
que estremecía mi vientre y mi alma.

En la noche la luna me seguía
y yo le contaba mis penas.

Dios me dio dones,
el don de ser madre, el don de tres frutos
de mi alma y corazón.

El tiempo avanza, tiempo de caminos sin herraduras,
tiempo de aventuras y desventuras.

Hoy ha pasado una ciencuentena de tiempo,
mi mente madura sensible y fuerte,
hoy siento y escucho el latido
y el sentimento por mi Romeo.

Hoy escucho la sensibilidad de mi alma y corazón
y el amor y virtud de los frutos de mi vientre
que avanzan con amor, paz y fe.

RENZO ROSSO HEYDEL
(Chile, 1942). Reside en Chile.

FESTIVAL

Escuché cantos
de atardecer
y nocturnos.

Como continuaban,
al alba,
les sumé
mi voz ronca
y descorazonada.

Si tiene
un mañana,
el canto mío
será
sin espejos
ni eco.

FRANCISCO LÓPEZ BALLO
(Chile, 1973). Reside en Francia.

NOCTURNO 1

Mis manos acarician el vacío
y repiten movimientos
de rigor perdido.

Acabo de cerrar los ojos
y el cielo se apaga
de estrellas.

Camino por esta pradera
buscando tu rostro,
tus manos, tu calor
y sólo encuentro el vaho de mi respiración.

Me detengo y caigo sin contención
la noche se clava en mi cuerpo
y la hierba humedece mis poros
con agua fría que cae del cielo
lleno de estrellas.

Ese rocío de las estrellas me baña
y con los ojos
cerrados.

Me duermo.

París, 1999

ANTONIA CABEZAS
(Chile, 1971). Reside en Chile.

NIEVE

Ya pronto caerá nieve
y no estás preparado
he de enviarte un abrigo
tejido con mis manos.

Urdido con paciencia
en la trama de mis ansias
aquellas de abrazarte,
las mismas de tenerte
para que el frío no toque
tus labios ni tu frente.

La nieve viene pronto
y esos primeros copos,
me dicen que me apure
que el tiempo se hace corto.

Me faltan los bolsillos
y un pequeño detalle,
mi corazón guardado
en un pliegue del talle,
para que te lo pongas
y sientas como late,
para que por lo menos
así pueda tocarte.

PAOLA BRADAMANTE
(Italia, 1957). Reside en Italia.

MICIA

A Micia y a Mi Querida Tía

Querida Micia, ¿dónde estarás ahora? ¿Tal vez en el paraíso de los gatos, allí donde te imagina mi anciana tía, enamorada de los pequeños felinos domésticos? Ya han pasado más de veinte años desde entonces pero todavía te veo delante de mí.

Eras una gata siamesa, de aquellas poco afortunadas que nacen sin cola. Tu pelo era suave - maravillosos tus ojos azules como la profundidad del mar - eras la gata más pacífica y cariñosa que haya conocido jamás. Fuiste mi fiel compañera durante cinco años de estudio, la única gata química del mundo ya que estudiaste conmigo.

Viviste mucho pero gran parte de tu vida fue desgraciada; tus dueños anteriores no te apreciaban como te lo hubieras merecido, eras tan sólo un juguete para su hija y muy pronto se cansaron de ti. Por suerte mi tía te acogió; muy pronto nos dimos cuenta de tu carácter tranquilo y cariñoso a pesar de las malas experiencias pasadas. Eras agradecida y nos querías. Me esperabas siempre detrás de la puerta, anunciabas alegre mi llegada maullando, dormías a mis pies; sobre todo estudiabas conmigo, sentada a mi lado en el gran sillón, de vez en cuando maullabas pidiéndome algo, más bien para que yo me divirtiera, no porque lo necesitaras.

Creo que me entendías; así como nos cuenta Luis Sepúlveda en su hermosa fábula, todos los gatos entienden a los seres humanos pero esto es un secreto, sólo algunos elegidos lo saben. Estoy segura de que mi querida tía entendía tu lenguaje, maravilloso pequeño inolvidable tigre doméstico.

EDWIN PÉREZ UBERHUAGA
(Bolivia, 1965). Reside en España.

REVISTA “MIGRANTE” BUSCA
CONSTRUIR INTERCULTURALIDAD

La revista “Migrante” se ha convertido en un importante medio de información de la vida de los latinoamericanos en Europa y la conquista cultural que realizan no sólo a través del folklore, sino de la poesía y otras expresiones.

En sus ediciones cuatrimestrales describe el fenómeno de la migración, con sus luces y sombras y también plantea soluciones, desde la perspectiva de los propios migrantes o de estudiosos del tema.

Ahora está en preparación un nuevo número de la revista, que se distribuye en todo Europa y Latinoamérica, que incluirá un balance de lo que ha pasado el 2006 en el mundo migratorio y las proyecciones hacia un complicado año próximo. Varios de esos textos están en http://revistamigrante.blogspot.com

Están invitados a escribir todos aquellos que deseen reflejar lo que ocurre en sus diferentes comunidades, en los diferentes estilos litetarios.

La revista desea contribuir a un diálogo democrático, para crear un mundo intercultural en el que se deje de lado la intolerancia y los conflictos generados, sobre todo, por el desconocimiento del otro.

ROBERTO BIANCHI
(Uruguay, 1940). Reside en Uruguay.

MI OJO

Mira mi ojo
huracán
bebe mi entraña
se descompuso mi mirada cuando
vi por última vez a mi asesino
él me acostumbraba a su presencia
día por día
me envenenaba el agua
recorría aguijoneando
cada centímetro de piel

Mi ojo
sin embargo
huracán
pudo quedarse atado a la memoria
de algunos pocos en espera

Mi ojo
sin mirada pero
visiblemente retratado en los rostros
de otro y otro cómplice escondido

Mi ojo
huracán
tal vez pueda alimentarse todavía
de pequeñas victorias
populosas
gratificantes
en la bocas exactas que me nombren

NINA REIS
(Brasil, 1955). Reside en Brasil.

LAS MUJERES DE AMÉRICA

Las mujeres de América
todavía preservan la lluvia
germinan y paren como los manantiales.

Sus temores hartos de líquidos
encierran el viento
y sus gargantas construyen pañales.

Apuradas amamantan sus hijos
temen que estrangulen sus perros
quemen sus gallinas
o escondan el agua.

Aún se visten de pajas
nadie decreta nada a los muertos
tampoco las consume el fuego
que cohabita con sus raíces.

Beben lo que no tienen
porque hay goteras en sus casas
llevan aguaceros en sus espaldas
aunque el cielo no las deje.

La mujeres de América
antes que se oscurezcan el sol y la luna
mezclan sus óvulos
transbordan
multiplicadas
permanecen intactas.

Son testigos sus nietos
del frío de las polillas
de sus tierras codiciadas
herederos
de la otra mitad del sol
donde las viudas pueden bailar.

FRANCISCO VILLA
(Chile, 1967). Reside en Chile.

PORFÍA

Sin duda este camino es pedregoso
por vera tiene siempre al precipicio
y puede parecer un sacrificio
pero este es el camino que yo escono.

Yo escojo al que no teme al compromiso
yo escojo al descalzado que se empeña
yo escojo al que comparte bien su leña
y lucha por el pan para sus hijos.

Vuelo en mi utopía
construyendo mundo
con mi corazón porfiado y zurdo.

Mi paso no va solo en travesía
mi paso es uno más de muchos pasos
pendientes por los siglos
pendientes por los siglos de los siglos.

Si elijo transitar por esta vía
no es para inmolarme, no es el caso,
si no para vivir
si no para vivir como hombre digno.

JAEL GONZÁLEZ
(Chile, 1988). Reside en Chile.

HOY

Hoy, una vez más en el inmenso dolor
de una despedida que inunda de llanto mi alma
y a tan lejana distancia de tu ser
me encuentro que no hay otro confidente en mi vida
que no seas tú,
a pocas horas de encontrar la muerte
en esta soledad hastiada de tanta compañía
busco tu voz en medio de lágrimas y llantos,
tu risa y tu calma… no estás
y no sé hacia dónde has ido.

Hoy me dirijo hacia tu presencia
para exclamar aquella alegoría del amor
en la que siempre creí…
no todos los finales son felices…
nunca hay un para siempre.

JOSÉ GNATIUK
(Argentina, 1949). Reside en Argentina.

ALGUIEN

Alguien habrá que se complazca
al escuchar mi voz por las mañanas.
Alguien que goce de mi compañía
mientras regreso al albor de la partida.

Alguien que respete mis silencios
y que festeje con amor mis alegrías.
Alguien a quien se le ilumine la mirada
cuando me escuche recitar mis poesías.

Si ese alguien eres tú,
pues, bienvenida.

Pero si no te sientes aludida,
déjame seguir soñando,
que si me equivoco,
no te habrá de interesar tampoco.

LUZ GOMES
(Portugal, 1985). Reside en Portugal.

MAR DE SARGAZOS

Ser testigo de tantas lágrimas
amante de las viudas en su desespero, padre de los niños huérfanos,
eres tú el mar de Sargazos que bañas nuestras costas
camino de tantas ilusiones
que partieran sin rumbo por los pasos de las olas
yace en ti la historia de dos pueblos.

Eres tú el mar de Sargazos, consejero de las noches blancas
eres tú que nosotros osamos pasar y los secretos queremos desvendar
en las aguas el espejo de los siglos
ataúd donde yace el llanto de nuestro pueblo
en la esperanza de alcanzar las olas traspasando
eres tú la musa que tantos poetas inspiraste y que tantas vidas segaste
y cuantas parejas apartaste…

Hoy soy yo que separo las aguas unidas por los siglos de la historia
que cruzo los mares por muchos navegados y reconozco la existencia
de los misterios
enfrentando las limitaciones del tiempo
hoy quiero ir más allá, conocer tus antepasados
desafiar el cansancio de los días
¡Hoy finalmente me conozco!
por entre el mar de Sargazos…

HUGO ÁLVAREZ DELGADO
(Chile, 1957). Reside en Argentina.

AÑORANZAS

(de Cabildo, V Región de Chile)

Extraño tus casas
talladas en los cerros
tus callejones polvorientos
tus recovecos noctámbulos
donde una noche de invierno
perdí mi niñez en un beso

Tus calles angostas y
trasnochadas amanecieron
hoy en mis versos
y extraño tus poblaciones
con lloviznas multicolores
y dolores obreros

Extraño tu río espeso
que una noche de invierno
llevó en su camino al mar
un montón así de sueños

Y extraño a aquella mujer
que un día me dio su pecho
madrugadora obrera
laboriosa del campo
abeja de miel y trabajo

ALBERTO GRANADO JIMÉNEZ
(Argentina, 1922 - Cuba, 2011).

OTRA VEZ (*)

En un lejano día de Julio de 1952, nos separamos momentáneamente y Ernesto escribe en su diario: “La ausencia de Alberto se advierte en modo extraordinario. Es como si tuviera los flancos desprotegidos frente a un eventual ataque”. Y más adelante agregaba: “el hecho es que por tantos meses, en la buena y en la mala suerte, hemos caminado juntos tomando la costumbres de soñar las mismas cosas, y esto nos ha unido todavía más”.
Hoy, a casi medio siglo de distancia sólo puedo responderle: Ernesto, es de tu presencia que se siente extraordinariamente la falta, pero muchos de nuestros sueños se han realizado en Cuba que hemos hecho nuestra. Tus flancos no serán jamás desprotegidos, porque millones de hombres, mujeres y jóvenes velarán por protegerlos. Nos faltas tanto, Che, y te agradecemos por haber sido el emblema del hombre nuevo.
¡Hasta la victoria siempre!

(*) Extracto del libro “Memorias de un gitano sedentario”.

PETRÔNIO BRAZ
(Brasil, 1928). Reside en Brasil.

A LA BIBLIA (*)

En el viaje de la vida cultura yo he buscado
en los mejores instantes, partiendo del nada.
En el libro de los libros a mejor he encontrado,
horno vibrante que nunca se apaga.
El tiempo camina, con los siglos pasa
y de la memoria de los hombres inmediatamente fenece
a la gloria mundana, que rápido se ofusca,
pero de Dios el recuerdo siempre aparece.
Petrarca los quejidos de él ha modulado,
Dante los terrores de horríficas visiones
y Herrera vibrante en él se inspiró.
Primoroso libro, que no trae ilusiones.
Dios se presenta y por él nos habla
con la prueba de vida que de él se exhala.

(*) Inhalado del discurso en la Biblia de Juan Donoso Cortés, Marqués de Valdegamas, político y orador español del siglo XIX.

CÉSAR ARBULO FERREIRA
(Uruguay, 1976). Reside en Uruguay.

VIENEN Y VAN

La niña se sonroja
me regala una birome
me llama “poeta”
y así como viene se va.
El mozo se acerca
me tira la cuenta
despotrica contra la propina
y así como viene se va.
El de la pieza de al lado
llega con compañía
me despierta con sus gemidos
y así como viene se va.
El borracho me abraza
me pide un cigarro
le digo “no fumo”
y así como viene se va.
Al canillita lo paro
le pido el The Clinic
me dice “no vendo güeadas”
y así como viene se va.
El evangélico me encara
me pasa un folleto
me dice “dios te ama”
y así como viene se va.
Y vos llegás
me mirás a los ojos
me decís “ya no te quiero”
y así como venís te vas.

RUTH PÉREZ AGUIRRE
(México, 1954). Reside en México.

LA BAILARINA

Desde el primer momento en que la vi, quedé prendado de su belleza. Tan blanca, tan natural, con un rostro impactante y una figura graciosa; un porte distinguido, un cuello largo, marmóreo; su cabello rojizo, recogido en un chongo… No dudé ni un momento de seguirla. Me di cuenta que iba a su clase de ballet porque portaba un tutú sobre los pantalones. Al llegar a la escuela yo no entré, por supuesto; me quedé afuera. Crucé la calle para refugiarme a la sombra de un árbol que estaba cerca de ahí.
Esperé con impaciencia a que saliera. Ella reía; sí, reía feliz mientras platicaba con unas compañeras, que al igual que ella, salían sofocadas a consecuencia del ejercicio. Sus mejillas parecían pintadas por una grana, rojas, brillantes.
Cuando llegó a su casa, me escondí atrás de un árbol y desde ahí descubrí que su recámara quedaba justo enfrente. De pronto se asomó al balcón, aspiró el aire y alzó los brazos contenta. Se había soltado el cabello y este le caía debajo de los hombros como una cascada de fuego. Después de mirar a uno y otro de la calle entró al cuarto. Tardé en verla de nuevo, con seguridad había tomado un baño porque salió con la cabeza envuelta en una toalla.
Había bastado sólo un instante para que me enamorara de ella. Ya no quería alejarme de ese lugar para no dejarla de mirar. Ella entró de nuevo. Tuve que esperar mucho mientras caía la noche. De pronto, vi luz en su ventana y me escondí muy bien entre el follaje, esperando verla. ¡Y así fue! Desde esa altura alcancé a ver todo el interior del cuarto, y a ella, que iba y venía haciendo algo.
Ya tarde apagó la luz del techo y sólo quedó encendida la lámpara de su buró. Leía, leía… y yo aguardaba, arrobado de amor ante la complacencia de tanta belleza. Al fin apagó la luz, y por un instante quedó todo a oscuras. La luna entró sin permiso por la ventana, iluminando de plata el interior. Las sábanas lucían más blancas aún; la seda áurea de su camisón reflejaba complacida la brillantez de la luna. ¡Oooh! Era tan bella, mi bien amada, que de inmediato salí del árbol y subí al balcón. La ventana permanecía abierta y pude contemplarla en todo su esplendor. Su cabeza se encontraba recostada en una almohada de encaje, y su cabello esparcido en suaves rizos.
Miré a la luna con un gesto de agradecimiento. Contemplé aquel cuello un momento más, y entonces volé hacia él para hincarle mis colmillos.

GLORIA DÁVILA ESPINOZA
(Perú, 1961). Reside en Perú.

ES TU AMOR VIENTO EN PERDÓN

Es tu amor...
viento en perdón
oclusión en piel -penumbra
lunas del sol en arco iris herido
estrechas cumbres de vértigos repletos
de vaivenes en zurcidas zonas erróneas.

Tu amor es...
rostros murciélagos
en pieles huracanes al caer la noche
luz de sombra
límpidas superficies
raíces nubes
saturninos fieles de pieles en hollín.

El amor tuyo es...
sangrientos e inmaculados
triángulos en
anillos perdidos
entre la pasión
y el último eslabón.

Ese es...
tu amor,
tu ladrido,
graznido,
de anacoretas
gritando en la síntesis
escaleras en Partenón
al toque de tu piel
erupción y fuego
para ser aliento de mi alma.

MARÍA ROSARIA LONGOBARDI
(Italia, 1955). Reside en Italia.

EL TIEMPO DEL PAPALOTE

Un papalote volaba ligero,
en lo alto del cielo:
un niño tenía en la mano su hilo
y lo llevaba por ahí
en el aire agitado del viento.
Como un delgado pájaro
revoloteaba en el cielo azul celeste
y al niño le faltaba el aliento
mientras corría en el prado
feliz y contento.

Con el paso del tiempo:
el niño se hizo grande,
ahora era un hombre importante.
En el prado soplaba todavía el viento,
pero él ya no tenía tiempo
de hacer volar su papalote rojo
y además había terminado,
por desgracia, en la vida,
la bella estación.

SARA VANÉGAS COVEÑA
(Ecuador, 1950). Reside en Ecuador.

EXILIO

Vienes del otro lado de las aguas tras
la huella pavorosa
de un adolescente muerto
para amar su ceniza
vienes, hermano mío, a refugiarte
en el antiguo misterio de la tarde
y el bosque en llamas te devuelve una vez
más su rota cabellera

POEMA 7

Escupo tu nombre en el agua
mientras la noche lanza sus escorpiones sobre mi corazón
averiado y cobarde
la luna cada vez más alta
el aire en llamas
y el agua...
el agua que envenena mis labios

POEMA

Te hamacas a media tarde sobre mi mirada amante
me sonríes
y hay un río de miel entre tus labios ávidos
convoco las campanas los tréboles los mares
y voy hacia ti cantando
pero la tarde hace un paréntesis maldito
y me lanza de bruces a la realidad:
este solo poema

MARÍA EUGENIA TORRES ARIAS
(México, 1956). Reside en México.

EL POETA Y EL MAR

Desde mis profundidades surge la vida,
de mis anhelos emerge la luz,
la aurora tiñe las quimeras
que son sollozos trocados en espuma
de la melancolía de un poeta.

En mi vastedad de espejo
centelleo insondables soles, planetas y lunas.
Mantenme en calma amado mío
no quieras saber de mis enojos,
como enamorada soy tranquila
mas como desairada amante…

El oleaje de mi sangre atormentada
despedaza rocas, flores y naves.
No valen lamentos ni suspiros
ni suplicar piedad inmerecida
porqué:
¿qué puedes ofrecerme si soy eterna?

JUAN ERNESTO GARCÍA JUSTINIANO
(Chile, 1946). Reside en Noruega.

COMO ME HICE MILITANTE COMUNISTA Y COMO CONOCI AL COMPAÑERO PRESIDENTE SALVADOR ALLENDE

Siendo un joven de 20 años llegué a la ciudad de Iquique el día 14 de Marzo de 1966 por motivos de trabajo. Las cosas no se dieron como yo pensaba ya que era un simple obrero con muy pocos estudios, mi vida estaba marcada con lo más negativo de la sociedad en que viví, tratos humillantes, trabajos de esclavos, sin hogar, etc.
En el norte de Chile, en la ciudad de Iquique, conocí mucha gente, los hijos del salitre, la gente de izquierda, descendientes de los asesinados en la masacre de la escuela Santa María de Iquique, de obreros salitreros que fueron asesinados cobardemente por pedir salarios justos y una vida mejor, todas ellas personas muy noble de corazón.
Yo vivía en un cité de nombre “El Minero” que cobijó a muchos trabajadores mineros del salitre en la época del “Oro Blanco”. Eran cuartos muy chicos con una sola llave de agua para más de noventa personas y un solo WC, todo esto de la época del salitre; los cuartos eran de pino oregón americano y este cité estaba ubicado en el centro de la ciudad, en calle La Torre 723 con calle Vivar, a una cuadra de la Escuela Santa María de Iquique. En los tiempos cuando gobernaba Eduardo Frei Montalva, año 1967, viene una orden de desalojo emanada de la Intendencia de Tarapacá; el dueño del cité vendía a un particular el inmueble, sin tomar en cuenta de que nosotros podíamos adquirir con facilidades el cité, pero no fue así, vinieron varias ordenes de lanzamiento. Rápidamente formamos un comité de defensa para pedir ayuda en forma urgente, los dirigentes pidieron ayuda a los políticos de la zona, pero ninguno se acercó a nosotros, los únicos que lo hicieron fueron los compañeros comunistas, a través del senador Luis Valente Rossi, Senador por la Provincia de Tarapacá y Antofagasta, quien nos prometió frenar de una vez por todas las ordenes de lanzamiento y sacar una ley de expropiación del terreno para nuestro beneficio.
Cierto día llegaron los jóvenes de las Juventudes Comunistas de Iquique a hablar conmigo y me ofrecieron participar con ellos, yo acepté con mucho gusto y a partir de ese momento me integré a las JJ.CC donde empecé a conocer los problemas sociales que estaban ocurriendo en esos momentos en Chile, luego me integré a los trabajos de la célula Palmiro Togliatti del comité local norte de Iquique donde yo militaba y a partir de ese día abracé las ideas Marxistas-Leninistas. Trabajé en las campañas de Regidores (hoy concejales) Diputados y Senadores, también montábamos los escenarios cada vez que un candidato hacía uso de la palabra en los barrios.
También fui dirigente de la Junta de Vecinos Central N° 24 por un período de cuatro años en el cargo de secretario. En 1969 empieza la campaña presidencial y en ese mismo año llega a Iquique el candidato a presidente de la República de la izquierda Salvador Allende; fuimos hasta el aeropuerto de Cavancha a recibirlo con lienzos y banderas rojas, la concentración se realizó en la casa del Deportista de la ciudad, yo me encontraba en la puerta de atrás del local y en ese momento viene pasando el compañero Allende, me acerqué rápidamente cuando lo vi, le tendí la mano abrazándolo fuertemente y le dije “futuro Presidente de Chile”, él me sonrió y con un palmoteo en la espalda me dijo emocionado “muchas gracias compañero”, luego subió al escenario para hacer uso de la palabra y yo me puse junto a los compañeros socialistas con mi bandera del PC. Al final del acto actuó el conjunto Quilapayún.
De ahí para adelante se trabajó con entusiasmo por la campaña de Salvador Allende, el triunfo significó grandes esperanzas para el pueblo de Chile y su gente más modesta, el obrero, el campesino, el estudiante y la mujer trabajadora. El 4 de Septiembre de 1970, la noche del triunfo, salió toda la gente a las calles, nos reunimos en la plaza Condell de Iquique y hasta altas horas de la madrugada se seguía festejando este gran triunfo del Pueblo, que desgraciadamente el 11 de Septiembre de 1973 se vio truncado por la sedición, la traición y el egoismo de los partidos más reaccionarios de la burguesía chilena, los milicos y los yanquis.
Soy un ex prisionero político de la dictadura militar de Pinochet, fui detenido el 22 de Febrero de 1974, fui interrogado, torturado e incomunicado por pintar en las calles y en los muros de Iquique cuatro rayados en contra de la dictadura. Fui enviado al campo de concentración de Pisagua durante siete meses, luego fui sentenciado el 8 de Octubre de 1974 a la pena de cinco años de relegación en el sur de Chile en la ciudad de Puerto Octay, X Región, Osorno y el día 1 de Mayo de 1978 quedo en libertad por la Ley de Amnistía de la dictadura para prisioneros políticos. Después de múltiples amedrentamientos y persecuciones salgo camino al exilio el día 1 de Febrero de 1986. Llevo viviendo veintidos años en este maravilloso país que es Noruega.

ALFONSO PASCUAL
(España, 1954). Reside en Suiza.

UN VIAJE EN TRANVÍA

Me encontraba terriblemente cansado. Después de un día aciago en el laboratorio, deseaba llegar cuanto antes a casa. Estaba sumido en mis pensamientos; cuando llegó el tranvía subí con mucha lentitud y me senté en mi asiento preferido. Nos pusimos en movimiento, y me quedé aletargado.
Después de algunas paradas, observé con asombro cómo el paisaje me era completamente desconocido. En vez de los árboles enhiestos de la alameda, de los colores de las flores de los jardincillos, de las multitudes entrando y saliendo de las tiendas, sólo podía ver un paisaje semidesértico, muy polvoriento, en donde se destacaban, de vez en cuando, algunas cactáceas contra un fondo montañoso lejano. No había nadie. El tranvía seguía su recorrido a gran velocidad hasta que de pronto nos detuvimos. Todavía quedábamos algunas personas en el vagón. ¡Era la última parada! Cómo es posible, me pregunté, si aquí no hay nada ...
Después de bajar se me acercó lo que me pareció ser un empleado con un uniforme desgastado y polvoriento, y me preguntó si disponía de los documentos necesarios para atravesar el desierto, para poder hacer la correspondencia con otra línea de tranvía, más allá de la cordillera que se insinuaba en el horizonte. Me quedé sin palabras. Al comprobar mi billete me comunicó que debería de haber un error, y me urgió a volver a tomar el mismo tranvía, que estaba a punto de salir. Le obedecí, y me volví a sentar en el mismo lugar que antes. Nos pusimos de nuevo en movimiento, y el paisaje de la estepa con sus cactus me saludó de nuevo. El convoy fue acelerando de tal forma que ya no era posible discernir las formas del exterior.
Una mano decidida me despierta. Un pasajero amable me entrega mi carpeta de documentos, que se me había caído al suelo. Por suerte, la próxima parada es la mía. Al descender me acuerdo de repente de mi sueño, y al ver de nuevo los umbrosos árboles con todos sus verdes y los colores infinitos de las flores todo el cansancio se desvanece.

ANGEL GALZERANO GUIDA
(Uruguay, 1961). Reside en Italia.

TRES CRUCES (Estación de omnibus de Montevideo)

Otra vez la estación; aquella vez para irte, ahora de regreso.
Diez años después. El lugar es el mismo, el bar de sillas de madera sobre la derecha, la misma expresión de la gente con el sueño y los bostezos de las seis de la mañana.
Ahora no se fuma pero el resto es igual; los kioscos de revistas, el reloj antiguo en la pared y el teléfono. El mismo, con el cual, diez años atrás llamaste para decir “no, no he de llegar” y te fuiste con él.

TRES CRUCES 2

Estabas en la mesa central del bar; tus manos se calentaban con un vaso.
Una revista en la mesa, sobre las espaldas un sacón de lana azul. Cabellos castaños desordenados, el aire de quien viajó en la noche o que no durmió.
Veinte años quizás, serena y feliz. Quizás por un viaje finalmente realizado o por un amor en tu destinación. Nunca sabré tu nombre y nunca sabrás que alguien te abrazó y te llevó lejos, en las líneas de un cuaderno.

   
 
MANUEL VELÁZQUEZ LEÓN
(Cuba, 1952). Reside en Cuba.

MI CUEVA

Cavo una cueva bajo el mundo
hacia la hondura tierna del planeta
bajo las raíces de las rocas
hacia el rincón de silencio donde yo pueda
escucharme.
Lejos de la estrella,
caos de plasma en equilibrio temporal
deformando la lógica del espacio
estrellando pájaros contra el pavimento-un
ala tremolando a la brisa.
La palabra nombra y ordena,
la razón reconfigura el cosmos.
Donde inventaron la escritura,
magia que preserva el pensamiento seis mil
años,
una joven parquea un camión con una
tonelada de explosivos
en un mercado concurrido-junto a esa mujer
con un niño dormido sobre el hombro.

Esquían en Dubai. En Burj Al Arab alguien
duerme
en una habitación de nueve mil dólares la
noche.
Un poco al suroeste, cruzando el Mar Rojo,
inamovible por dos mil años,
esa niña aplasta dos botellas plásticas que
tiraron los turistas y
con jirones de harapos se fabrica unas
sandalias -echa a andar sobre la sabana
calcinada.
Cavo una cueva bajo el mundo
hacia adonde anida el silencio en que yo
pueda escucharme.

JORGE BOUSOÑO GONZÁLEZ
(Cuba, 1957). Reside en Cuba.

CONCILIO (*)

Timo
tergiverso
especulación
(se profana con dardos)

sed de venganza embriaga los sentidos
(agentes de la subasta de almas acechan todo tiempo)

se supone que las nubes
protejan mi cabeza

se supone que con sus lluvias
resanen las grietas

(sin la sumisión que reside entre claudica e impone habrá un regreso para cordura).

(*) Poema inédito incluído en: “En una agenda que quiere vestirse de polvo (2007-2008)”

ISBEL GONZALEZ
(Cuba, 1976). Reside en Cuba.

YO ODISEO CONFIESO MI SINO CON LAS MANOS
MANCHADAS POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS

Nadie espera por nosotros. Penélope nunca me conoció, no teje apenas. Los barcos se han deshecho. Yo, Odiseo, me entrego a Circe, a la visitación de los demonios. Somos las criaturas de un mundo apenas discernible. Qué de jaurías contra los ciervos del placer. Henos aquí, hijos de Dios, huérfanos y hambrientos, con una mano en el pecho (no en su invocación, sino abrazados a sus arterias) y otra en la médula, censando los instintos.

¡Silencio! Repiten los cánticos de Sodoma.
¿Oicnelis? Me responde la conciencia, mi sospechosa conciencia que se empeña en desandar los argumentos. Y qué si partieron los Aquiles, ya cansados de morir de nimiedades, si son apenas criaturas del olvido, muertos que viven en otros muertos.

Somos la misma especie de hace siglos. La que murió sin fuego bajo las garras del tigre. La de Hiroshima. La que algún día llegará a las estrellas, si sobrevive a los tigres que la asechan todavía. Aún necesitamos amuletos e invocamos a los dioses y al olvido.

Esta Odisea muere en el simple acto de pensarse, en una esencia diferente. www.odisea... y estamos otra vez frente al ordenador, frente al cielo de Babilonia o la cámara de Auschwitz y me convenzo una vez más que somos las criaturas de siempre, nosotros, los homo sapiens sapiens.

Quizá fui yo quien lanzó la primera piedra. Permítanme recogerla ahora que nadie me ve, hoy que la soberbia está dormida. Carguemos de una vez con nuestras piedras, aquellas que lanzamos también contra la conciencia. Antes que un muro nos aleje de Ítaca para siempre.

ARLEN REGUEIRO MAS
(Cuba, 1972). Reside en Cuba.

PRONÓSTICOS DEL MIRLO

Padre
recuerda que también has pronosticado el mirlo
has cosechado la ausencia
y yo no puedo más que elegir
acostumbrarme a ser la rosa de signo oscuro
o morir una extraña levedad de todo

Padre
puedes volver a las columnas
a los techos acendrados en la noche
por la fugaz penumbra de los adulterios

Padre
puedes partir seguro
jamás robaré tus cigarros
jamás beberé tu vino

JORGE CASTAÑEDA LUNA
(Argentina, 1951). Reside en Argentina.

PATAGONIA

Reino de plantas enanas
y de piedras tutelares
tiempo perdido en el tiempo
sus últimos avatares.

Misterios en la espesura
donde alocan los imanes
el paso de las centurias
sus edades primordiales.

Fundación en los ancestros
sus luces crepusculares
rosa vana de los vientos
luna por los escoriales.

Imperio de las tacuaras
oblicuas y desiguales
el Toqui ceremonial
y de piedra los corrales.

Estepa en el horizonte
con sus dioses arteriales
panteón viejo olimpo caído
su estatura de gigantes.

Recuerdos de la memoria
sus llamadas ancestrales
tiempo que llama de lejos
para descifrar sus claves.

Me voy. El Sur es mi Norte
sus estrellas son mi sangre.
La Patagonia es un sueño
aguardando entre celajes.

LUIS PÉREZ BOITEL
(Cuba, 1969). Reside en Cuba.

CAMINO DE SAUCE

Iba y venía, delicado y fatal, cargado de infinita energía,
del otro lado de los firmes barrotes y todos lo mirábamos.
J. L. Borges

En un abrir y cerrar los ojos la luz serpentea
bajo los árboles y me conmina al silencio. difícil ha sido
en esta otra temporada rehacer lo que va quedando,
suponiendo que quede lo mínimo. lo indefinido. algún indicio.
cierta cosa pretendo cuando descifro en el dibujo de Miró
la angustia de los cuerpos, un camino de sauce, unas curvas
que vierten sobre mí un largo hechizo. hechizo de la mano,
providencia esta, hechizo de lo que no pudiera domesticar
en ese paso por la comarca. llegar - por ejemplo - a Barcelona
y no detenerme en la colina de Montjuïj, sería impensado;
cuando miro atrás sólo queda la Plaza de España, un bosquecillo
por el que voy subiendo, sin percatarme, sin contrarrestar
lo que fue el invierno más cruel. en un abrir y cerrar los ojos,
imagino que esto es España, un camino de sauce, el rostro
irreverente de Miró con una máscara y un espejo, y yo
sólo voy caminando, sólo me dejo llevar, descubro el sur,
cruzo un puerto, no estoy aquí, veo que en la colina
alguien se despide y llego hasta un punto
donde alguien pronuncia mi nombre.

GRACIELA ARÉVALO CRUZ
(Chile, 1948). Reside en Chile.

ONG REENCUENTRO

Nombre: Organización No Gubernamental de Desarrollo para la Integración y el Intercambio Cultural con los Chilenos y Extranjeros en el Mundo y las Etnias. ONG Reencuentro.
Personalidad Jurídica: Decreto Exento Nº 290 de 24 de Marzo de 2003, del Ministerio de Justicia.
Rut: Nº 65.226.110-8.
Presidenta ONG Reencuentro: Graciela Arévalo Cruz
Domicilio: Avda. El Bosque Nº 735 Depto. 11B Providencia - Santiago - Chile.
Casilla de Correo: N° 52051, Correo Central Santiago - Chile
Correo Electrónico: ongreencuentro@gmail.com
Página Web: http://ongreencuentro.cl/
Teléfono 00-56-2-3352316

MISIÓN

• Fortalecer la unidad de nuestros compatriotas en el extranjero, promoviendo y difundiendo sus derechos.
• Promoción e intercambio de la diversidad cultural.
• Fomentar el desarrollo económico, con la creación de empresas, para la reinserción de nuestros compatriotas a su patria.
• Promocionar los derechos de nuestros compatriotas en la Sociedad Civil.

LINEAS DE TRABAJO

• Area Cultural y Educación
• Area de Desarrollo y Capacitación
• Area de Estudio y Comunicación con las Etnias

1.- AREA CULTURAL Y EDUCACION

• Fortalecer y difundir el aporte al desarrollo nacional que los compatriotas radicados en el exterior han logrado, el éxito y la distinción en sus respectivas disciplinas en países extranjeros, ya que son un valioso activo científico, cultural y económico que el país debe reconocer y saber aprovechar.

2.- AREA DE DESARROLLO Y CAPACITACION

• Desarrollar programas y proyectos de intercambio cultura, social, deportivo - recreativos, científico y de Turismo Cultural y Ecológico.
• Promover y fortalecer el trabajo en conjunto con las Federaciones, Asociaciones, grupos o personas chilenas que viven lejos de la patria a través de redes nacionales e internacionales para el desarrollo de las diferentes actividades.

3.- AREA DE ESTUDIO Y COMUNICACIÓN CON LAS ETNIAS

• Trabajar y asesorar a las Etnias en el apoyo de Teleaulas, Centros Agropecuarios, Educación Bilingüe, Valores Culturales, Lenguaje en Lengua Materna, Castellano como su Segunda Lengua.
• Promover la Cultura y la Lengua tanto Aymará, Mapuche, Pascuense y otras, y el aprendizaje de su cultura.
• Realizar proyectos en conjunto de Desarrollo Turístico, Culturales y Ecológicas.
• Capacitación Permanente y Asesoría Técnica.

LISETTE CLAVELO TREGENT
(Cuba, 1956). Reside en Cuba.

GOTA DE TINTA

No la llaméis guadaña
Muerte no es ni ceguera
susto sí
hambre sobre la blanca rosa de papel.

EL MUDO

El mudo enloqueció de tanta imagen
y se abrazó por siempre a su silencio.

Alucinante
fue a morir al reino del lenguaje.

ERÓTICA

Esperando como mi estrella de mar
soy esta sin blusa no sombrero
acariciando esa espuma que me nace.

Beso la mano que me tuerce
olvido el ojo que me ve
porque hoy me visita su fantasma
y únicamente necesita que sea hembra.

HÉCTOR ABARCA HERNÁNDEZ
(Chile, 1945 - Suecia, 2009).

DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS BÁSICOS
DE RADIO NUEVA AMÉRICA

Desde el inicio de la primera transmisión realizada un 12 de Octubre del año 1985, los principios de la radio han sido siempre los mismos.

Ahora que está de moda el término “Fundamentalista” - hasta se nos podría calificar con esa palabra porque nuestros principios se sostienen en la lucha de todos los pueblos por su liberación verdadera - somos en esencia anti-imperialistas - porque el imperialismo es signo de explotación extrema del hombre - el capitalismo no favorece la libertad íntegra del hombre, sino que al revés los subyuga a tal punto de idiotizarlo y embrutecerlo hasta que se transforma en un ser no pensante, en un consumidor de productos - que después de nunca más dejará de consumirlos, como por ejemplo la Coca-Cola - las hamburguesas y para que hablar de las idiotizantes Teleseries y los programas de pasatiempos yanquis.
Y como si todo no bastara, ahora con la falsa ilusión de acercar a los seres humanos, de tener acceso al maravilloso mundo internético (que también controlan los yanquis) ha causado en jóvenes y adultos más enfermedades mentales que la segunda guerra mundial.

Nos declaramos defensores del incaudicable derecho del pueblo Palestino al derecho de sus territorios ancestrales - también nos declaramos defensores del Frente Polisario en su lucha con la corona Marroquí que le ocupa sus territorios, apoyamos el Gobierno de la República del Sahara Occidental - Defendemos la lucha legítima de las columnas guerrilleras que desarrolla el pueblo Colombiano contra el corrupto sistema imperante que permite la colocación de bases y tropas yanquis en Colombia.

Nos declaramos abiertos defensores de la revolución Cubana - estamos contra el bloqueo criminal norteamericano - Defendemos a Cuba y a su revolución que ha soportado durante más de cuatro décadas el embargo yanqui y ha sabido sobreponerse en forma heroica.

Defendemos y apoyamos a las organizaciones no gubernamentales que luchan y trabajan contra los sistemas de reprobada corruptabilidad, contra los gobiernos del llamado Cono Sur.

Reafirmamos el Símbolo que representan las “Madres de la Plaza de Mayo” en todos sus años de lucha inclaudicable y de consecuencia ideológica - y con ellas recordamos a todos los jóvenes de países capitalistas que sacrifican su libertad y exponen sus vidas defendiendo el derecho a la vida de los habitantes de los países pobres y explotados de la tierra.

Apoyamos a todos los movimientos de jóvenes anti-globalizadores y anti-imperialistas y por sobre todo hemos sido como somos y seguiremos siendo opositores acérrimos a cualquier intervención militar-política-económica norteamericana en cualquier lugar de la tierra.

MÁXIMO KINAST AVILÉS
(Chile, 1938). Reside en Perú.

MUCHAS GRACIAS

Amable lectora y amable lector, ¡muchas gracias por visitar este blog!.
Ayer han sido más de 500 personas las que han visitado este berenjenal. ¡Un blog personal, no clasificado! Es muy grato saber que hay -entre 14 mil millones de seres humanos- medio millar que se interesan por los mismos temas que a mí me interesan.

Esto es un compromiso, que me obliga a escribir, aunque no siempre dispongo de tiempo para hacerlo, o lo que es peor, de las ideas y de la forma. Con cuanta razón se quejaba Bécquer de la dificultad de unir el mundo de la forma al mundo de la idea. ¡Y ÉL ERA UN GENIO!

A veces, como ahora, se escribe ‘al correr de la pluma’, como decía mi padre, un hombre nacido a finales del 1800. Otras, como el próximo artículo sobre ‘la solución a la crisis mundial’ se elabora en una discusión de pesadilla en algún vericueto del cerebro durante varios días y noches...

Echo de menos los comentarios. Recibo muchos anónimos de momios. Se nota que son de momios, porque insultan con faltas de ortografía, tal como funcionan sus pensamientos. Me resultan simpáticos en su patético e inútil afán de ofender. Olvidan que ofende quien puede, no quien quiere.

Pero recibo pocos de amigos. Sospecho que, como se dice en gringolandia, “no news are good news”, pero me agradaría saber de ustedes, de sus inquietudes, de sus vidas.

Alguien me lee desde el medio del Atlántico, en una isla (supongo) tan pequeña que no la he podido ubicar en Google Earth, frente a las costas de la antigua Guinea Ecuatorial. Otra persona lo hace desde el sur de la península de California. Imagino que en una época del año verá pasar las ballenas que visitan ese golfo. A veces alguien me lee desde el círculo polar ártico o desde Estonia o del Japón... Es emocionante pensar que somos amigos que despreciamos al Innombrable, que repudiamos el neoliberalismo y que todos queremos un mundo mejor...

Gracias por leer mi blog (http://maximokinast.blogia.com). Muchas veces, durante los 540 días y sus noches, en los que enviaba “spams salvajes” intentando llevar al Innombrable a España, tenía la sensación de lanzar botellas al mar con mis mensajes… Hoy, gracias a ustedes sé que no estamos solos. De haber, habemos bastantes soñadores y soñadoras en este planeta. Muchas Gracias.

KATHYA M. RODRÍGUEZ
(Panamá, 1979). Reside en Panamá.

LÁGRIMA

No me sorprende, lágrima, que florezcas
en estos mis ojos ya cansados
donde desvariada mi alma perpleja
exprime y lamenta su suerte
-fatigada te siento-
cuando tu ardor se muere en mis labios.
“Te prefiero así: Pequeña y nostálgica
encarcelando entre tus gotas mis días
a no sentirte…
…o sentirte vacía entre mis manos”.
Aquí me tienes amiga mía (sensible)
llena mis ojos de atardeceres que
hoy me siento vivo aún estando muerto.
Quiero impregnar tus inviernos
de mis versos elocuentes
pero no me nombres poeta -no lo soy-
porque no existo cuando estás ausente.
Nace…
…brota…
…florece
porque no existo cuando estás ausente.

ALMA APARICIO RIQUELME
(Chile, 1953). Reside en Chile.

BEBISTE EN MIS LAGARES

Labrador de tierras ásperas y secas,
cultivaste mi huerto con esmero,
regaste afanoso los surcos de mi chacra
con la savia tibia y dulce de tus pozos.
Arador de mis campos florecientes
que estuvieron cuajados para ti;
taladraste con ahínco mis entrañas,
saboreaste lujurioso el dulzor de mis panales.
Te saciaste delirante con el jugo
de mis uvas mortecinas y pequeñas.
Sorbiste gota a gota de todos mis lagares
labraste, cultivaste, bebiste y te marchaste.

BEATRIZ VALERIO
(Argentina, 1964). Reside en Argentina.

YEGUA

a Emma de Cartosio

Soy esa que mastica el tiempo en las pampas,
soy esa en forma de mujer que se viene musa,
y entre las doncellas, las indias guaraníes, luna.

No te engaño, mi querida Emma, soy esa yegua,
entrerriana que cabalga en las praderas, domada,
con risa de costado, con labios heridos, muerta.

Levanto mi galope al sol, a la tierra y vuelo,
al viento en carrera infinita, eterna, audaz,
y me vuelvo medusa, sin razón ni corazón.

Soy la de la tristeza a cuestas, amor del ángel,
no olvido mis raíces de potra salvaje, de charrúa,
de niña entrerriana, de hija de tierra de Urquiza.

Y sí, soy esa yegua poeta, musa y medusa,
de tierras de pampas, india de tierras de campo,
de olores a tierra mojada, de caballos, de vientos.

JESSICA BARRERA BARRERA
(Chile, 1971). Reside en Chile.

OYE NIÑA

Se fue tu ilusión
y no dejó que vieras
el paso del tiempo
en su piel...
Se impregnó en un
mar de preguntas
que son las que te harás
en esta tu niñez...
Aquel cabello emblanquecido
tú no lo verás crecer,
pero desde las estrellas
te cuidará aquel mágico ser
aquel que ya no ves, y sin
embargo siempre esta ahí,
aquel que te oye
y sabe de tu sufrir...
No preguntes niña hermosa
que el porque muera aquí.
“a mi niña y a mi reina,
le dibujaré un canto de colibrí
para que mi niña no llore,
quiero que mi reina sonría
desde la infinita distancia
te envío toda mi alegría...”

CLEMENCIA CALERO ESPINOSA
(Colombia, 1946). Reside en Colombia.

MOMENTO

Los Momentos vuelan
a través de los bosques
flotan en los océanos
entran furtivamente
en cualquier hora del día
o de la noche
cantan a la luna
y traen los trinos
de la alondra
titilan en la mirada
de los ancianos
y en el llanto feliz
de la mujer
al parir un hijo

Cada momento
es un sueño
que se aposenta
entre las tejas
de la casa abandonada
y en esos rincones
que guardan
los recuerdos
inolvidables
que no regresarán.

JUSTINA CABRAL
(Argentina, 1987). Reside en Argentina.

A DONDE EL SOL NO RESPIRA

Degolladas las gaviotas,
quieren realzar su vuelo
y en el rosedal del alma
el horizonte es un ciego.

Los pájaros desplumados,
la luna despedazada
se llevan mis bellos sueños
a la estrella más lejana.

No pasan nunca las horas
(se duermen en el reloj)
y a donde el sol no respira
búsquenme, allí estoy yo.

Historias que se repiten
que repiten los momentos
y un segundo que no pasa
y un beso que no es un beso.

La sinfonía aburrida
del monotono tic tac
hace las noches eternas,
esas que nunca se van.

Un paso que se congela
un sueño en vano, infinito
y un amanecer sangrando
es un gorrión más herido.

En el reloj derretido
en la sangre del dolor
y en donde el sol no respira
busquenme, allí estoy yo.

RAFAEL MÉRIDA CRUZ-LASCANO
(Guatemala, 1938). Reside en Guatemala.

CANTIGA A MAURA ILSE

A Maura Ilse Salinas Merida
Cantiga polirrítmica
Arte menor. Octavillas:

1ª. Estrofa: ABABABCC, Real
2ª. Estrofa: ABABABCC, Real
3ª. Estrofa: ABCABCDD, Estancia enlazada
4ª. Estrofa: ABBC CDDC, Bimétrico
5ª. Estrofa: ABBC CDDC, Cantata aguda
6ª. Estrofa: ABBAACCA, Abrazada
7ª. Estrofa: ABCB ADáB, Finida compuesta, aguda.

Hoy es el solemne día
de tus quince primaveras
por ti, cantos de alegría
como antes jamás oyeras,
serenata y algarabía
ouroboro quinceañeras
y al son de la violineta
la clara luz que arrebata.

El Edén

¡deslumbrante destello!
con liras agradece al Creador,
La niña abraza una estrella
en su vena hay savia de amor.
“Te dio la madre más bella
y por padre un gran señor,
gallardos como violeta
con claridad que arrebata.

Hoy no es mi voz, es mi pluma
la que jugando en la arena
escribe que eres amada
como música en la bruma.
Lirio del valle y serena
tienes frente coronada
es tu raza castellana
eres norteamericana.

Soy el juglar que le canta
a la niña más hermosa
con sus poemas y su prosa…
para la ninfa de un edén,“divina”
que en el cielo los prados pergamina
los griegos quieren himnodar,
en el orbe tuyo, tu hogar…
toda la tierra latina.

Admiro el eterno brillo
de tu corazón sincero:
de tu natural salero;
tu casta estructura, altiva.
Podrías vivir cautiva
pero sin el poema, no,
por ti alzo mi copa, yo,
¡oh, salud! la siempre viva.

Fulgido fuego y ceniza
fraguan tu recto cariño
y con joyeles de armiño
la alondra lleva en su risa,
risa que a ti divinaza
con sonoros madrigales,
eclipsando los trigales
con la piedad de una misa.

Con el trino de las aves
y tu abierto el corazón
muchos alegrijos traen
serenatas a tu balcón.
Embárcate en esas naves,
con arrullo de un querube,
Gózate con su vaivén.
¡Tú eres una bendición!.

JOSUÉ BERMÚDEZ OLIVOS
(México, 1978). Reside en México.

PROVOCACIÓN PROHIBIDA

Prohibida tentación la de tu cuerpo
te muerdo con lujuria y con veneno.
Arranco con mis ansias tu envoltura
abrazando tu pie con mi locura.

Tu belleza me inquieta y me desvela
con mis dedos incito tu respuesta
a tus miedos los llevo a desistirse
con pasión provoco a tu alma a desvestirse.

Te estimulo a pecar y desbocarte
sin barreras mi substancia llega a amarte.

JUAN PABLO CIFUENTES PALMA
(Chile, 1985). Reside en Chile.

A TUS OJOS

A mi madre María Inés

La luna intranquila en la noche silenciosa
vigilabas mi sueño como si fueras
esa inútil sombra que no me abandona
tocabas mi frente que parecía un desierto ardiente
besabas mi mejilla cual lluvia veraniega
y yo dormitaba en mis alucinaciones
y tú te desvelabas por mí y nunca lo supe
nunca lo contaste, no conoces la palabra sacrificio.

Cuanta gente habló de mí gracias a tus palabras
ancianos que nunca he conocido
dueñas de casa que me saludan cordialmente
y yo intranquilo ante esas sorpresivas miradas
no sabía que te gustaba alabarme
nunca hice nada para tener vanagloria
me convertiste en un ídolo
aunque sea un demonio…
a tus ojos seré un dios que bajó del olimpo
para protegerte toda la vida.

Ay, María Inés, ¿Qué serán de tus huesos?
¿dónde estará mi corazón cuando tu imagen
sea una cumbre borrascosa y mi piel
esté recubierta de gusanos y lágrimas?.

Y me muero en mis incertidumbres
pero tu cariño permanece inmutable
pase lo que pase. Esta noche eterna
recuerdo, cuanto me amas, amas.

A tus ojos me convierto
en un hombre. Me abandona el poeta
y queda solamente el hijo.

EZEQUIEL CÁMARA
(Argentina, 1980). Reside en Argentina.

FRAGILIO

Fragil
es Fragilio,
ha sufrido
un proseso de frajilizacion.
Con sus anteojos
Fragilio
estudia letras.
Con paso lento
Fragilio
avanza
al aula.
Fragilio,
con sus manos huesudas
y sus venas sin sangre
escribe
desvitalizado
y con temor.
Se prepara Fragilio
para un momento
meditivo
y se dice a si mismo:
"no se puede ser novedoso
en esta epoca".
Una voz refulge a lo lejos:
"Fragilio, andate a la puta que te parió".

PALMIRA ORTIZ
(México, 1978). Reside en México.

IN MEMORIAN DI MARIO BENEDETTI

Los ojos del mundo miran hacia arriba
¡Mario Benedetti está subiendo!
El universo es alto,
ahora él está donde llegan todos Los poetas
en la cumbre.
Las letras forman su escalera,
los poemas el color de su paisaje,
las voces de todos los poetas
hacen el coro,
las almas románticas los pañuelos blancos;
Mario Benedetti eres infinito
brillas en el reino de los cielos.

BENIGNO LORENZO MÉNDEZ
(España, 1967). Reside en España.

EL SABIO

Un hombre lleno de noble cultura.
Nos dijo el conocimiento es poder.
Pero esto se tiene que reconocer.
Estableciendo una noble postura.

El orgullo mancilla tu figura.
Para bien conocer has de aprender.
Conseguir todos los demás bien ver.
Armándote de la grata dulzura.

El buen sabio siempre estará aprendiendo.
El siempre sabe que es aprendiz.
Pues de mano de otro va conociendo.

Mirad con atención de esto la raíz.
Mejor se aprenderá todo cediendo.
Conste a todos que no es ningún ardid.

Creo haber acertado, gracias al consejo, que mas de un amigo me ha dado.
Beni http://argos.soy.es/

JUAN JOSÉ BRAVO
(Argentina, 1946). Reside en Argentina.

Y... TE LLAME NIÑA

Aquel día, en que tus labios se posaron en los míos,
te llame niña y tus ojos se perlaron de rocío,
y entre las lágrimas que corrían por tus mejillas,
me dijiste que eras mujer, que ya no eras niña
y enlazando tus manos alrededor de mi cuerpo
arrasaste mis labios con la dulzura de tus besos...
Marchitando la tersura de tu boca que ya era mía,
sentí como latía tu joven corazón junto al mío
y debajo de tu ropa, que era fina, tu tibia piel...
se humedecía... Imaginando el contacto con la mía.
Traviesas tus manos acariciaron mis cabellos
y audaz, mis manos buscaron la tersura de tus senos
y de la aurora el color, sonrosaron tus mejillas
y brillaron tus ojos como dos estrellas en el cielo
cruzando curiosa tu mirada con la mía.
Volaron intrépidas mis manos a la sombra de tu falda
sintiendo el calor de tu piel que se humedecía
ansiando aquellas caricias que aún eran mías.
Mi cama, se aromó de azahares, narcisos y fresias
cuando la tersura de tu piel desnuda se cobijó en ella
y el sudor que tu cuerpo aquella tarde humedecía
se trocaba en rocío, perlando las sábanas mías,
y entre mis brazos, pequeña, parecías una tierna flor,
una suave rosa que entre suspiros se deshacía
mientras que en tu boca, entre gemidos moría,
la ansiedad y el anhelo de gritar... ¡eres mío!

JAVIER MORÁN SOLANO
(México, 1971). Reside en México.

SANTO REMEDIO

-Anda Elías, arrímate, que ya va a empezar el rezo.
-Es que curaron la herida de mi pierna y dicen que eso es malo con la frialdad del difunto. Si agarro un mal aire y por eso me gangreno no podré trabajar el arado pa mis semillas. Y orita está bueno pa sembrar.
-Pero Elías, él era tu compadre, el que te ayudó con el corral de tus pollos la semana pasada... Quien te bautizó a Gloria de chiquita.
-Pos sí, pero...Es que usted no sabe. Allá tras mi casa, donde tengo la nopalera, lo encontré con ella misma haciéndole caricias.
-¡Jesús Bendito, ¿y qué hiciste Elías, ya lo sabe tu mujer?!
-Ahí está lo canijo. Mi vieja fue quien se la prestó pa sacarle unos pesos al que ahora están velando.
-¡No pueder ser Elías!. ¿No es mentira eso que dices?
-Es tan verdad que por eso me pudieron curar mi pierna en la botica
-¿Y ahora que vas a hacer?
-Ni sé. Me falta otra cura y no tengo dinero.
-No te acongojes Elías, aprecia que tienes una hija y una mujer de grandes almas. Diles que vayan mañana a la sacristía. Yo te mando con ellas lo necesario para esa otra cura.
-Dios se lo pague padre santo. Tempranito se las mando. Oiga, ¿De veras cree que no pasa nada si me acerco a la caja del compadre?
-Serénate mi Elías, qué no ves que él murió de tanto trago. No infectará tu pierna.

VÍCTOR E. GONZÁLEZ
(Chile, 1960). Reside en Chile.

HERMANO

Escucha mi voz y mi llanto
escucha los gritos que vienen del sur hasta
tu centro ciudad y castigo.

Escucha la lluvia de ayer
los caminos caminantes del tiempo memorial.

Escucha estos pasos, estas palabras
no escritas, no dichas, no sabidas;
Escucha mi corazón latir
mi risa de niño
mis actos de hombre y trinchera;
nace la piedra serena y proyectil se vuelve
entre los jóvenes que sueñan.

Escucha mi silencio urgente
la tarde dulce de otoño entre bosques
ríos y mares…

Escucha hermano estas furias, estas voces
estos gritos, estos cantos…
La vida toda contenida en una danza
de fuego y flechas…

Escucha hermano:

¡¡¡cien veces venceremos!!!

CARLOS TURRÍN VILLANUEVA
(Perú, 1958). Reside en Perú.

CUANDO TU NO ESTAS

Cuando tú no estás
las olas del mar
cesan su movimiento
y sus aguas
ya no mojan
el frágil cuerpo
que un día arrebataste
con locura.
Sin ti no vivo… sólo existo.
Tú eres el agua de la vitalidad
que llena de frescura
mi vivir.

Cuando tú no estás
la primavera
pierde su belleza
y las flores del campo
pierden su aroma.
Sin ti no vivo…
la vida es un desierto
que atravieso
sin agua, sin flor, sin aliento.

Cuando tú no estás
el tiempo se detiene en el vacío
las horas no avanzan
y los días pierden su encanto.

Amor mío
cuando tú no estás
las olas del mar
cesan su movimiento
y paso mi existencia
vacía, sin agua, sin flor y sin aliento.

GONZALO TORRES OLIVARES
(Chile, 1967). Reside en Chile.

MIRADAS

El misterio de la montaña
el río y sus aguas elementales
hilos del río
juntos forman torrentes irrepetibles

Como dar la mano
dar se a esas aguas
que fluye de la montaña
y despertar del sueño
que conjuga los sentimiento ancestrales

Bondad respeto como niños bajo y sobre las aguas
estrecharlas sin desvanecerse
sin esperar
sabiendo que es el canto sin tiempo
en todo lugar
bello elemento
hoy mañana en toda madrugada
un rezo de montaña en la realidad de su curso
irrepetible

Misterio de la montaña
domina mi mirada
en esta mañana
puede ser cualquier mañana
que camina en todos mis tiempos
en los tuyos en los nuestros

Las horas son horas nadie ya vaga
sociedad quien te construye
cada ser un canto universal
bajo un sistema que oprime nuestros tiempos
y daña la naturaleza ancestral
de nuestros tiempo hoy ayer mañana

Elemento las aguas un canto esperanza
al viejo roble que entro su calma
y río abajo se embellece en estación
de pasado presente, presente hoy
siempre
hasta su muerte

GUÍSELA MONTOYA POBLETE
(Chile, 1953). Reside en Ecuador.

TE EXTRAÑO

¡Te extraño!
como las golondrinas,
extrañan el verano.
Como los amantes,
extrañan su cariño.
Así también,
me haces falta.
Como a la guitarra
las cuerdas,
para emitir sus sonidos.
Como a la rosa
que exhala,
el más rico perfume.
Como al sol,
su fulgor brillar.
Extraño tu mirada,
tu sonrisa, tu esplendor.
Me hace falta tu cariño,
tus besos, tu amor.
Necesito saciar mi sed,
con tus besos.
Como caminante,
en el Sahara,
saciar su sed.
¡Te extraño!
en el silencio de la noche,
como el mar a las olas.
Triste mis lágrimas,
brotan como manantiales.
Te amo en el silencio,
te extraño al amanecer.
Como el sol al alba.

VÍCTOR ESCOBAR
(Chile, 1956). Reside en Francia.

MURO DE LA INDECENCIA

Un cuchillo de doble filo
en el corazón de Gaza
- clavaron los amantes del pasado -
aquellos que inventaron el parking pagado
en el cielo, y derraman en indefensos miedos.

Los mismos que escribieron el catálogo
para arrancarse de la realidad del mundo,
- los que gozan alegres de miseria y muerte -
aquellos que negocian hasta el vacío,
esos que decretan quién es el malo.

Porque ellos son siempre buenos
los de recto camino
los sectarios de vida
los risueños asesinos
¡los guadañas de sueños!
Un río negro profundo en pleno día
una pared de vergüenza y oprobio
- para desconocer al Hombre de allí -
una red de odio y miradores en los corredores
donde el odio hizo cobijo y sacrificio.

Un cajón largo y alto como el espectro
- como barrera de fin de mundo -
estos ufanos orgullosos levantaron.
Contra el ser humano, el hermano, de sangre y hueso:
ese que no olvidan en sus rezos.

Los que ruegan cada noche “perdóname Señor mío”
son señores de raid aéreos y tiros selectivos,
los que riegan el día de balas y obuses:
- serpientes de doble lenguaje -
¡Que pintan las noches de sangre Palestina!

GILDARDO GUTIERREZ ISAZA
(Colombia, 1960). Reside en Colombia.

OCÉANO PERPETUO

Nocturno amaraje de la noche,
puñal secreto del océano.
A la deriva de tus olas quiero arrastrarme,
herido de trementina levantar el vuelo.

Nocturno amaraje
océano perpetuo.
Embriagador gigante de la noche.
Cadena de misterios que rugen en el abismo
oscuro y silencioso de los muertos.

De sangre y verde,
de estival y de verano.
Tus playas anegadas de mis dedos,
de las huellas de tus senos.
Coral negro.

Mis alas están rotas de tanto naufragio.
En los arrecifes de la noche he encallado
y del oleaje devastador sucumbido;
mas mi ser se agigante al verte amigo mío
Furioso gigante de los tiempos.

Batallas de cielo y fuego,
de gritos y silencio.
Se impone la mordaza y levantas tus manos
herido en tus entrañas gimes y llega la hecatombe
Sucumbe el hombre y tú lo arrasas todo.
Devastación y soledad.
Nocturno gigante átame a tus redes.

LUZ GABRIELA RODRÍGUEZ MUÑOZ
(Ecuador, 1956). Reside en Ecuador.

SENSIBLEMENTE AZUL

I

Cabalgo sujeta a los crines
blandas nubes me rodean
asida a las riendas, abrazo
un corcel imaginario
cual amazonas extraviada
a galope recorro el infinito
acompaso en ligero trote
los herrajes marcan
mi sino.

II

Avanzo …
En el gris y tormentoso sueño
diviso un redil en olvido
busco al jinete
está perdido.
Deshago el nudo
del azul recuerdo
y lo dejo como ofrenda
con cariño…

III

Cierto día emergió
en otro sueño
luego, al igual se fue
como un suspiro
desde entonces deambulo
entre el índigo nirvana
el azul del mar
y el infinito.

NORA KOMATSU
(Chile, 1954). Reside en Francia.

EL SILENCIO INVADE LA CASA…

El silencio
invada la casa como un libro
quemado en Chile.

El valor de una persona
a veces es borrada o destruida
como un hombre o un pueblo.

Dulces días de Septiembre
donde el cantar se esparcía en mi tierra.

Y ahora aquí en mi exilio
inconsolable y desgarrada,
como el cuerpo de una mujer torturada.

El silencio invade la casa…

CÉSAR AUGUSTO CHUPINA
(Guatemala, 1975). Reside en Guatemala.

EL RETRATO DEL OBISPO

Diálogos de teatro de Augusto César en base a la historia de la USAC

Personajes:

Estudiante: inicios Siglo XX (el actor interpreta también a Estudiante Colonial y Rey Carlos II)
Bibliotecario: (el actor interpreta también a Lic. Sarassa y Arce y Dr. Mariano Gálvez)
Obispo Francisco Marroquín:

En el escenario debe haber un cuadro gigante donde está retratado el Obispo Marroquin. Quien estará realmente allí será el personaje que en su debido tiempo bajará del retrato. Un par de escritorios. En uno de ellos el bibliotecario hace anotaciones. Llega el estudiante.
Estudiante: Perdone, ¿quién atiende aquí?
Bibliotecario: Yo. ¿En qué te puedo servir?
Estudiante: ¿Usted es el bibliotecario?
Bibliotecario: Sí.
Estudiante: Quisiera leer algo....
Bibliotecario: ¿Cuántos años tienes?
Estudiante: 13 años cumplidos.
Bibliotecario: Temas apropiados a tu edad no hay mucho pero...
Estudiante: Yo no quiero temas de mi edad. Para eso tengo libros en mi casa.
Bibliotecario: ¿Entonces?
Estudiante: Quiero saber de la historia de la Universidad de San Carlos.
Bibliotecario: ¿Y para qué?
Estudiante: Cuando tenga la edad adecuada quiero entrar a estudiar aquí, pero antes quiero saber de qué se trata.
Bibliotecario: Entiendo pero ¿no crees que para eso faltan algunos años?
Estudiante Hace Gesto De No Importarle
Bibliotecario: ¿Y qué se supone quieres estudiar?
Estudiante: Derecho.
Bibliotecario: Creo tengo algo que puede servirte para lo que deseas saber. (VE SU RELOJ) Te traeré el libro que está en el salón contiguo, luego llenamos tu ficha y cierro porque en un minuto es hora de almuerzo. Para mientras, observa este retrato... Es el Obispo Francisco Marroquín.
Estudiante: ¿El primer Obispo de Guatemala?
Bibliotecario: Así es.
Estudiante: ¿Y qué tiene que ver con la Universidad?
Bibliotecario: Muchísimo (se va)
Estudiante: Ahhh ya caigo... este viejito es el fundador.
Obispo (cobrando vida): Más respeto. Es de mala educación llamar viejita a las personas (da unos pasos y coloca la mano de tal manera para que el estudiante lo ayude a bajar, pero el estudiante no entiende). Vamos ayúdame...
Estudiante: ¿A qué ?
Obispo: A salir del cuadro. Soy un obispo y debes tratarme con respeto (el estudiante lo ayuda a bajar). Así está bien.... Me da la impresión llegarás a destacar mucho como estudiante de esta universidad, pero debes aprender a tener buenos modales con los personajes históricos de tu país.
Estudiante: ¿Y por qué dice que yo voy a destacar como estudiante?
Obispo: Supongo es parte de la sabiduría que dan los años. No por gusto he visto tantas cosas desde ese retrato... aunque a decir verdad en los retratos no hay tiempo: Se ve el presente, se ve el pasado, se ve el futuro...
Estudiante: Pues no sé qué decirle aunque lo primero que quisiera saber son cosas suyas... de su vida... (Obispo hace gesto de extrañeza) No siempre se está frente a un personaje histórico. En la escuela he aprendido cosas de usted pero no es lo mismo usted las cuente.
Obispo: A juzgar por la edad que tienes, lo que te han de haber dicho ha de haber sido muy elemental...
Estudiante: ¿Y usted cómo sabe qué edad tengo?
Obispo: Acabas de decírsela al bibliotecario.
Estudiante: Tiene razón: Es poco lo que me han enseñado de usted.
Obispo: ¿Y qué te han enseñado?
Estudiante: Que es usted Licenciado y el más importante artífice del reino de Guatemala.
Obispo: Así que eso dicen los historiadores.
Estudiante: Me enseñaron que sobresalió en su labor pastoral, en el gobierno, en la cultura, en la defensa de los indios, en la creación de los colegios, hospitales, templos y palacios. Lo que no recuerdo es dónde nació.
Obispo: En Santander, España.
Estudiante: Me da la impresión que usted era muy estudioso desde muy niño.
Obispo: Sí. Desde joven me dediqué al estudio hasta graduarme en Filosofía y luego de Licenciado en Teología.
Estudiante: ¿Y con quien vino a Guatemala?
Obispo: Con Don Pedro de Alvarado. Aquí fuí hecho párroco de la ciudad y el Obispo de México me hizo su previsor.
Estudiante: ¿En qué año lo nombraron Obispo de Guatemala?
Obispo: En 1534. Recién llegado a Guatemala fundé una escuela de primeras letras. Luego conseguí dotar otra de estudios superiores y organicé una para mujeres.
Estudiante: ¿Y cómo se le ocurrió lo de la Universidad?
Obispo: Desde 1559 me dí cuenta de la importancia que tendría para Centroamérica. Hice las primeras gestiones pero fracasaron. Entonces organicé un colegio universitario que se llamó de Santo Tomás.
Estudiante: Me imagino que usted ha de saber varios idiomas. Yo quisiera saber francés para estudiar en Francia.
Obispo: Yo fui el primer maestro de lenguas indígenas y quien se las enseñó a los misioneros para la evangelización de los indios. Escribí un catecismo en lengua indígena.
Estudiante: Y es que usted fue protector de los indios.
Obispo: Es que los encomenderos cometían muchos abusos. Escribí al rey para mejorar la situación de los indios, amonesté repetidas veces hasta al mismo Don Pedro de Alvarado para que libertara a numerosos esclavos y tomé parte en las famosas juntas de México para liberar a los indios, según mandaban las Ordenanzas de 1542. También fundé el primer hospital para indígenas. Les enseñé a escribir y gracias a ello transcriben algunos códices del Popol Vuh.
Estudiante: Usted edificó la Catedral.
Obispo: Sí. Fundé los primeros conventos. Cedí un edificio propio para instaurar la Casa Real.
Estudiante: Y cuando muere Don Pedro de Alvarado usted queda al mando.
Obispo: Cuando se inunda la ciudad en Almolonga la traslado al valle de Panchoy donde hoy es Antigua Guatemala. Escribí numerosas cartas para lograr beneficios para Guatemala y mi opinión fue importante hasta en la corte misma. Fue una labor de 33 años y recorrí personalmente cada rincón del reino.
Estudiante: ¿Cómo repartió sus bienes al morir?
Obispo: Dejé un legado para el sostén de un colegio de estudios superiores.
Estudiante: Entonces usted no vio concretada la fundación de la Universidad de San Carlos
Obispo: No. Eso sucedió 128 años después que hice la propuesta. 113 después que otorgué mi testamento. 56 después que se abrió el colegio Santo Tomás y 30 después del legado de Pedro Crespo Suárez. Oigo que alguien viene. Oigo que alguien viene y no me conviene me vean fuera del retrato (estudiante le ayuda a subir como le ayudó a bajar). Si necesitas ayuda, pregúntame que yo aquí lo he visto todo. Ahora hazte el disimulado que regresa el bibliotecario...
Estudiante (contempla el retrato)
Bibliotecario (regresa y lleva un traje en la mano): Todos se sorprenden del realismo del cuadro. La verdad es que Francisco Marroquín es un personaje admirable.
Estudiante: Lo sé.
Bibliotecario: Los indios hablaban de él como su protector. Los letrados tuvieron en él al único mecenas. Los enfermos aliviaron sus dolencias en su beneficencia y todos encontraron en él la mejor fuente de concordia entre tanta discordia y calamidades. Después de 33 años por trabajar por el nuevo reino de Guatemala, falleció, el Viernes Santo 9 de abril de 1563. Francisco Marroquín fue el primero en crear conciencia en pro de Centroamérica... ahh pero mira... buscándote el libro encontré este traje de alumno. Lo encontré dentro de un cofre. Podrías ponertelo si quieres.... (estudiante se lo pone). Sí... veo que te queda bien. Regreso.
Estudiante: Espere.
Bibliotecario: ¿Sí?
Estudiante: ¿Qué estilo de Universidad querían los que solicitaron a España se fundara una en Centroamérica?
Bibliotecario: Al estilo de la de Salamanca, como se le había concedido a México y Lima.
Estudiante: Ahhh... como la de Salamanca.
Bibliotecario: Y aunque reiteradas fueron las súplicas, la corona de Castilla no oyó la demanda cultural por más de un siglo.
Estudiante: Y por eso fue que ya estaba muerto Francisco Marroquín cuando...
Bibliotecario: Así es. El Obispo Francisco Marroquín al ver fallidas sus gestiones pro universitarias, decidió al menos fundar un Colegio Mayor, o sea de estudios universitarios, y dejó un legado en su testamento para tal fin. Años después, el Capitán Crespo Suárez, Correo Mayor, dejó 20,000 pesos oro para la erección de una universidad.
Estudiante: Y me imagino que todos estaban contentos.
Bibliotecario: Pues no. Porque los padres jesuitas pusieron pleito para que el legado de Crespo Suárez no tuviera efecto; hasta que gracias a los esfuerzos de Fray Payo Enriquez de Rivera, Obispo de Guatemala... Apoyó el Ayuntamiento y así fue como se logró, ¡por fin!, después de más de un siglo de peticiones la Real Cédula de Fundación de 31 de enero de 1676. La Universidad se llamó Real Universidad de San Carlos...
Estudiante: ¿En honor a algún santo?
Bibliotecario: No. En honor al rey Carlos II.. El fue quien dió la autorización para que fuera creada. Y diez años más tarde fue elevada a categoría de Pontificia. Ahora sí... seguiré buscando el material que puede servirte... (se va)
Estudiante: Si se le puso a la Universidad de San Carlos ese nombre en honor de un rey por qué se le dice San. No entiendo.
Obispo (desde el retrato): Porque la Iglesia concedió dos patronos a nuestra Universidad: Santa Teresa de Jesús y San Carlos de Borromeo.
Estudiante: Me imagino que cuando se fundó la Universidad no había mucho estudiante.
Obispo: Fueron 60. 7 de Teología, 36 de Filosofúa y los restantes de Instituta y Cakchiquel.
Estudiante: ¿Quién fue su primer rector?
Obispo: El Dr. José Baños y Sotomayor quien tomó posesión en octubre de 1686 y ¿sabes quién hizo los estatutos?
Estudiante: No.
Obispo: El Lic. Francisco de Sarassa y Arce. Tuvo siempre presente la organización y planes de estudio de Salamanca. Por cierto que allí viene el bibliotecario con su traje. No le digas que has hablado conmigo.
Bibliotecario (llega con dos trajes): Mira. No encuentro el libro que busco pero encontré los trajes de Sarassa y Arce y el de Carlos II. Pero hay otra cosa que te quería enseñar (enciende el proyector). En Antigua Guatemala se puede apreciar esto.... es la recreación de cómo se impartían las clases.
Estudiante: Ahora póngase usted un traje.
Bibliotecario: No creo me queden porque el rey Carlos tenía 13 años cuando emitió la Real Cédula.
Estudiante: Pero el otro sí le queda y yo me pondré ahora el del Rey.
Bibliotecario: ¿Por qué no? De todos modos no hay nadie más aquí viéndonos.
Obispo: Eso es lo que crees.
Bibliotecario (vistiéndose) ¿Dijiste algo?
Estudiante: Nada.
Bibliotecario: Ha de ser el viento o mi imaginación aunque muchos dicen que aquí espantan... que el obispo se sale del retrato y todas esas cosas.... (se convierte en Sarassa y Arce) Soy el Lic. Francisco de Sarassa y Arce.
Estudiante: Y yo, su majestad Carlos II. Ahora infórmeme Lic. ¿cuáles son las primeras cátedras que se sirvieron en esta Universidad?
Bibliotecario: Teología Moral, Teología Escolástica, Cánones, Leyes, dos de Lengua Indígena y Medicina. Un año después de su creación se impulsó el estudio de Filosofía (artes) y Decreto (instituta).
Estudiante: ¿Qué facultades tuvo desde sus orígenes?
Bibliotecario: En su orden: Teología (prima y víspera), Filosofía (artes), Instituta, Lenguas Indígenas, Leyes, Derecho Canónico, Medicina.
Estudiante: Mencióneme algunos de los primeros catedráticos:
Bibliotecario: Los frailes Rafael del Castillo, Diego de Ricas, Agustín Cano, José Angel Zenoyo; licenciados Antonio Dávila, Lorenzo Soriano de la Madriz, Bachiller de Souza y el presbítero Baltazar Aguero.
Estudiante: Ahora hábleme de los grados universitarios.
Bibliotecario: En sus inicios la Universidad de San Carlos ofrecía formación de Bachiller que constituía un grado menor; el de Licenciado y el de Doctor, ambos grados mayores. Además se concedía el grado de Maestría -Maestro- únicamente en la carrera de Filosofía (artes). Todos los estudiantes debían poseer uno o dos grados menores, pero era indispensable ser Bachiller en Filosofía. Luego realizaban en Baccalaureatos que les permitía adquirir información mínima para iniciar su formación, posteriormente se sometía al tiempo de Pasantía, o sea el ejercicio profesional docente por un período de 3 o más años, según la carrera.
Estudiante: ¿Y cuál era el paso siguiente?
Bibliotecario: La repetición que consistía en una disertación pública que exigía conocimiento de la materia y capacidad docente. En contraposición actuaban doctores y bachilleres pasantes de la especialidad del futuro licenciado. Después se procedía al Examen de la Noche Fúnebre, una prueba de gran dificultad que comprendía dos partes: El comentario del texto, se analizaba el problema (Tesis), el cual era debatido y luego se argumentaba en pro o en contra. Finalmente se concedía al alumno el grado de Licentia Docenti, lo cual le otorgaba el permiso de enseñar. Más adelante, si lo deseaba podría optar al grado de Doctor en un acto protocolario solemne (se quita el traje del licenciado). Esto de vestirse y desvestirse es divertido pero tengo que seguir buscando el material... pero antes quiero que veas esto (enseña proyecciones que van acorde a lo que dice) Martin de Andújar y Juan Vasz de Molina construyen la primera sede de la Universidad la cual fue inaugurada en 1679. Parte de esta estructura subsiste aún en La Antigua Guatemala. Ya en el siglo XX, antes de ser la Universidad trasladada a su actual campus de la zona 12, las Facultades estaban en varios monumentos nacionales siendo los más connotados el de la Escuela de Medicina y el de la de Derecho que ahora es el Musac (se va).
Estudiante (quitándose el traje del rey): Lo que no tengo ni idea es a quienes podemos considerar personalidades universitarias. Lo más probable es que no haya...
Obispo: Pero ¿cómo te atreves a decir semejante barbaridad? He visto desde aquí que la Universidad de San Carlos ha sido siempre el centro más importante de la cultura centroamericana. Ha sido en casi todas sus épocas el vínculo más poderoso de los intelectuales del istmo (baja del retrato ayudado por estudiante). Y para tu información jovencito, que aquí se formaron los ideólogos de la Independencia. ¿Dónde crees que se formaron el Doctor Pedro Molina o el Doctor Mariano Gálvez? Por cierto que él está enterrado aquí, en lo que ahora es el Museo de la Universidad de San Carlos.
Estudiante: Sin duda él ha de ser quien dice espanta.
Obispo: Lo que pasa es que cuando nos oyen conversar... (estudiante lo ve con extrañeza) ¿Por qué me miras así?
Estudiante: Creí que nadie sabía que usted se sale del retrato.
Obispo: Excepto el Dr. Mariano Gálvez. ¡Qué aburrido sería que ni él ni yo pudieramos recordar nuestros tiempos o comentar en torno a lo que vemos en el tiempo presente. Además con él tenemos una relación equitativa porque así como nadie sabe que yo me salgo del retrato, nadie sabe que él hace lo mismo saliéndose de su tumba... por cierto que allá viene.
Estudiante: Yo mejor me voy porque me da miedo hablar con muertos.
Obispo: Pues no te irás porque quiero presentártelo. Además, no sé si ya te diste cuenta que yo, en tu época, ya soy un difunto también.
Estudiante: De veras que no me había dado cuenta que usted... y por cierto que no me ha dado nadita de miedo.
Llega Bibliotecario convertido en Gálvez
Bibliotecario: Escuché, mi querido señor Obispo, tu voz y vine a ver si hablabas solo y te habías vuelto loco. Pero veo que no.
Obispo: Por supuesto que no. Conversaba con mi nuevo amigo. Te lo presento.
Bibliotecario: (estrecha la mano del estudiante) Mucho gusto jovencito. Si eres amigo del Sr. Obispo, Lic. Francisco Marroquín también lo puedes ser del Dr. Mariano Gález, tu servidor. Además, si no lo sabes, te cuento que nuestro ilustre amigo, algo ha de haber visto en tu futuro para haberte hablado y, ¡es más!, presentarte conmigo. Sin duda irás a ser un personaje nacional o universal. ¿Qué me dices a esto Francisco?
Obispo: Confórmate con saber que este jovencito tiene mucha imaginación. Será un gran escritor.
Bibliotecario: Eso me complace porque puedo estar en tu imaginación o en tus escritos.
Estudiante: Pero yo quiero estudiar Derecho.
Obispo: No protestes porque también te graduarás en Derecho y serás periodista como lo fue el Dr. Galvez. Y tu sueño de irte a estudiar a Francia va a realizarse.
Bibliotecario: Además, estudies lo que estudies no quiere decir que no tengas imaginación y no seas un buen escritor.
Estudiante: Bueno, eso sí.
Obispo: Pero dejemos el futuro por un lado y sigamos con lo que estábamos.
Estudiante: Estoy de acuerdo porque al fin de cuentas los personajes ilustres son ustedes dos.
Obispo: ¿Qué te parece que hace un rato este muchacho me trató con el adjetivo de... viejito?
Bibliotecario: (riendo) Bueno, no podemos negar que tú y yo somos piezas de Museo. Es el precio de pasar a la historia. Pero ¿De qué hablaban cuando yo vine?
Obispo: De quienes podrían considerarse personalidades universitarias.
Bibliotecario: Sin ir muy lejos los famosos médicos Dávalos y Porres (podría proyectarse algo de ellos en la pantalla) que hacían transfusiones de sangre aquí 80 años antes que en Londres. El Dr., Flores inventó al mismo tiempo que en Europa las figuras plásticas para Anatomía y se adelantó a experimentar con electricidad. Esparragoza inventó el instrumental quirúrgico.
Obispo: También han sobresalido muchos legistas, filósofos, historiadores, economistas, reformadores, políticos, lingüistas indígenas, literatos como Rafael Landívar, Juan Fermín de Aycinena, Rafael García Goyena, Matías de Córdova... como lo serás tú algún día.
Estudiante: Ya le dije que....
Bibliotecario: Y ya te dijimos nosotros que.... Además, no le faltes el respeto al Obispo contradiciéndolo porque los viejitos se enojan cuando uno les lleva la contraria. (ríe discretamente)
Obispo: Pues tú también debieras respetarme porque soy el primer Obispo de Guatemala.
Bibliotecario: En vez de discutir con un viejito mejor le voy a contar a este muchacho que yo en 1832 le cambié el nombre a la Universidad por el de Academia de Ciencias.
Obispo: Sí, para ocurrencias tontas...
Bibliotecario: Silencio viejito. Ya eramos independientes y no podía permitir se le siguiera denominando Real y Ponticia Universidad de San Carlos de Guatemala. Todo, acorde a su tiempo. Por eso, en 1944, el 1 de diciembre, se obtiene la autonomía y vuelve a denominarse Universidad de San Carlos de Guatemala (posibles proyecciones de instalaciones actuales). Muy bien, jovencito, yo debo irme porque mucho podemos estar en ti pero yo, por lo menos me canso. Por más que quiero descansar en paz no puedo por tantas personas que vienen a diario a este edificio. Espero visites seguido mi tumba y algún día haya en esta Universidad una placa o algo que te conmemore después de haber logrado el triunfo profesional como escritor... así formarás parte de los museos y de los viejitos.. (se va llevándose los trajes)
Estudiante: Usted pudo haber convencido al Doctor que yo voy a ser escritor pero yo voy a ser abogado....
Obispo: ¿Sabes qué? Como a mí las discusiones sin sentido no me gustan prefiero retirarme también... Además, a mí no me gusta discutir con viejtos (sube al retrato ayudado por estudiante. se coloca)
Estudiante: ¿Viejito yo?
Obispo: Lo serás en el futuro. Es la Ley de la vida.
Bibliotecario: (regresa con un libro) Tienes razón (señala el retrato). Este viejito es el fundador. Aquí tienes el libro que te va a dar los datos que necesitas....
Estudiante: Con los trajes que me trajo y las pláticas que tuve pues ya he aprendido mucho.
Bibliotecario: ¿De qué estás hablando? Yo no te he traído nada....
Estudiante: Los trajes que... ¿dónde están?
Bibliotecario: Lo que pasa es que tienes mucha imaginación y te quedaste pensando cosas mientras yo venía y mira que apenas han pasado unos cuentos segundos (le enseña el reloj). Pero no te preocupes, muchacho. Es bueno ejercitar esas capacidades. Por cierto que debieras escribir un libro (se sienta a llenar la ficha del libro).
Estudiante: Lo mismo dice el Obispo Francisco Marroquín.
Bibliotecario (ve el retrato y ríe): Mejor dime tus datos para que puedas llevarte el libro a tu casa... Me lo tienes que devolver a más tardar en una semana, en la fecha que aquí anoto (hace anotaciones en ficha del libro) Eres estudiante.... ¿dónde vives?
Estudiante: Zona 1, barrio de la Candelaria.
Bibliotecario: (anota) Can-de-la-ria. ¿Y tu nombre es...?
Estudiante: Miguel Angel Asturias.
Bibliotecario: (dándole el libro) Muy bien, Miguel Angel, me lo tienes que traer dentro de ocho días si no te cae multa.
Estudiante: Gracias. Adiós... (ve el retrato) Adiós señor Obispo....
Obispo: (dice adiós con la mano)
Estudiante se va
Bibliotecario: Yo voy a cerrar porque es hora de comer. (se va)

Nota: Esta obra se reestrenó en el evento Mujeres de Maiz en Mayo de este año. Elenco: Nazario Gomewz, obispo, Ana Maria de la O, estudiante y Victor Oliva, otros personajes.

RENÉ DAYRE
(Cuba, 1945). Reside en U.S.A.

ABRIL ES SIEMPRE CRUEL

April is the cruelest month…
T.S. Eliot

Abril es odioso.
Pone a soñar a los poetas.
Alborota a los púberes
y derrama perfumes.

En el trópico apabulla a los viejos con su luz
echándole a perder la vida a más de uno.

No olvida a los lirios y los hace parir flores
que luego se marchitan al sol.

Inspira, casi siempre, a los escribidores,
largas apologías de lo cursi.

Taimado y cruel, abril propicia siempre despedidas,
que muy pronto se vuelven definitivas.

T. S. Eliot siempre tuvo la razón.
Abril se siempre el mes más cruel del año.

LUCEVAN VAGH OWEN BERG
(Perú, 1978). Reside en Perú.

AUTO-EFIGIE: ATESTANDO CONTRA LA PROFESIÓN

Y de tanta hambre…
no hubo más remedio que
comerme el día, y luego
los crepúsculos, los árboles,
los manantiales eternos.

Y las tardes de lluvia
y luces estáticas…

Me comí la noche
y toda sombra
que acaecía.

Luego vino una tremenda
fiebre y dolores temblorosos
que también de hambre
me los comí.

Miré mis dedos en
la oscuridad, húmedos
como el sudario que
tan temprano tenía puesto.

Y el hambre era interminable,
como la de un santo atrapado
en el vértigo de su respiración.

Era la ferocidad de cualquier
animal inocente.

Entonces, se ahuyentaron los
mares y la luna…
mis órganos rugieron
rabiosamente
y la impiedad, se llenó de
gritos y sangre.

Parecía que nunca abriría los
ojos doblegados e insoportables…

El mundo seguía intacto,
y yo, más enfermo que nunca,
en mi aceptada insensatez
de continuar
esta incomprensible
vocación.

FRANCISCO AZUELA
(México, 1948). Reside en Bolivia.

LAS MANOS DEL CHE (Poema Sinfónico)

Con mi amistad en el tiempo, para la poeta Giovanna Mulas y el poeta Gabriel Impaglione.

Canto Primero

No he llegado tarde comandante
para saludar tu nombre
de historia grande en América
en la que todos cabemos.

Vivo en la casa contigua
donde estuvieron ocultas tus manos en Bolivia,
todas las mañanas
pongo mis manos sobre esa pared de piedra y de ladrillo
para saludarte.

En la noche estrellada de octubre
veo el vuelo luminoso de un cóndor rojo
sobre la Cordillera Real de los Andes,
bajo la Cruz Andina,
veo volar sobre el tiempo
tus manos y tu mascarilla.

Te acompañan desde el Cañon de Ñancahuazú
tus combatientes y comandantes,
los que sintieron la tierra
de la serranía de Incahuasi,
y bebieron en el río de la quebrada de Yacunday,
la espesura del bosque.

Los enterrados en Choreti
detrás de los hornos de ladrillo,
los perdidos en Alto Seco
y Río San Lorenzo
donde deambula solitaria
Tania.

A las 13:30 del aquel domingo negro
del 8 de octubre de 1967
en que se oyó tu voz
"¡Me rindo! ¡No me maten! ¡Soy el Che!;
¡valgo mas vivo que muerto!"

Canto Segundo

Los que te asesinaron,
los que te cercenaron,
los que viajan del lado oscuro de la historia
merecen ser olvidados.

Dejaron sembrados en Valle Grande
y en la Quebrada del Yuro
la sangre de los que dieron luz a nuestra historia.

Canto Tercero

Comandante de América,
ala triste en los vientos de madrugada,
el sol cruza por tu horizonte
tu sangre no es en vano
todavía pienso en ese frasco de formol
que trasciende una lluvia de esperanzas.

Aquí te hicieron héroe,
te hicieron patria
tú sembraste el camino de estrellas,
tú eres patria,
la patria americana.

Suelo de espinas
de quebradas y senderos oscuros
donde se abrieron a la vida
tus recuerdos.

Comandante
hoy también te doy mi saludo
y mi abrazo fraterno,
tú ya triunfaste
y contigo hemos triunfado todos.

Tus manos han viajado al reencuentro
del resto de tus miembros
de tu cuerpo dolido,
herido en sus venas
monumento vivo de América
“Che” Comandante
compañero del tiempo y de la aurora
donde aparece cicatrizada tu alma.

La Paz, Bolivia, 14 de mayo de 2006.

(*) Poema del libro “Cordillera Real de Los Andes”

BENITO TICHITOLI
(Italia, 1954). Reside en Italia.

OLD JAZZ TRIO

El grupo se forma en 1984 y está compuesto por: Benito Tichitoli (piano), Virginio Lonati (guitarra) y Umberto Curti (contrabajo). Los componentes ya se conocían porque habían tenido experiencias con la música blues y rock. El repertorio se basa libremente en el "Great American Songbook" y otras piezas seleccionadas. La particularidad del grupo es no tener batería o percusión, es un grupo "Drumless", cambia con el tiempo los miembros del grupo, habiendo también otros instrumentos solista, es decir, el piano y el contrabajo permanecerán siempre y se pasa del saxo-alto de Ettore Censo al trombón de Fabio Prima, cambia también el bajista, de Giampietro Gabriele al retorno de Umberto hasta el actual Mauro Massignani, no olvidando la sesión con el gran bajista Antonio Cervellino. En el 2004 la vuelta a la canción ya que Benito además de tocar el piano, canta. La formación actual es de: Benito Tichitoli (piano y voz), Massimo Losa (saxo-tenor) (o bien Claudio Calegari - guitarra) y Mauro Massignani (bajo eléctrico). CD “Smile” (demo auto producido) 2005.

DIMITRIS P. KRANIOTIS
(Grecia, 1966). Reside en Grecia.

PARA EL POETA MUERTO DE LA OSCURIDAD (*)

(En honor a los poetas inéditos muertos)

¡Bien hecho!
¡Han ganado!
Usted no debe sentir pena.
Tus poemas inéditos
-siempre recuerdo-
no han sido enterrados,
no se han doblegado
bajo la fuerza del tiempo.
Como el oro
dentro del suelo
siguen siendo,
que nunca se derriten.
Se puede llegar tarde
pero se les dará
a su pueblo
algún día,
para ofrecer sus dulces,
esencia eterna.

(*) Traducción Libre del Ingles al Español de M.R.V.
(Free Translation from English to Spanish M.R.V.)

GABRIELA FIANDESIO
(Argentina, 1976). Reside en Argentina.

EL REGRESO

Nuevamente, me invento y reinvento
tejo y destejo el momento
para encontrarnos otra vez en las letras.

Obsecuente, insolente y hasta pareciera
que jamas hubiese muerto
que no hubiese renacido.

Pero aquí estoy
de pie, en una sola pieza
revolcando las letras
haciéndolas bailar frente a mí.

Ja, si rieron al ver tan pobre
creación.
(Yo también río)
Esta pobreza lírica
es mi mayor riqueza.

(Quizá algún día comprendas...)

Me fui con la esperanza de volver
hoy he vuelto con la esperanza
de volver a irme
para que me extrañes nuevamente.

No hay sintomatología
asintomática;
pero no duele esta ruptura
este hueso roto que le ha
quedado a mi verso en
terapia intensiva.

Si, lo sé
como el día en que me fui
sigo delirando.

¡No me callen ahora
que he comenzado a gritarlo!

SANDRA GALANTE
(Brasil, 1947). Reside en Brasil.

TE QUIERO

Te quiero así conmovido
con lágrimas de amor, bien atrevido
con sus manos delincuentes
y tus cariños bien calientes

Te quiero en esta nuestra pasión
con vino, chocolate y cremas
entre la muerte y la resurrección
en este camino lleno de colores

Permita que la vida pulse en nosotros
para que nos devoremos
pues nuestra carne pide y quiere
viene, me cubre con tu cuerpo

Permita que la vida pulse en nosotros
para que nos devoremos
pues nuestra carne pide y quiere
viene, me cubre con tu cuerpo

Vivamos este amor profano y sagrado
navegue en este océano que es tu
galopa en mi camino ilimitado
derrama en mí el amor que es sólo mío...

EDMUNDO TORREJÓN JURADO
(Bolivia, 1945). Reside en Bolivia.

RECORDATORIO DEL POETA PABLO NERUDA (*)

Respetable concurrencia:

Respondiendo a la amable invitación que me cursaran los residentes chilenos en Tarija, tres hechos justifican mi presencia en este recinto.

El primero, mi abuelo paterno, Dn. Alejandro Torrejón Alcayaga, consanguíneo de Dña. Lucila Godoy Alcayaga – Gabriela Mistral – fue chileno.
Él, que había bebido su niñez y juventud en el ubérrimo valle del Elqui, cambió aquel por las sacrosantas tierras del Guadalquivir, fundando una familia de profunda raigambre chapaca, tanto que, en su deambular edificante que lo llevara a ser hasta Presidente del Honorable Consejo Municipal de Tarija, dejó alguna que otra huella por su profunda vocación de servicio.

El segundo, dar fe, de que las tiranías no sólo asesinan con la metralla. Al poeta chileno Pablo Neruda lo mató el régimen autoritario que se auto-implantó en su patria el año 1973.

El tercero, elevar una invocación en nombre de la profunda hermandad de los pueblos chileno y boliviano, para que podamos abrir juntos, un sendero de respiro, para esta mediterraneidad que a Bolivia la ahoga y la confina.

Si para saber qué es el hombre, se partiese de la propia individualidad o de la historia universal, es indudable que no se llenarían los requisitos de su posible intelección. Pero entre los extremos de la exigüidad individual y la vastedad borrosa de su figura perdida en el devenir del mundo, el ente trascendente, constituiría un término medio capaz de realizar la justa comprensión de su ser.

De esta dualidad se deduce también, que mientras mayor sea la capacidad de un hombre para modelar los giros de la historia y cuanto mayor sea su entrega para tratar de forjar los destinos de sus semejantes, mayor será la intensidad luminoso-espiritual de su faro-guía.

Alguna filosofía gnóstica denomina a estos seres superiores avatares.

Neruda en su vida y en su obra poética fue un venero incandescente, un verdadero mensajero de los dioses.

Y aunque su poesía registró varias etapas: Postmodernista de acentuado tono romántico (“Veinte Poemas de Amor y una Canción Desesperada”), superrealista en “Residencia en la Tierra”, épico en su “Canto General” (fruto de su anexión al Partido Comunista); coloquial en “Estravagario”, para terminar consolidando su voz definitiva (“Cantos Ceremoniales”, “Memorial de la Isla Negra”, “La Barcarola”), caracterizada por una síntesis de soledad y solidaridad, magia y realismo, biografía sentimental y crónica histórica, su objetivo mayor fue el de hacer de la poesía un saber dinámico, vigoroso, apto para esclarecer y conducir la existencia humana, al igual que para adaptarse a los más sutiles y complejos mecanismos de la vida.

Su legajo o mensaje mayor fue, a no dudarlo, el hacernos comprender, de cuan negativa y peligrosa es la actitud de quienes, por el imperativo de la falsa pureza, aíslan la poesía de la vida.

Neruda permanece tan vigente y eterno, como el aire o el sol, el agua o la tierra.

¡Cuántas enseñanzas nos sigue legando en esa su reivindicación del sentido originario de la sabiduría del amor!

¡Cuánto su empeño en proporcionarnos una imagen viva, actual y objetiva de la realidad natural e histórica!, sin deformaciones preciosistas, ni forzados hermetismos, ni aislamientos infecundos.

Dejando de lado todo complejo de incontaminación, deponiendo todo retraimiento especulativo, su poesía propone la plena comprensión de la vida y la traducción de sus conclusiones por rigurosas que ellas sean.

Su mensaje, aúna los lenguajes de la existencia, con metáforas directas y sencillas y no por ello menos profundas; enarbolando siempre los grandes sistemas del pensamiento, evitando todo vocablo superfluo, sendas oscuras o sinuosos rodeos.

Ciudadano del mundo, para Neruda la tierra no es pues en su universo poético, un mero símbolo, una mera imagen más de las tan prestigiosas de su poesía, tampoco es por cierto el simple nombre del planeta que habitamos; es el fondo indiferenciado pero al mismo tiempo real de todo cuanto existe, en su amplitud regido por una implacable ley: el sino; y animado por una fuerza que le asegura además, la perduración, su vivacidad infinita: el amor.

Cuando pensamos en Neruda, lo pensamos adosado a la tierra, a los hombres, a las sensaciones y a los problemas de los hombres.

Neruda es vida y es poesía.
Como sostiene Mario de Lellis: “poesía que sale a borbotones, agua pura saltando del corazón, paradigma de amor a la verdad; con una vitalidad superlativa, capaz de derribar cánones de intelectualismo para exaltar lo humano”, nosotros añadiríamos: que por sobre todo, siempre enarbolando la necesidad imperiosa de ecuanimidad, alega en sus cantos, justicia para todos los hombres.

La poesía en definitiva, para Neruda, es la manera más auténtica de realizar la máxima tarea asignada al hombre, esto es de llegar a ser hombre, en toda la extensión inconmensurable de su significado, subrayando en sus poemas, que sobre todo concepto y especulación, su destino es el de ser humano en libertad.

Numen americano, Neruda es conciente de pertenecer a una tradición y a un destino histórico, vertebrado por la casi bíblica cordillera de los Andes, su “Canto a Bolívar”, su “Canto General de Chile” o su poema “Alturas del Macchu Picchu”, así lo testimonian.

“Después de ver las ruinas de Macchu Picchu”, nos cuenta, “las culturas fabulosas de la antigüedad me parecieron de cartón-piedra, de papel Maché”.
Allí comenzó a germinar una idea de un Canto General Americano, antes había persistido en mi la idea de un Canto General de Chile, a manera de crónica. Ahora veía a la América entera desde las alturas del Macchu Picchu”.

Si profundizamos nuestra visión en los mensajes de Neruda, encontraremos que, sus “Veinte Poemas de Amor”, “Crepusculario” o sus “Versos del Capitán”, fueron un oasis del guerrero. La remitente anónima a la editorial, de los poemas del capitán, dice: “Él venía de la guerra de España. No venía vencido. Era del partido de La Pasionaria, estaba lleno de ilusiones y esperanzas... “

En la autobiografía del poeta “Confieso que he Vivido”, leemos: “La multitud humana ha sido para mí la lección de mi vida, puedo llegar a ella con la inherente timidez del poeta, con el temor del tímido, pero una vez en su seno, me siento transfigurado, soy parte de la esencial mayoría, soy una hoja más del gran árbol humano.
Siempre aprendí mucho más de la gran marea de las vidas”.

Para un hombre de esa envergadura, no podían existir límites de espacio ni de tiempo.

Tres ciudades, tan distantes una de la otra determinaron la suerte de Neruda:

Temuco: donde nació, que era todavía vergel de los araucanos, capital de la frontera, región virgen, solitaria, que sintió a Pablo niño, hundiendo sus pies en el cangrejal, parodiando a los pájaros, mensurando la vida en la dulce pequeñez de los insectos y aprendiendo en suma a empaquetar nubes en poesía.

Madrid, que lo recibió con el corazón abierto, con una obertura excepcional, que firmada por los grandes de las letras españolas, como Rafael Alberti, Vicente Aleixandre, Luis Cernuda, Federico García Lorca, Miguel Hernández, León Felipe, decía así: “Chile ha enviado a España al gran poeta Pablo Neruda, cuya evidente fuerza creadora, en plena posesión de su destino poético, está produciendo obras personalísimas, para honor del idioma castellano”.
Madrid, donde después rodeado por la muerte franquista, descubrió la vida verdadera, en ese dolor profundo, que sentimos que mana de su “España en el Corazón”.

Y Stalingrado, a quien rodeada por la barbarie nazi, temiendo que la civilización perezca, dedica, en alegato, uno de sus más sentidos y bellos poemas.

Neruda tiene una misión: “Yo estoy aquí para contar la historia”, nos dice.

Su gran alegría es que escribiendo para el pueblo, su poesía llegue al pueblo, y sea poesía en ocasiones desaliñada y directa, con gusto a experiencia y a sudor; a justicia, no una desabrida colección de versos bien peinados. El ha dicho con orgullo: “He dejado en la puerta de muchos desconocidos, de muchos prisioneros, de muchos solitarios, de muchos perseguidos mis palabras”.

Nace Neruda el 12 de julio de 1904. Fallece en 1973. La destrucción de las organizaciones obreras y de la intelectualidad de su patria; la quema de sus libros, mascarones de proa, caracolas de mar, fueron su agonía.

De su obra, “Veinte Poemas de Amor y una Canción Desesperada” se han tirado mas de un millón y medio de ejemplares. Éxito igual no tuvo ningún libro de poesía.
Fueron traducidas sus obras a todos los idiomas, incluso al Esperanto.

Premio Nacional de Literatura en 1945.
Premio Internacional de la Paz en 1950.
Premio Stalin en 1954.
Premio Nóbel en 1971.
Miembro de la Academia Chilena de la Lengua.

Su legajo supremo, fue, a no dudarlo, el respeto supremo a la palabra: “Todo lo que usted quiera, sí señor, pero son las palabras las que cantan, las que suben y bajan, me prosterno ante ellas, las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito. Amo tanto las palabras.
Son tan hermosas que las quiero poner todas en mi poema.
Todo está en la palabra. Una idea entera se cambia por que un a palabra se trasladó de sitio.
¡Qué buen idioma el mío!
Qué buena lengua heredamos de los conquistadores torvos.
Salimos ganando. Se llevaron el oro y nos dejaron el oro.
Se llevaron todo y nos dejaron todo.
Nos dejaron las palabras”.

¡Loor Pablo Neruda!
¡Salve maestro prestidigitador!
¡América, no invocó tu nombre en vano!

Gracias

Xanadú de San Isidro, Septiembre de 1999.

(*) Ponencia leída en el frontispicio del Instituto Nacional (Santiago de Chile), - tomado por sus estudiantes - ,con motivo del “II Encuentro Internacional de Poesía” convocado por “Poetas del Mundo”. Octubre de 2006.

ANGELO RIZZI
(Italia, 1956). Reside en Francia.

ARTISTAS

Paso y repaso
a lo largo de la playa
todo vestido de blanco
como una gaviota.
Es domingo, quizás lunes
blanco también, es el libro
que tengo en la mano,
Acuden los albatros
reconociéndome
es un encuentro, una fiesta
poetas, pintores, artistas
de la palabra, de la imagen
del vuelo.

MEDITERRÁNEO

Sonidos de Africa
cortan este grande mar
que está en el medio
testigo de civilizaciones
que aquí nacieron
se afrontaron
dialogaron
sonidos navegando
para alcanzar Europa
como emigrantes desesperados
unos llegan
otros se pierden
entre las olas.

RAMÓN RAMOS FAGUNDEZ
(Venezuela, 1948). Reside en Venezuela.

GLOSARIO FILOSOFICO

Libertad, derecho que todo hombre tiene de ser honrado, pensar y hablar sin hipocresía.
Un hombre que oculta lo que piensa; no es un hombre honrado.
Un hombre que obedece a un mal gobierno; sin trabajar, no es un hombre honrado.
Un hombre que se conforma con obedecer leyes injustas y permite que pisoteen el país en que nació, no es
un hombre honrado.

Hay hombres que viven contentos, aunque vivan sin decoro.
En el mundo debe haber cierta cantidad de decoro, como ha de haber cierta cantidad de luz.
El hombre con decoro, son los que se revelan con fuerza terrible contra los que roban a los pueblos su libertad; que es robarles el decoro.
En esos hombres, van miles de hombres, va un pueblo entero, va la dignidad humana.

ISIDORA AGUIRRE
(Chile, 1919 - Chile, 2011).

CAROLINA

Acto Unico

Una sala de espera. Un banco. Luz de día. Música de introducción alegre, (ejecutada por un organi¬llo callejero), que se mezcla con el ritmo de un tren que se detiene. Entra Fernando, el estudiante. Trae una caja de violín y maletín, se sien¬ta en el banco. Luego entra Carlos, precedido por el porta-equipaje que trae las maletas.

Carlos: (Al porta-equipaje, dando propina) Gracias, déjelas ahí. ¿Cuánto falta para nuestro tren?
Porta equipaje: ¿El expreso a Santiago?
Carlos: No, hombre: vengo de Santiago. El tren local.
Porta equipaje: Unos... treinta minutos. Si no llega con atraso... (Sale)
Entra Carolina, cargando paquetes y, distraída sigue de largo. Va a salir por el otro extremo, él la llama.
Carlos: ¡Carolina! (Ella se detiene). ¿Dónde vas, mujer? (Le ayuda a dejar los paquetes en el banco). Sabiendo que teníamos que hacer un trans¬bordo, ¿cómo se te ocurre traer tantos paque¬tes?
Carolina: Sí, Carlos.
Carlos: ¡Una caja de sombreros! ¿Vas a usar som¬brero en el campo?
Carolina: Sí, Carlos...
Carlos: (Mira dentro de la caja) Uno, dos tres, cuatro, cinco... ¡cinco sombreros!. Si es para protegerte del sol ¿no te pare¬cen demasiados?
Carolina: Sí, Carlos.
Carlos: Cinco paquetes... Oye ¿no eran seis?
Carolina: Sí, Carlos.
Carlos: ¡Pierdes uno y te quedas tan tranquila!
Carolina: (Sentándose) Sí, Carlos.
Carlos: ¿En qué quedamos? ¿Eran cinco, o seis?
Carolina: Cinco, Carlos, cinco.
Carlos: (Se sienta y abre el periódi¬co: Imitándola) “Sí, Carlos, No, Car¬los...” Oye... en el tren venía leyendo un par de avisos, muy sugerentes. Aquí, (Lee) “Compro refrigerador en buen esta¬do, tratar”, etc. Y este otro: “Vendo Chevrolet, 4 puertas, poco uso, con facilidades...”. Fíjate en el detalle: el refri¬gera¬dor lo pagan al con¬tado, podemos dar el pie para el auto. Sé que el refrigerador es indispensable, pero tene¬mos el chi¬co que nos dio tu mamá, mien¬tras podamos comprar uno mejor. En fin, tú dirás... (La mira, ella sigue distraída) ¡Carolina!
Carolina: ¿Sí, Carlos?
Carlos: Oye ¿qué te pasa?
Carolina: ¿A mí? Nada. ¿Por qué?
Carlos: Hace como media hora que contestas: “sí, Carlos”, sin tener idea de lo que dices.
Carolina: Sé perfectamente lo que digo... Digo: “sí, Ca¬rlos”.
Carlos: Bueno, ¿qué opinas?
Carolina: ¿Sobre qué, por ejemplo?
Carlos: ¡Sobre estos avisos “por ejemplo”!
Carolina: Tienes razón: trae demasiados avi¬sos... Deberían dedicar más espacio a la literatura.
Carlos: ¡Más espacio a la literatura... !
Carolina: Siempre lo has dicho. ¿Por qué tratas de confundirme?
Carlos: ¡No trato de confundirte!. ¡Sólo te hago notar que contestas sin tener la menor idea de sobre qué te estoy hablando!
Carolina: Entonces, dime de qué se trata y no te sulfures.
Carlos: De vender nuestro refrigera¬dor, y...
Carolina: (Cortando) ¿Estás loco?. ¡No se puede vivir sin refrigera¬dor!
Carlos: Déjame terminar: venderlo para comprar un auto...
Carolina: ¿Lo dices en serio? ¡No vas a comparar el precio de un auto con el de un refrige¬rador!
Carlos: ¿Podrías leer estos avisos? (Rabioso, tira el diario). ¡Al diablo! Lo que me interesa, ahora, es saber en qué esta¬bas pensan¬do.
Carolina: Pero Carlos, ¿por qué siempre tienes que tirar todo al suelo? (Recoge el diario)
Carlos: No cambies el tema.
Carolina: No cambio el tema, lindo: recojo el dia¬rio. Te alteras cuando viajas en tren.
Carlos: (Imitando su voz suave). No son los viajes en tren, queri¬da...
Carolina: ¿Por qué ese tono de marido controla¬do?
Carlos: Dime de una vez en qué estabas pensando
Carolina: ¿Yo?
Carlos: Sí. Tú.
Carolina: ¿Cómo quieres que sepa en qué estaba pensando? En nada. Estaba pensando... en nada.
Carlos: Entonces, deduzco que durante todo el trayecto desde Santiago hasta esta estación del trasbordo, venías pensando en nada, porque traías esa misma expresión lunática.
Carolina: ¿Es un pecado?
Carlos: Es una mentira: No es posible pensar “en nada” tanto tiempo seguido. Un esfuerzo continuado para mantener la mente en blanco, agota hasta los cerebros más entrenados.
Carolina: Por Dios, Carlos ¿cómo puedes ser tan complicado? No hice el menor esfuerzo. Y cuando digo nada, quiero de¬cir... todo.
Carlos: (A un testigo imaginario) Cuando dice “nada”, quiere decir “todo”.
Carolina: Ay, Carlos, ¡qué manía la tuya de repetir lo que yo digo! Me mortifica.
Carlos: Lo repito para poner en evidencia lo ilógico de tus respues¬tas. Eso es lo que te “mortifica”.
Carolina: Oye, estás poniendo una terrible mala voluntad en esta con¬versación. Por lo general me entiendes muy bien.
Carlos: No cuando tratas de engañarme. (Pausa). ¿Qué fue ese sobresal¬to que tuviste al llegar a Rancagua?
Carolina: Un calambre, te lo dije. De tanto estar sentada.
Carlos: ¿Y ese otro, cerca de Pelequén?
Carolina: Otro calambre de tanto estar sentada. ¿Te parece muy raro?
Carlos: ¿Y el de...
Carolina: ¿De Chimbarongo?
Carlos y Carolina: ¡Otro calambre de tanto estar sentada!...
Carolina: Lindo, por favor terminemos con estas discusio¬nes inútiles. Explícame eso del auto y del refrigerador...
Carlos: Olvidemos eso. (Se está buscando algo en los bolsi¬llos, al no hallarlo, se levanta como para salir de la sala).
Carolina: ¿Dónde vas?
Carlos: A comprar cigarrillos. (Sale)
Carolina, se levanta y empieza a acomo¬dar los paquetes sobre el banco. Ladra un perro, asustada deja caer uno de los paquetes. Fernando, que desde el inicio ha estado atento observándola, corre a recogerlo. Ella le son¬ríe. Hay un silencio. El, tímido, va a decir algo, pero no le sale la voz. Se aclara la garganta y vuelve a ensayar:
Fernando: ¿Van a tomar el tren local?... Yo también. Por favor, no crea que tenga la costumbre de acercarme a las señoras y ha¬blarles. Se trata de una circuns¬tancia muy especial, y me resulta difícil... (Al accionar, tira otro de los paque¬tes, lo recoge, solícito) Como le decía...
Carolina: Ah... ¿me estaba hablando a mí?
Fernando: ¿A quién otra?. Naturalmente que le estaba hablando a usted. (Sin querer al accionar tira otro paquete). Perdone ¡qué torpe!
Carolina: (Divertida) Deje en paz esos pobres paque¬tes y por favor, repita su pregunta: estaba distraída.
Fernando: ¿Mi pregunta?. ¿Cuál pregunta?. No tiene importancia... (Calla, luego reacciona). Le decía que no acostumbro acercarme a una dama sin ser presen¬ta¬do, que es la prime¬ra vez que lo hago...
Carolina: Muy mal hecho.
Fernando: Carolina... (Se corrige) Señora... estoy seguro que usted está muy por encima de esos tontos convencionalismos.
Carolina: Sabe mi nombre...
Fernando: ¡Sé su nombre! (Con pasión). ¡No hay nada que sepa tanto como su nombre!, Carolina.
Carolina: Joven ¿qué pretende? Porque si lo que pretende es...
Fernando: No pretendo nada y por favor no me llame “joven”. Sólo quería decirle que la estuve observando en el tren, y me pareció que tenía usted una terrible preocu¬pación. Si pudiera ayudar¬la... ¡estoy dispuesto a todo!
Carolina: (Lo mira un instante) Me extraña tanto interés de parte de un desconocido.
Fernando: ¡Le juro que no soy un desconocido!
Carolina: Sin embargo, tiene todo el aspecto.
Fernando: Alguien que la admira desde ha¬ce tanto tiempo, no puede ser un “descono¬cido”. ¿Comprende?
Carolina: (Burlándose) Ah, sí. Comprendo.
Fernando: ¡Gracias, Carolina!
Carolina: Comprendo que está tratando de hacerme la corte.
Fernando: Dios mío, ¿y si así fuera? ¿Nunca le han hecho la corte?
Carolina: Soy una mujer casada. Y ahora, perdone, pero tengo un grave problema que resolver. No puedo dedicarle más tiempo.
Fernando: ¡De eso se trata!. ¡Quiero ayudarle con su proble¬ma!
Carolina: Pero... ¡si no lo conozco!
Fernando: Mire, supongamos que una tarde nos encontramos en... el Parque Forestal. Alguien nos presenta: Carolina, una mujer encantadora, Fernando, un estudian¬te de ingeniería. Ya está. Ahora, nos hemos vuelto a encontrar, pero, claro, usted ya se ha olvidado de mí.
Carolina: Completamente.
Fernando: Ah: si se olvidó es que antes me conocía.
Carolina: Hay que ver que es insistente. Bueno, sea. (Le tiende su mano, él se la estrecha). Como le va. Y ahora ¿me permite concentrarme en mis asuntos?
Fernando: ¿No me va a decir qué es lo que la preocupa?
Carolina: ¡No!
Fernando: Es usted de lo más testaruda.
Carolina: Y usted, ¡de lo más impertinente! ¿Qué se ha creído?. Llamaré a Carlos.
Fernando: Bueno. Llame a Carlos. (Pausa) Con las mujeres todo resulta tan compli¬cado. ¿Qué le cuesta ser más sencilla y aceptar mi ayuda? Cualquiera diría que se ofende porque se la ofrezco. ¿O le caigo antipático? (Mira y ve a Carlos que se acerca). Le hablaré a su marido. Estoy seguro que él me reco¬no¬cerá. Porque us¬ted... nunca se fijó en mí. Sin embargo nos vemos a diario. (Se pone en pose de tocar el violín). Míreme. ¿No le parezco vagamente familiar
Carolina: No me diga ¡el vecino del violín! Cla¬ro... Ya decía yo que lo había visto en alguna parte.
Entra Carlos murmurando entre dientes. “maldito pueblo” Carolina le sonríe.
Carolina: ¿Encontraste cigarrillos, Carlos?
Carlos: No. (Se sienta)
Fernando: ¿Le puedo ofrecer de los míos?
Carlos: No, gracias, no se moleste. (Tras el dia¬rio, le habla bajo a Carolina). No iniciar con¬versaciones con desconocidos durante los via¬jes, des¬pués no hay cómo sacárselos de enci¬ma.
Carolina: Carlos, ¡si es Fernando!
Carlos: (Sin reconocerlo, sonrisa fingida) ¿Fernando? sí, claro... (Saluda) Cómo está. ¿De viaje?
Fernando: Sí, sí. ¿De veras no quiere fumar? (Le ofrece, él acepta)
Carlos: Gracias. ¡Es increíble que no haya en este pueblo dónde comprar cigarrillos! Todo cerrado.
Fernando: Si no me equivoco, lo que ha de estar abierto es el club.
Carlos: ¿Dónde está el club?
Fernando: El club del hotel. Y el hotel tiene que estar abierto.
Carolina: ¡Por supuesto! El hotel tiene que estar abierto.
Carlos: Puntualicemos: ¿dónde está el hotel?
Fernando: Al final de la calle principal, es decir, en la plaza. Y la plaza la encuentra... si¬guiendo derecho por la calle princi¬pal.
Carlos: Bien.. Y ¿cuál es esa calle principal, cómo se llama?
Carolina: Carlos ¿cómo no vas a distinguir la calle princi¬pal?
Fernando: Sí: es la más ancha y la más larga. Saliendo de la estación, me parece que es... hacia el lado de allá. La encontrará en¬seguida. En la plaza verá un cine, chi¬quito, y al frente está la iglesia. Una igle¬sia... común y corriente, y en el otro costado, está el hotel. Savoy, o Crillón, me parece.
Carlos: (Con desconfianza) Bien. Probaremos. (Sale)
Fernando: (Entusiasta) ¡Gracias, Carolina!
Carolina: Gracias ¿por qué? ¿Qué hice?
Fernando: Me ayudó a alejar a su marido.
Carolina: ¿Qué quiere decir? Oiga, ese club, entonces...
Fernando: Todos los pueblos son iguales, Carolina. Tiene que haber un hotel y un club en la plaza. Y ahora dígame ¿cuál es ese te¬rrible se¬creto?
Carolina: ¿Qué le hace pensar que es un secreto?
Fernando: Carlos no lo sabe.
Carolina: Hay muchas cosas que es mejor que los ma¬ridos no sepan.
Fernando: Desde luego.
Carolina: Sería amagarles la existencia.
Fernando: Comprendo.
Carolina: Oiga, ¡le prohíbo pensar en nada vulgar!
Fernando: No, jamás. Pero dígame ahora, ¿en qué la puedo ayudar?
Carolina: Bueno, ya que insiste: dijo que era estudiante de ingenie¬ría. (El asiente) En ese caso, puede darme algunos datos técnicos.
Fernando: (Emocionado) Usted, tan femenina, tan en¬cantadora, hablando de “datos técnicos”... ¡Qué quiere, me emociona!
Carolina: Qué ridiculez. ¡Contrólese, por favor!
Fernando: No me importa hacer el ridículo ni me pue¬do controlar. Hace tanto tiempo que esperaba la ocasión de hablarle, de poder partici¬par en algo suyo, de... Bueno, pero si se empeña le puedo dar millones de datos téc¬nicos. ¿Sobre qué?
Carolina: Sobre... sobre la resistencia de cier¬tos materiales al fuego.
Fernando: ¿Resistencia de materiales al fuego?. Ni una palabra más, me lo imgino todo. Si es lo que supongo creo que no se los daré.
Carolina: Tiene gracia. Y ¿qué es lo que supone?
Fernando: Necesita dinero y ha decidido trabajar a escondi¬das de su marido. Segu¬ramente le ofrecieron un puesto en una Sociedad Constructora. Sección venta de materiales. Y necesi¬ta datos técnicos... Carolina, ¡déjeme tomar yo ese trabajo! Le daré íntegro mi sueldo, ¡yo no lo necesito!
Carolina: Pero ¡qué se ha imaginado!
Fernando: Le juro que no me imagino nada. Tampoco le pe¬diré nada a cambio. ¡Acepte, por favor!
Carolina: (Burlándose) Muy generoso de su parte, joven. Suponien¬do que acepto ¿de qué vivi¬rá usted?
Fernando: ¿Yo? Del milagro, como he vivido hasta ahora. Si hay que robar ¡robaré! No tengo prejuicios.
Carolina: Está completamente loco. No sé cómo hemos llegado a hablar de cosas tan absurdas. Y no necesito dinero ¿está claro?
Fernando: (Resignado) Está claro.
Carolina: Ahora ponga atención: se trata de una pe¬queña gran tragedia. (Afligida) Algo ridícula, pero... tragedia al fin.
Fernando: Sí, comprendo. ¡Las pequeñas tragedias son siempre las peores!
Carolina: No me interrumpa. No hace más que decir tonterías mientras yo estoy sobre ascuas.
Fernando: Las llama tonterías... Estoy dispuesto a dar la vida por usted, y las llama tonte¬rías.
Carolina: No quiero su vida... ¡quiero esos datos téc¬nicos!
Fernando: ¡Y yo no quiero que usted trabaje!
Carolina: ¿Con qué derecho se mete en mi vida? (Enfá¬tica). ¡Trabajaré!
Fernando: ¡Antes pasará sobre mi cadáver!
Carolina: ¿Su cadáver?. Dios mío, usted me hace perder la cabeza. ¡Si jamás he pensado trabajar!
Fernando: Gracias, Carolina. (Toma su mano). Sabía que termina¬ría por acceder.
Carolina: Le repito que ¡jamás he pensa¬do en traba¬jar!
Fernando: Hubiera jurado que dijo “trabajaré”.
Carolina: Por favor, váyase. ¡Váyase y déjeme en paz!
Fernando: Carolina ¿qué le pasa? ¿Por qué me trata así? Sólo quiero a¬yudarla... ¿Dije algo que no debo? No me lo perdonaría, por¬que yo... (Calla, emocionado)
Carolina: Usted, ¿qué?
Fernando: Estoy enamorado de usted.
Un silencio.
Carolina: No esperará que le crea ¿verdad?
Fernando: No, claro. No me atrevo a esperar tanto.
Carolina: ¿Amor a primera vista? No sabe lo que di¬ce. Es muy joven... y se imagina cosas.
Fernando: No, no me imagino cosas. Hace 4 meses que no puedo estudiar, ni concentrarme en nada. Sólo puedo pensar en usted. He tra¬tado de sacarme esta idea de la cabeza, pero... no puedo.
Carolina: No sea tan romántico.
Fernando: El amor es romántico, Carolina. Escuche: cuando la divisé en el jardín, creí estar viendo visiones. Era exactamente igual a ella. Sus ojos, tan grandes, su son¬risa, el color de su pe¬lo... ¡se le parecía tanto!
Carolina: ¿A quién?
Fernando: ¿Cree usted que los seres vuelven a la ¬tierra una y otra vez?
Carolina: ¿De qué está hablando?
Fernando: Ríase y llámame romántico, pero la verdad es que de niño me enamoré perdidamente de una tía muy bonita que murió joven, es de¬cir, de su retrato. Bueno, ya casi lo había olvidado, cuando de pron¬to, una tarde, cuando estaba estudiando violín frente a la ventana, ¡se me aparece... allí, en el jar¬dín de su casa!
Carolina: ¿Su tía... ?
Fernando: No. Usted, Carolina. Fue como un sueño. Me la imagino, como la veo a ella en el retrato, vestida a la anti¬gua y con un delicado quitasol de en¬caje. Desde que la vi, Caroli¬na, mi vida cam¬bió. Sé que no puedo esperar nada, pero aún así, me siento como en el cielo.
Carolina: Feliz usted, lo que es yo ¡estoy en el infierno!
Fernando: Carolina, disculpe: su pequeña tragedia, la había olvidado. ¿De qué se trata?
Carolina: Se trata de una olla. ¿Entiende? ¡De una olla!
Fernando: (Deprimido) Carolina ¿por qué tenía que hablarme a mí de ollas?
Carolina: Pues, sepa, que de lo único que puedo ha¬blar es de ollas.
Fernando: Horrible artefacto.
Carolina: Sí, horrible. La odio con toda mi alma.
Fernando: ¿Tanto se apasiona por una olla? Franca¬mente, no comprendo.
Carolina: Al fin hay algo que no comprende, ni adivi¬na. Cómo lo va a entender si se trata de un simple hecho cotidiano. De esa realidad, que usted ignora. Escuche, media hora antes de salir, Carlos me dice: “me carga almorzar en el coche come¬dor, prepara algo para el viaje”
Fernando: (En éxtasis, para sí) ¡Genial!
Carolina: Voy a la cocina, preparo unos sandwichs y pongo en una olla, con agua, una olla de fierro en¬lozado, (Indica) pequeña, de este tamaño y un par de huevos para cocer.
Fernando: Describe con tanta vida que me parece estar viéndolo.
Carolina: ¡Y yo no he hecho otra cosa que estar viéndolo durante todo el trayecto! Contra el verde del paisaje, contra los postes de la electricidad...
Fernando: ¿Qué cosa?
Carolina: ¡La olla en llamas!
Fernando: Ah... pobrecita. Ahí tuvo el primer so¬bre¬salto.
Carolina: (Afligida) Al llegar a Rancagua, cuando recordé que había de¬jado la olla hirviendo y que se¬guiría hirviendo durante 15 días... Estos 15 días de vacaciones en los que esperaba tener tanta paz y sosiego. ¡Los pasaré so¬bre ascuas!
Fernando: Carolina, una olla no puede hervir durante 15 días. Tómelo con calma.
Carolina: Eso es lo peor: dejará de hervir en cuan¬to se evapore el agua... entonces, la olla se caliente al rojo, incendio... ¡Se quema nuestra casa, que ni siquiera hemos termi¬nado de pagar! ¡Quizás el incendio cunda por toda la cuadra!. ¡Qué horrible! ¿Se da cuenta? En el tren pensaba que desde aquí podría tele¬fonear a un vecino.
Fernando: (Alegre) ¿A su vecino del violín?
Carolina: Sí, y pedirle que entre por la ventana, no sé...
Fernando: (Tierno) No tengo teléfono, Carolina.
Carolina: ¡Ahora de qué serviría su teléfono!... Por favor ¡sugiera algo!. Estoy tan confundida que no se me ocurre nada. Vengo estrujándome el cerebro desde Ranca¬gua.
Fernando: Sí, los sobresaltos. ¿Por qué fue el de Chimbarongo?
Carolina: ¿Chimbarongo?... ¡el cajón de la basura!. Me acordé que está bajo la cocina, lleno de papeles y es... ¡de madera, de esas cajas en que vienen las frutas!
Fernando: Vamos por partes: reconstituyamos la esce¬na.
Carolina: Por fin se puso comprensivo.
Fernando: ¿Cocina a gas o eléctrica?
Carolina: A gas. (Indica) Aquí está la cocina. Acá un mueble de madera. Ahí, la puerta del closet. Espere... aquí una silla... ¡con a¬siento de totora! (Angustiada, repite), ¡”totora”!
Fernando: Tranquila. ¿Qué más?
Carolina: (Afligida) Y en el tarro basurero hay papeles, un diario completo y ¡bajo la olla, prác¬ticamen¬te!
Fernando: A la hora, se evaporó el agua.
Carolina: ¡No era mucha... es una olla chica!
Fernando: A las dos horas, la olla está al rojo.
Carolina: ¡Horrible!
Fernando: Los huevos pulverizados.
Carolina: ¡Qué importan los huevos!
Fernando: Hay que revisar todos los detalles.
Carolina: ¿Usted cree?
Fernando: Una olla vacía reacciona de distinta manera que una olla con huevos.
Carolina: ¡Dios mío! Sigamos.
Fernando: ¿Olla de aluminio?
Carolina: De fierro enlozado.
Fernando: Primero se salta el esmalte...
Carolina: ¡Qué importa el esmalte!
Fernando: Ya le dije que...
Carolina: (Al borde del llanto). ¡No me diga nada!. ¡La olla salta dentro del tarro con pape¬les, arde la casa entera!
Fernando: (Toma sus manos, para calmarla). Cálmese, Carolina, las ollas no saltan.
Carolina: Lo dice para tranquilizarme.
Fernando: ¡Le juro que no saltan!. Las ollas “se sal¬tan”.
Carolina: (Impetuosa, lo abraza) Tiene razón, ¡gra¬cias!
Fernando: (Mientras la tiene en sus brazos) ¡Qué lástima que exista Carlos!
Carolina: (Se aparta, digna) ¿Qué está insinuando?
Fernando: Nada. Digo... lástima que va a llegar Car¬los.
Carolina: Cierto. No vamos a poder mencionarlo y no podremos resolver nada. Por favor, busque la manera de alejarlo, y trate de averiguar si estamos asegurados contra incendio. Dígale... que vende seguros. Pero, con mucho disimulo. No quiero que sospeche nada. ¿Lo hará?
Fernando: Me pide usted cosas fáciles, pero harto difíciles. Casi preferiría que me pidiera cosas difíciles que me resultan más fáci¬les. ¿Me entiende?
Carolina: (Distraída) No, lindo, pero no importa.
Fernando: ¡Carolina!
Carolina: ¿Qué pasa?
Fernando: Usted... usted...
Carolina: ¿Yo, qué?
Fernando: Me llamó “lindo”... Es una muestra de cariño tan espontá¬nea... casi me atrevo a creer que...
Carolina: Por favor, no empece¬mos a creer cosas ¿quiere?
Fernando le indica que viene Carlos. Entra Carlos. Luego de un silencio:
Carolina: ¿Cómo te fue, Carlos?
Carlos: Mal.
Carolina: No me digas... ¡no estaba abierto el club!
Carlos: ¿Qué club?
Carolina: El del hotel que hay en la plaza.
Carlos: No había club, ni hotel, ni plaza. ¡Ni ca¬lle principal!
Carolina: Carlos, un pueblo que no tiene plaza... Estás divagando.
Carlos: Mira: este pueblo no es a lo ancho, sino a lo largo. No tiene plaza. Es más, creo que ¡no tiene pueblo! (Se sienta, se dis¬po¬ne a leer el diario). Y ahora ¿me permiten?
Fernando: Vaya: debí equivocarme de pue¬blo. Antes el trasbordo se hacía más al sur.
Carolina: Más al sur. Ah, usted ¿viaja mucho?
Fernando: Sí, mucho.
Carolina: (Con señas de inteligencia a Fernando) Qué interesante. ¿Se debe a su trabajo, tal vez?
Fernando: (Comprende) Ah, sí, en efecto. Soy asegu¬rador. Pólizas contra incendio. La compa¬ñía tiene sucursales en provincia.
Carolina: Y me imagino que gana buen dinero. Se trata de algo impres¬cindible... de vital importancia ¿no? Hay tantos incendios... A propósito, Carlos ¿estamos asegurados contra incendio?
Carlos: ¿Nosotros?. ¿Para qué?
Carolina: Nuestra casa, tontito.
Carlos: No.
Carolina luego de un ligero descon¬ciert¬o, a Fernando:
Carolina: Bueno, si no estamos asegurados, será por alguna razón. Nues¬tra casa ha de ser muy resistente al fuego, de otro modo Car¬los hubiera tomado un seguro. Es muy previsor.
Carlos: ¿Nuestra casa? Ardería como una caja de fósforos.
Carolina: (Para sí, afligida) De todos modos, ya es demasiado tarde.
Carlos: Tarde ¿para qué?
Carolina: Para comprar una póliza.
Carlos: ¿Una póliza?
Carolina: No... quiero decir, tarde para comprar cigarrillos. (Ante su mirada de reproche) Ay, Carlos, sabes que aunque diga póliza, quiero decir, cigarrillos.
Carlos: ¿Y por qué no adoptas la sana costumbre de decir directamente lo que deseas expresar, en lugar de hacerme siempre suponer que se trata de otra cosa?
Carolina: Ay, Carlos ¿por qué hablas en forma tan... complicada?
Carlos: (Se levanta) Voy donde el jefe de estación.
Carolina: ¿El jefe de estación?. ¿Para qué?
Carlos: Para preguntarle cuanto falta para este maldito tren local.
Carolina ¡El jefe de estación! El tiene que saber dónde venden cigarrillos, ¿se lo preguntas¬te?
Carlos: (Seco) No.
Carolina: Pero, lindo, es lógico: él vive aquí. (Tono conciliador) Las cosas más sencillas son las últimas que se nos ocurren. Tonto ¿verdad?
Carlos: (Picado) ¡Tantísimo!. (Sale, molesto, de escena)
Carolina: No sé qué le pasa... está de pésimo humor.
Fernando: Carlos sospecha.
Carolina: ¿En qué lo nota?
Fernando: Se ríe a destiempo.
Carolina: Carlos siempre se ríe a destiempo. Bueno, no perdamos estos minutos preciosos que nos quedan.
Fernando: Preciosos para mí, Carolina. Quizá ya no volvamos a encon¬trarnos así... a solas...
Carolina: No nos pongamos románticos, por favor.
Fernando: Pero, Carolina, yo...
Carolina: Lo ideal sería encontrar a alguien... a quien le haya sucedi¬do algo semejante, para saber qué pasa con una olla...
Fernando: Pero... Bueno, de acuerdo ¡hablemos de ollas! ¡Pasémo¬nos la vida hablando de o¬llas! ¿En qué est¬ábamos?
Carolina: En que si la olla salta. ¡Sería terrible porque en el closet hay una dama¬juana con ¡parafina!
Fernando: ¿Para qué tanta parafina?
Carolina: La estufa en invierno, y una lámpara, por si cortan la luz...
Fernando: Ah... la lámpara...
Carolina: ¿Qué? ¿Es peligroso?
Fernando: No, pero la imagino a usted, Carolina, en una noche de llu¬via, bordando a la luz de esa lámpara de otros tiempos...
Carolina: ¡Su tía, otra vez!. ¡Cómo puede ser tan insen¬sible!
Entra el porta equipaje y anuncia:
Porta equipaje: ¡El expreso a Santiago, dentro de 4 minu¬tos! (Cruza la escena y sale, Carolina lo mira como pensando en algo)
Fernando: Carolina, no puedo verla sufrir de ese modo. ¿Quiere que to¬que alguna cosita en el violín? ¿Un poco de música ayuda¬ría?
Carolina: ¿Música? ¡Lo que necesito son “hechos”! ¿Comprende? ¡Hechos!
Fernando Lo siento: a pesar del progreso, no han inventado un disposi¬tivo que permita apagar el gas a distancia.
Carolina: (Coqueta) Pero... se puede tomar un tren... de regreso a Santiago.
Fernando: (Con un sobresalto) ¡Carolina!
Carolina: ¡Dijo que estaba dispuesto a todo!
Fernando: A todo, menos a separarme de usted.
Carolina: ¿Quiere ayudarme o no? Tal vez lo que dijo antes no eran más que palabras. No debí fiarme de un violinista.
Fernando: No ofenda a mi violín: después de usted, es lo que más quiero. Escu¬che: me iría sin vacilar si hubiera el menor peligro. Por favor, confíe en mí. Razonemos, deduzcamos...
Carolina: No, es inútil. No me puedo sacar esa olla ardiendo de mi cabeza. Puede que no pase nada, pero también ¡podría incen¬diarse la casa! Claro, usted no sabe lo que es com¬prar un sitio a plazos, con préstamos y dificultades, luego cons¬truir la casa pro¬pia, con tanta ilusión. Si fuera un poquito más comprensivo, me diría: “Deme las lla¬ves, tomo un tren a San¬tiago, y apago el gas”. Pero, no. Usted no entiende, porque este es un hecho de la realidad y no se arregla con soñar o dejar de soñar. (Pausa) Estoy segura que Carlos com¬prendería. Se pondrá furioso, pero... ¡tengo que compartir esta angustia con alguien! Llamaré a Carlos. (Va hacia un costado y sin ganas, sin alzar la voz, llama) Car¬los...
Fernando: (Luchando consigo mismo) No. ¡No llame a Carlos! Esto queda entre usted y yo. Será un secreto entre los dos. (Heroico, tiende su mano) ¡Deme esas llaves!
Carolina: ¿De veras? ¿Lo dice de corazón?
Fernando: De todo corazón.
Carolina: (Impulsiva lo besa en la mejilla, abrazán¬dolo) ¡Gracias, Fernando! (Se escucha un tren detenerse). ¡El expreso a Santiago, hay que darse prisa. Las llaves. (Muy acele¬ra¬da busca en su bolso, lo vacía sobre el banco, mientras Fernando la mira extasiado por el beso). Mire, ésta es la de la mampa¬ra, y esta otra, más amarillenta, la de la puerta de calle. (Ve que él no está escuchando). Ponga atención, por favor: la de la puerta de calle, tiene maña, hay que inclinarla un poco hacia la derecha... (Se santigua para saber cuál es su mano derecha) No, hacia la izquierda. La cocina está al final del pasillo. Su maletín. (Se lo pasa, él sigue en éxtasis) Ah, y mi dirección en el campo, para que me ponga un telegrama, y saber qué si... no se produjo un incendio... Un lápiz... (Busca en su bolso). El lápiz de las cejas. ¡Papel, por favor! De prisa.
Fernando: (Presenta el puño de su camisa) Aquí.
Carolina: (Escribe) Mi dirección. Y ahora un nombre falso para que Carlos no sospeche. Rápido, un nombre, un nombre...
Fernando: (Sigue extasiado) ¡Greta Garbo!
Carolina: No, algo más común.
Fernando: María Pérez.
Carolina: Eso es. María Pérez. (El va a salir) ¡Su violín!
Fernando regresa por el violín y al alejarse le lanza un beso con un:
Fernando: ¡Adiós, mi amor!
Al salir tropieza con Carlos que viene entrando. Rabioso tira al suelo los cigarrillos que acaba de comprar.
Carolina: (Culpable) Carlos, qué manía la tuya de tirar todo al suelo. (Se los pasa) ¿Qué alcanzaste a oír?
Carlos: Exactamen¬te: “adiós, mi amor”. Tal vez lo golpee.
Carolina: No hay tiempo... (Sonido: tren partiendo). ¡Se fue el tren!
Carlos: De modo que ese bicho era el causante de los calambres, del nada y el todo en que venías pensando y esa confusión al ha¬blar... Y de la prisa desvergonzada que tenían los dos para deshacer¬se de mí. ¿Crees que soy tan idiota que no me doy cuenta de nada?
Carolina: Carlos ¡divagas! El nervioso eras tú, lindo. Siempre te pones así cuando te quedas sin cigarrillos. Estás completamente en¬vi¬ciado por la nicotina.
Carlos: ¡Enviciado por la nicotina! ¿Y cómo expli¬cas, entonces, que ese imbécil con facha de delincuente, se despida de ti con un “adiós mi amor”? ¿No te parece mucha sol¬tura de cuerpo?
Carolina: Carlos ¡estás celoso!
Carlos: Sí, así como suena ¡estoy celoso!
Carolina: Pero si siempre has dicho que los celos no son más que una manifestación del complejo de inferioridad.
Carlos: ¡Qué hombre no ha dicho esa estupidez alguna vez en su vida!
Carolina: Uuy, Carlos ¡estás haciendo el ridículo!
Carlos: ¡Asegurador contra incendios! Y tuviste la desfachatez de presionar para que le tomara una póliza. Oye, ¿desde cuando te interesan en los aseguradores?
Carolina: Por favor, no me vas a hacer una escenita de celos...
Carlos: ¿No crees que me has dado suficiente motivo?
Carolina: Eres de lo más mal pensado que hay, lindo. Te pregunté si estábamos asegurados, por¬que venía preocupada. Tu sabes... Puede que al salir de vacaciones como ahora, se le queda a una algo encendido. Y de ahí a un incendio...
Carlos: Para esos percances de las mujeres distraídas, tomo otro tipo de precauciones: Cierro las llaves de paso. ¡Gran invento, las llaves de paso!
Carolina: ¿Lo hiciste... ahora?
Carlos: Evidente.
Carolina: ¿La de la luz y... la del gas?
Carlos: Lógico. ¿Y esa cara? ¿Qué pasa ahora? (Ella, distraída, no responde), Carolina ¡dejaste algo encendido! ¿No desenchufas¬te la plancha como ese año que fuimos a Cartagena? ¿O qué?
Carolina: Ay, no empecemos con los interrogatorios. Aquí no estamos en los tribunales. Es terrible estar casada con un abogado.
Carlos: No te vayas por la tangentes. ¿Qué fue?
Carolina: Bueno, admito que venía con una ligera incertidumbre.
Carlos: ¡Carolina! ¡la verdad!
Carolina: Y si hubiera dejado algo encendido, no tienes por qué adoptar ese aire de supe¬rioridad. A ti también te pasan cosas ¿no? ¿No dejas nunca la mampara mal cerrada? Todavía no me confor¬mo con que nos roba¬ran la radio y los cubiertos el año pasa¬do.
Carlos: Cualquiera diría que yo tuve la culpa.
Carolina: ¿Fue mía, entonces? ¿No eres tú el encar¬gado de verificar que la puerta quede bien cerrada al partir de vacaciones?
Carlos: No la dejé mal cerrada. Esa chapa no es segura.
Carolina: Es lo mismo, lindo. Podías haber cambiado la chapa este año, y no lo hiciste.
Carlos: (Riendo) Esta vez hice algo mucho más eficaz, y creo que me voy a divertir. Porque ese ratero, ¡te apuesto que es el cuida¬dor de la casa de enfrente, la de los Gómez! Estoy seguro que tiene una llave que le hace a nuestra mampara. Pero... ¡que se atreva a abrirla!... (Se ríe). Le tengo una buena sorpre¬sa.
Carolina: ¿Ah sí? ¿Qué hiciste?
Carlos: ¿No te llamó la atención, que me quedara tanto rato en la puer¬ta? Mientras busca¬bas un taxi, le preparé una trampa.
Carolina: ¿Una trampa?... (Afligida) ¿Mor¬tal?
Carlos: Bueno... Depende de la resistencia del tipo.
Carolina: (Angustia¬da) ¿Qué barbaridad hiciste, Carlos, por Dios?
Carlos: Me extraña tanta compasión por los rate¬ros. ¿Ves? Porque todos piensan como tú, tenemos esta plaga en Chile.
Carolina: ¡Dime qué fue lo que hiciste!
Carlos: ¿Te acuerdas del baúl lleno de fierros que tu tío nunca se quiso llevar? Eso me dio la idea. Lo coloqué sobre el salien¬te que hay entre la mampara y la puerta y lo amarré con una cuerda, de manera que al que abre la puerta ¡le caiga enci¬ma!
Cae un pesado saco que tira el Porta-equipaje antes de entrar al escenario y Carolina, asociándolo con lo del baúl, cae sentada sobre una de las maletas y se queda, con la actitud del inicio, mirando ante sí. Entra el porta equipaje, anunciando:
Porta equipaje: El tren local parte dentro de 4 minutos, el tren local... (Sale, diciendo) ¡Dentro de 4 minutos: si van a tomar ese tren, pasen a la otra vía.
Carlos: (Recogiendo paquetes se los da a Caro¬lina). No sería raro que al volver de la vacaciones nos encontráramos con un sujeto delirando, entre la puerta y la mampara ¡Carolina!
Carolina: ¿Sí, Carlos?
Carlos: ¿No oíste? Llegó el tren local. (Le pasa la caja de sombre¬ros, ella sigue mirando ante sí, con honda preocupación)
Carolina: ¿Sí, Carlos?
Carlos: Oye ¿te vas a quedar sentada ahí toda la tarde?
Carolina: (A punto de llorar) No, Carlos...
Carlos: (Tira un paquete al piso) ¿Cuando vas a bajar de la luna, mujer, por Diós?
Carolina: No sé, Carlos...
Estalla la música incidental del inicio mezclada al ruido del tren que se va deteniendo.

XIMENA RAMÍREZ MELGAREJO
(Chile, 1958). Reside en Chile.

UNA CORTA POESÍA PARA TI

Poesía libre
poesía amarrada/desarmada
hilos de palabras y emociones
construyen, se inventan
destruyen?
todo en constante movimiento
fluye como el caudal del río
y vuelve
todos somos una infinita poesía.

JUAN VIVANCOS ANTÓN
(España, 1961). Reside en España.

EL SECRETO

No eran aún las ocho
de la ya noche,
de aquel frío
y desapacible día
de finales de enero.

En la calle
ahora desierta,
tan solo el viento,
entretenido en dar juego,
a una solitaria hoja de laurel
o de naranjo tal vez.

Entonces fue
cuando quiso el azar
que las vidas de ambos
se cruzasen en aquella acera.

Los pasos acelerados,
los abrigos guareciendo
los propios pensamientos.

Sus ojos no se vieron,
sus cuerpos no se rozaron,
y ellos nunca supieron
que sus sombras
se besaron.

Mojada queda la calle
tras la imperceptible lluvia,
reflejando las tenues luces
de las altas farolas
que como mudos testigos
diríase que acechaban
intentando descubrir
aquel secreto en la noche.

El secreto
de los que se aman
sin conocerse.

MARCELINO MENÉNDEZ GONZÁLEZ
(España, 1933). Reside en España.

PARAÍSO INTERIOR

Hace poco tiempo, me encontraba sentado
en el borde de un muro, ensimismado viendo
toda la magnitud de un bello atardecer.

En un momento determinado, sentí la capacidad
de entender las “es” de entusiasmo, energía
y empatía, y pensé en la máxima filosófica
de “así como piensas, eres”…

Recapacité en que, nuestros pensamientos
han hecho lo que somos, pero que, sin embargo,
tenemos la capacidad de convertirlos en lo
que deseamos y, para conseguirlo, necesitamos
dirigir nuestra propia energía para crearlos,
con una voluntad consciente de ello, ya que
todo comienza y termina en nosotros.

Y con la facultad de “sentirse dentro”, entender
los pensamientos y emociones ajenas, compartiendo
los sentimientos, poniéndose en lugar de los demás,
con la sensación más diáfana de la empatía.

Todo acompañado del entusiasmo, como una fuerza
proyectada y libre que corre como el agua del río,
sintiendo que uno mismo es su propio cauce y con ello,
la afirmación también de si mismo, con la cualidad
de resolver las cosas transformándolas siempre
en algo positivo.

Así, como una nueva y renovada energía, vivir
la percepción de que lo mejor está aún por venir;
podría decir que hoy he visto junto al crepúsculo
un paraíso interior, como un Dios activo dentro de mí.

RUPERTO MAGAÑA NIETO
(México, 1970). Reside en México.

EL ANUNCIO

Viernes 5:30 a.m. Me levanto como cualquier otro día, voy al gimnasio, cosa que me sirve para Cargar energía, la cual mis múltiples ocupaciones reclaman desde muy temprano.
Después de media hora de caminadora, algo de pesas y quince minutos en el vapor regreso a casa, no dejo de agradecer el vivir a sólo diez minutos del gimnasio.
7:00 a.m. Justo para desayunar algo ligero, vestirme y salir a la oficina, hoy a las seis de la tarde tengo una importante reunión con un grupo de empresarios japoneses, si cierro este negocio, en menos de un mes me compro la camioneta Mercedes, que hace rato le traigo ganas.
7:35 a.m. Veo a Ricardo, mi hijo de ocho años, algo me quiso decir pero la verdad ya voy tarde y aún tengo que afinar detalles para la presentación, le dije que en la noche lo vería, en el fondo se que no es verdad, la reunión con los japoneses me llevará casi toda la noche.
7:45 a.m. Vi como mi esposa llevaba a los niños al colegio, me enorgullece verlos con ese uniforme, es el uniforme del colegio más cotizado de la ciudad, al retirarse noté cierta tristeza en el rostro de Ricardo; Al subirme al Ferrari decido que lo mejor para impresionar a los japoneses es el Mazda, así que tomo las llaves me subo y me dirijo hacia la oficina.
8:20 a.m. El trafico insoportable, estoy prácticamente parado, aprovecho para meditar en lo afortunado que soy, a mi corta edad, dueño de mi propia empresa, una mujer hermosa que me ama y dos hijos a los cuales amo y soy su adoración, todo mi trabajo es para ellos.
8:55 a.m. Llego a la oficina, en el escritorio como de costumbre, los periódicos de mayor circulación, para estar informado, observo el primero, me llama la atención un anuncio.

BUSCO PAPÁ, que sea atento, le guste jugar con los niños, que tenga tiempo para compartir, que me ayude con las tareas, que salga conmigo y conviva los fines de semana, experiencia no necesaria, Interesados llamar al teléfono 53123 1532. Hablar después de las dos de la tarde.

Miré otros dos periódicos y el anuncio también estaba en ellos, me llamó la atención que el número me parecía conocido.
11:50 a.m. Seguí trabajando en la presentación para los japoneses, sin sacarme de la cabeza el anuncio del periódico, ¿dónde había yo visto ese número? Tan metido estaba en mis pensamientos que no me di cuenta de la presencia de David, mi socio, al cual le conté lo de los extraños anuncios y me dijo:
- Qué raro, porque no hablamos, a lo mejor le podemos hacerle un regalo a esa creatura o ver en que le ayudamos.
- Lo haremos más tarde, vamos a terminar la presentación.
02:15 p.m. Regresamos de comer, acostumbramos a tomarnos quince minutos de siesta después de la comida, mi socio me recordó la llamada del anuncio y desde uno de mis celulares le marqué.
Me quise morir, cuando al marcar el identificador puso en la pantalla “Ricardito”. Colgué inmediatamente. (Con razón se me hacía conocido, es el celular de mi hijo).
02:19 p.m. David no lo podía creer, me sugirió hablarle él, para saber por qué mi hijo había puesto el anuncio y así lo hicimos, claro con altavoz para poder escuchar la conversación.
- hola –contestó el niño.
- hablo por lo del anuncio del periódico, por qué buscas un papá. –dijo David.
- Disculpe señor, yo sí tengo papá y lo amo, es mi máximo, pero es una persona muy importante y desafortunadamente casi no lo veo y cuando lo veo casi no me toma en cuenta, hace años que no salimos a pasear y no es porque no tenga dinero, simplemente no nos dedica tiempo, hace días que quiero hablar con él y sólo me pone pretextos, por eso decidí poner este anuncio, resaltado en los periódicos que él lee, con la esperanza de que lo leyera y me hablara, pero ya vi que no es así, lo siento pero con el anuncio no buscaba un papá, buscaba a mí papá.
02:24 p.m. Al colgar mi socio, yo no sabía qué hacer, entre vergüenza y tristeza lloré, ¿Cómo era ésto posible? Yo creí que ellos en verdad eran felices, David no dijo nada, se limitó a acompañar mis lágrimas.
03:00 p.m. Hice la llamada más importante del día, cancelé mis citas, incluyendo a los japoneses, desde ese día todos los viernes por la tarde, sábados y domingos, se los dedico a mis hijos, al fin y al cabo puedo vivir sin esa camioneta.

IVAN CARRASCO AKIYAMA
(Bolivia, 1952 - Bolivia, 2013).

PARADIGMA DE MUJER (*)

Glosa

Eres faz de valentía,
arquetipo del amor.
Deidad de la poesía,
paradigma de mujer.

1

Siento rondar los recuerdos,
detalles que adornan besos.
Caricias que estrenan sueños,
todo el thymós del poeta;
no son simples versos tibios
o contenidos del "phren".
Es luz, mítica epopeya
elocuencia vil de mi hado,
sin ambages ni artificios,
¡ERES FAZ DE VALENTIA¡

2

Soy un ser feliz, amando
a la mujer sin igual,
vestida de piel divina,
adornada de valores,
aquellos que hacen del hombre
un ser único sin dioses,
poseedor de riquezas,
en valores inmortales.
Un saber de la existencia
¡ARQUETIPO DEL AMOR¡

3

En las pruebas del amor
generosa vencedora,
me elevaste del abismo,
aquietaste mis pasiones,
comprendiste mis errores,
me ayudaste a levantarme.
Por tu gran misericordia.
En síntesis decirte que;
eres la sencilla musa;
¡DEIDAD DE LA POESIA!

4

Me diste tu juventud
como amanecer divino.
Sin un precio por la entrega
que valore tal promesa.
Encendiste la verdad
con el arte de la gloria,
regalándome tus dones,
de ternura y esperanza,
para luego ser mi suerte,
¡PARADIGMA DE MUJER!.

(*) “Paradigma de Mujer”, escrita para mi esposa Maria del Carmen Jordán, como un tributo a su vida.

SHEINA LEONI HANDEL
(Uruguay, 1962). Reside en Uruguay.

ÍDOLOS Y LIDERES: LAS NUEVAS SIRENAS DE LA ACTUALIDAD (17/12/2012)

Hace ya algunos meses América Latina se vio sumamente convulsionada por la llegada de Paul McCartney; hace sólo unas horas fue la llegada de Madonna la que conmovió a Argentina. Por si esto fuera poco, los primeros anuncios de la llegada de Elton John a nuestro continente ya han conmocionado anticipadamente a los numerosos fans del ídolo.
Pero no sólo integrantes del mundo artístico logran congregar a millones de fanáticos cada vez que se hacen presentes: también figuras importantes del mundo deportivo, cultural o de cualquier otra índole que han logrado destacarse por algo que suscite notoriamente el interés en una sociedad determinada.
No importa hora, ni espera, ni costo: todo esto deja de tener trascendencia cuando se trata de pasar un momento de la vida con esa celebridad tan especial para cada uno. Todo está permitido en ese sueño mágico y místico con la figura amada. Los diferentes cantos de estas sirenas son capaces de hechizar a millones de personas, tal como lo hicieron sus antecesoras en las antiguas leyendas.
Estas nuevas sirenas, poseedoras de un canto diferente, son seguidas y amadas por millones de personas, ansiosas por estar cerca de ellas aunque sea un segundo, y capaces de realizar cualquier cosa que estas le pidan.
Y así, van surgiendo en nuestro cambiante horizonte célebres figuras con cualidades personales que provocan en sus seguidores una fidelidad a prueba de todo. La historia ha estado plagada de ellas: nos referimos a aquellos ídolos y líderes, positivos o negativos que han logrado influir o cambiar el curso de las sociedades, simplemente por estar. Ídolos como Elvis Presley o líderes como Gandhi (por nombrar a algunos) fueron capaces de dejar su sello en la época en que vivieron y pasar a la inmortalidad.
Las nuevas sirenas, con sus llamativas voces, han logrado encantar el mundo entero, que se ha desvivido por satisfacerlos. ¿Cuál podría ser el motivo? Veamos.

MI ÍDOLO FAVORITO ES…

El concepto de ídolo es muy antiguo; en determinadas épocas y culturas estos se consideraban representaciones de entidades sobrehumanas, generalmente de orden divino, que se adoraban en imágenes construidas por el hombre. El significado de ídolo era exactamente ese: figura o imagen que se adora religiosamente.
Actualmente, sin embargo, este concepto y la relación que establece el ídolo con sus seguidores se ha modificado, pues las transformaciones culturales y la participación de los medios masivos de comunicación así lo han exigido. Facebook, Twitter, YouTube, entre otras herramientas informáticas, han dado a nuestros ídolos y líderes modernos una nueva forma de llegar hasta sus adeptos, o directamente saber si los tienen.
Algunos publicistas sostienen que los ídolos son un producto y una marca a la vez. Los medios masivos de comunicación amplifican la imagen de la persona para hacerla conocida más allá del contacto personal. Ese conocimiento, variable según la sociedad, es lo que hoy se conoce como fama. Cuando el prestigio y la fama se unen, estamos frente a lo que hoy llamamos un ídolo. ¿Cómo se vuelven especiales algunas personas, mientras que otras, con iguales o superiores aptitudes, nunca logran destacar? Pues porque no tienen un don excepcional que parece ser el principal motivo por el cual una persona se convierte en estrella o ídolo de multitudes. Esta cualidad excepcional es lo que llamamos carisma.
Durante años se habló del carisma como de un don particular referido a las cualidades y capacidades consideradas extraordinarias o sobrenaturales (magia, revelaciones) para las que algunas personas parecen estar dotadas en su medio social, como si fueran enviados de Dios o se les hubiera concedido un don o un poder más elevado… En la época moderna, el carisma se equipara cada vez más con el poder de irradiación individual extraordinario que emana de algunas personas con dotes de mando. Se identifica como el poder de provocar en las masas una entrega emocional hacia el ídolo, en este caso, y una fuerte identificación con él. Sea como sea, una persona carismática jamás pasa desapercibida: no importa edad, físico, nivel cultural… el carisma pasará a ser su característica principal.
Y así, los simples mortales se sienten atraídos por su ídolo, y harán todo lo posible por parecérsele. Copian sus tics, su ropa, sus peinados, porque proyectan en ellos todos los sueños que tienen y no pueden saciar individualmente. Pero, ¡cuidado!, cuando el idolatrado contradice los propios valores que representa, o su mensaje no condice con el de su público, pierde su popularidad y empieza a declinar.

¿QUÉ VEMOS EN LOS ÍDOLOS?

Cuando las personas seleccionamos un ídolo es porque encontramos en él cosas que querríamos ser o tener, lo que nos hace identificarnos con su persona.
Los medios masivos de comunicación son determinantes para construir esa imagen adorada, y a su vez, pueden decidir cuándo ponerle fin. Si bien la popularidad se sostiene en el tiempo, los medios pueden en muchos casos, si lo desean, poner fin a esos quince minutos de fama y terminar el idilio con sus seguidores.
Desarrollar una fuerte personalidad respecto de ellos, acompañada de una fuerte identificación en algún sector de la sociedad, es algo fundamental para que un ídolo perdure.

OTRO TIPO DE SIRENAS: LOS LÍDERES

Todos sabemos que en estos últimos tiempos la salud del presidente Hugo Chávez ha ocupado el primer plano de todos los periódicos del mundo. Muchas personas se han manifestado dolorosamente, y hasta se han hecho ceremonias religiosas en su honor.
Amado u odiado, es indiscutible que dicho mandatario tiene ciertas características que le han permitido liderar su país acompañado de una gran cantidad de personas que lo siguen, racional o irracionalmente. Más que un jefe formal de gobierno, se ha transformado en un líder carismático y, probablemente, va en camino a convertirse en un ídolo para muchos venezolanos. Como mencionamos con anterioridad, siempre han existido líderes en las diferentes épocas, ya sea positivos como Teresa de Calcuta o hasta el mismo Jesús, o negativos como Hitler. ¿Cómo llegaron estas personas a convertirse en líderes? ¿Nacieron o se hicieron? Pues no hay una respuesta absoluta.
En la actualidad hay coincidencia en que no es solo el carisma lo que convierte a una persona en líder, sino que el líder se va formando a sí mismo a través de un proceso de aprendizaje que incluye la observación permanente del medio en el cual vive y la interacción con otras personas y el medio social.
El líder es aquella persona que tiene ciertas aptitudes y habilidades valoradas dentro del grupo, que es capaz de actuar para cambiar una situación determinada, pero también de entusiasmar y movilizar a otras personas para que intenten ese cambio junto con él. Es aquel que logra influir en las conductas de las personas para obtener las metas perseguidas. Debe ser capaz de motivar e influenciar a sus seguidores al mismo tiempo, pero fundamentalmente debe actuar; los buenos líderes actúan, no sólo hablan.

POR LO TANTO…

Si bien, como hemos señalado, los ídolos y líderes siempre han existido, en esta sociedad tecnologizada dichos conceptos, como tantos otros, se han ido modificando.
En ambos casos sigue siendo necesario tener ese sello particular que los convierte en seres especiales y los distingue de la multitud, aunque la mayoría de las veces no alcanza: se necesitan otras características complementarias, como carácter, voluntad, energía, preparación, y por qué no, un poco de suerte.
Ni qué hablar de tener un lugar en las redes sociales, como Facebook o Google, y en las redes de contenido, como Twitter o el mismísimo YouTube.
Por eso, si usted quiere formar parte de este grupo selecto de sirenas que luchan por surgir en el siglo XXI, comience a prepararse, desarrolle alguna habilidad, aprenda a sonreír, tenga su Facebook y sus seguidores en Twitter, haga su propio video…
Y empiece ya mismo a contar a sus seguidores: tal vez mucha gente ya lo ha empezado aplaudir...

ANTONIO GUSTAVO MACERA
(Chile, 1968). Reside en Chile.

POEMA 1

CAYÓ LA LLUVIA DESDE TUS OJOS
donde mi desierto es más árido.

Mi llanto naufragó
en el océano que llevas en el alma.

Mi tierra buscó tus aguas,
y tu pez buscó mis redes.

Antofagasta, Agosto de 1987.

NICOLÁS ACEVEDO ARRIAZA
(Chile, 1981). Reside en Chile.

LOS ORÍGENES CAMPESINOS DE P.A.C.

Según cuentan, el 5 de Abril de 1818, justo antes de la Batalla de Maipú, José de San Martín se encaramó al enorme euca¬lipto que se encontraba en la Hacienda Ochagavía para es¬piar al ejército realista. De ese árbol, hoy queda sólo su tron¬co, que con sus cuatro metros de ancho enmarca perfecto a la Casa Patronal hoy converti¬da en la Municipalidad de PAC.

Antes de que la comuna Pedro Aguirre Cerda se llamase así, una parte de ésta pertenecía a San Miguel, y mucho antes que eso, dichos terrenos fueron grandes haciendas donde se vivió una historia de explotación no tan sólo productiva, sino también humana. Tierras de mucho esfuerzo y trabajo, que se convertían en caros vinos, que se bebían en finas copas, en elegantes reuniones. Vinos que claramente no pertenecían, ni podían ser bebidos por quienes lo producían.
En las mismas calles donde se instaló la Feria Lo Valledor, el gimnasio Villa Sur, la piscina CORVI, el Hospital Abandonado en calle Club Hípico, existieron chacras y plantaciones pertenecientes a distintos patrones que poseían enormes casas, que hasta el día de hoy permanecen. Imágenes que nos recuerdan a un Chile campestre, pero que ocultan también las vidas de miles de campesinos que trabajaban en largas jornadas, de sol a sol, junto a sus hijos y mujeres. Campesinos que debían marcharse a un lugar desconocido cuando el patrón lo decidiera. Son los orígenes de nuestro territorio, el que luego se pobló con casas para obreros y empleados públicos, a los que se suman además las tomas de terrenos. Muchos de los habitantes que fundaron la Victoria en 1957 fueron campesinos.
Hace un tiempo, en La Tercera se escribió sobre el árbol (1) donde San Martín espió al ejército realista antes de la Batalla de Maipú en abril de 1818. El “tronco” que queda de dicho árbol aún se conserva al lado de nuestra Municipalidad, la que fue la casa patronal de la Hacienda Ochagavía, viña formada en el siglo XIX por Silvestre Martínez de Ochagavía. Éste, además de empresario fue parlamentario, algo poco frecuente en la historia de nuestro país: ¡Dónde se ha visto en Chile mezclar la política con los negocios! Si bien hoy, la actual alcaldesa plantea que dicha casa patronal podría ser una Biblioteca Municipal, en los años ‘50 se pensó como Museo de la Independencia, pero no estaban los recursos. Desde 1934 que la Viña Ochagavía dejó de funcionar, y fue dividida en parcelas. Una de ellas era administrada por José Rebolledo, a quien se acusaba de ocupar a mujeres sin contratos ni Seguro Obrero. Les pagaba siete pesos (muy escasos), y sin derecho a ración de alimento como frecuentemen¬te se les pagaba a los hombres. “Para estas mujeres no hay horario de salida, sino que trabajan hasta que se oscurece”, denun¬ciaba por aquel tiempo el corresponsal del diario El Campo (2). Muy cerca de allí y como decía otro escrito del mismo periódico, a sólo “dos leguas de La Moneda”, estaba la Chacra Las Lilas de propiedad de Pastor Valdivieso, donde al administrador (cuyo nombre se desconoce) se le acusó de arrastrar a la esposa del campesino Rodolfo Poblete, “violentamente por el suelo, y en seguida, a fin de escapar del castigo, llevado por el miedo, acusó a la señora de Poblete de un hurto imaginado” (3). Atropellos cotidianos, que no tenían eco en la prensa oficial del gobierno o de El Mercurio. Muchos campesinos comenzaron a rehusarse frente a las agresiones que estaban sufriendo, lo que tuvo como consecuencia que fueran echados de las haciendas, que les quemaran sus casas o los desajolaran a la fuerza, con sus pocos muebles a la calle, con sus familias completas al camino. Desde los años ’30, los campesinos se comenzaron a organizar, ayudados por los obreros de las ciudades. Así nacieron las primeras organizaciones, como la Liga de Campesinos Pobres en 1935. Los sindicatos agrícolas estaban prohibidos por Arturo Alessandri, aunque estaba autorizado por el Código del Trabajo. Y aunque el triunfo del Frente Popular en 1938 despertó mucha esperanza al campesinado, éste terminó frenando su potencial organización. En el gobierno de Pedro Aguirre Cerda los partidos Comunista y Socialista fomentaron la formación de nuevos sindicatos agrícolas, más de 200 surgieron en muy poco tiempo.
Desde 1939 se levantaron decenas de petitorios que contenían pequeñas demandas, como mejorar las habitaciones de adobe o paja, o incrementar la calidad de la alimentación que muchas veces no estaba sazonada. Aunque modestas, las demandas fueron grandes para atemorizar a los poderosos hacendados, que temían huelgas en plena cosecha y que el alza de salario de los campesinos subiera los productos agrícolas, lo que sin duda generaría movilizaciones en las ciudades. Se debía detener la sindicalización campesina o crear una ley especial para ellos. Aguirre Cerda aceptó negociar y detuvo la sindicalización con un decreto ministerial en 1939. No se podía formar ninguna organización hasta que se discutiera una ley especial, que nació de una Comisión entre el gobierno y los representantes de los obreros y patrones (la Sociedad Nacional de Agricultura). Dicha Ley permaneció dormida hasta 1947 cuando fue aprobada por González Videla. Pero más que fomentarla, la ley obstaculizaba la formación de sindicatos. Paradójicamente nuestra comuna lleva el nombre de un presidente que presionado por grandes agricultores, no quiso la sindicalización. Dichos empresarios eran radicales como Aguirre Cerda, quien además también era agricultor. A Pedro Aguirre Cerda se le llamaba “Don Tinto”, precisamente por poseer una gran Viña que actualmente está cerca de la Ciudad Empresarial, en Huechuraba. ¿Un presidente que es empresario? Eso me suena conocido.

NOTAS:

1 “El Tronco más patriótico”, La Tercera, Santiago, 11 de Junio de 2011.
2 “Entre los parceleros que explotan a los campesinos”, El Campo, Santiago, Octubre de 1943.
3 “¡A dos leguas de la Moneda!”, El Campo, Santiago, Junio de 1943.

JAVIER DICENZO
(Argentina, 1980). Reside en Argentina.

ESPAÑA EN LA SANGRE DEL POETA

¿Qué barco lejano te llevó hacia el puerto
donde los fantasmas asolaban la aurora?
¿Qué gitano elegante trazó tu futuro
hasta ser parte de América?

España en la sangre del poeta
es pluma que se eleva cual gaviota,
es un viento leve de mariposas añoradas,
y un romance de liras perdidas.

Quiero levantar en el año que se va
la copa de vida de tus entrañas,
y volver a tus costas reales
con las plazas de toro en mi memoria,
y una lágrima eterna por tu canto.

España en la sangre del poeta,
que en ti viva García Lorca!
porque se tiñe de púrpura la pluma,
cuando los ancestros lloran,
el poema que enaltece tus costas
que distan de mi tierra.

España en la sangre del poeta,
dame la inspiración más alta,
sino que yo muera lejano
hacia donde se abren las puertas de tu luz.

SUSANA ROBERTS
(Argentina, 1954). Reside en Argentina.

MADRE REVISADO

Quisiera decirte tantas cosas
que de simples se me escapan
como en el campo los corrales
las aves con sus plumas
el nido las palomas
y más allá las cabras
subiendo las colinas
otras bajando hacia el río
donde sosegar su sed

Tupidas las nostalgias
a pesar que la vida
llena de incidencias
me hayan dado la otra cara
fueron atadas a las piedras
y en los mordiscos más dulces
mostráronme tu vientre
hacendoso y maternal
entre chispas de olivas
serranías tortas y jengibre
la santa moral

Hoy es el día, como otros
y tantos hijos y tantas madres
que se recuerdan
algunos como jilgueros ruidosos
otros como noche oscura tiemblan
y siempre la sed noches de luna
en el cosquilleo del río
la hacienda prolija
y el respeto a la lluvia
esa lluvia de tardes calientes
que traen las calles del pueblo
mientras tejías sabor a nueces
tu pulcro hogar de dulce diciembre
y muy lejos el río…
continuaba su destino
como germen desprendido
se abría la flor de lis
los jazmines y amapolas
y hoy en la distancia
como borracho designio
habla el corazón
la gratitud de las coplas.

REINALDO BUSTILLO CUEVAS
(Colombia, 1934). Reside en Colombia.

MI TERRUÑO

Soneto dedicado a San Juan Nepomuceno.
Distinguido por SADE (Sociedad Argentina de Escritores)

El ambiente rural en el que vivo
me ha vuelto vegetal de tal manera,
que los huesos los tengo de madera
y mi pelo follaje de cativo.

Anhelo que la sombra de tu olivo
me preste su frescura cuando muera,
para vivir mi muerte sanjuanera,
que es la muerte mejor que yo concibo.

Cuando voy, por tus patios, peregrino
y me echo a descansar en el recodo
que de amores me presta tu camino,

te quiero inmensamente y de tal modo
que prefiero en tus calles mi destino
a estar lejos de ti, dueño de todo.