8 DE
SEPTIEMBRE DE 2000
INSTITUTO TECNOLÓLICO DE APIZACO
MENSAJE DE GRADUACIÓN DIRIGIDO POR LA REPRESENTATE DE LA GENERACIÓN 2000
La juventud no es tan solo
el futuro de un país sino también el presente. Es por esto, que el Instituto
Tecnológico de Apizaco tiene como misión formar profesionales de excelencia con
perfiles acordes al desarrollo del país.
Honorable presidium, maestros,
alumnos y amigos que nos acompañan. Es
para mí un honor hacerles llegar en nombre de todos mis compañeros un mensaje
como muestra de agradecimiento a todas las personas que hacen posible este
momento.
Algunos de nosotros por
convicciones personales aspiramos a ser hombres de ciencia, otros a ser hombres
de letras, otros a ser hombres de acción, pero, hay una profesión a la que
todos debemos aspirar, la de ser hombres de bien.
Y es por esto que estaremos eternamente agradecidos con nuestra
institución, por inculcarnos valores
humanos, hábitos intelectuales y actitudes reflexivas profesionales, para
contribuir al desarrollo económico, con la finalidad de alcanzar el bienestar
social.
Así mismo agradecemos a todos nuestros
maestros que han impulsado nuestro anhelo de super4ación y de mejoramiento. Que
con su presencia nos han convertido en un factor de progreso y prosperidad para
nuestro país.
También les damos
las gracias a los seres que nos dieron la vida NUESTROS PADRES, ya que todos y
cada uno de nosotros hemos recibido grandes beneficios como: amor, valores,
atención y educación. Este es el momento de regresarles algo de todo lo que
hemos recibido, como un testimonio de infinito aprecio y eterno agradecimiento,
por el apoyo moral que siempre nos han brindado y con el cual, hemos logrado
terminar nuestra formación profesional, siendo para cada uno de nosotros la mejor de las herencias.
La gente siempre habla de
un tiempo, tiempo de competir, de mejorar o tan solo de vivir. Ahora es tiempo
de que nosotros como profesionistas y jóvenes que somos debemos prepararnos
para recibir la problemática que nos hereda esta generación. Pensemos que la
hora exacta no es la marcada por las manecillas del reloj, sino la capacidad de
obrar con rectitud y honestidad en cada movimiento del tiempo.
Es importante comprender
que la vida no es algo que se nos da hecha, sino que vamos a producir las
oportunidades para alcanzar las metas propuestas.
Los planes son vehículos
que pueden llevarnos a lograr más de los que ahora somos. Necesitamos metas no
tanto por los resultados finales, sino porque, al perseguirlas nos
transformamos.
Recuerden que somos jóvenes
del presente y debemos ser hombres y mujeres del futuro.
Muchas felicidades a todos y buena suerte.
DERECHO DE AUTOR: SOFIA AGUILAR LOPEZ.
PROHIBIDA SU REPRODUCCION