Ceibo (Flor Nacional)

 Erytrina crista galli

La planta de ceibo o seibo, cuya flor fue considerada nacional, se encuentra distribuida preferentemente en el norte de la provincia de Buenos Aires, Entre Ríos (Paraná), Misiones, Formosa, Jujuy, Salta, Tucumán, Santiago del Estero y Santa Fe. Tres especies distintas de ceibo se encuentran en nuestro país:

a)       El ceibo común de la región mesopotámica.

b)      El ceibo del Chaco y Formosa.

c)       El ceibo de Salta, Jujuy y Tucumán, que es el de mayor altura y con flores de colorido más bello. 

El ceibo, científicamente llamado Erytrina crista galli (del gr. Erytrina, rojo; y del latín crista galli, cresta de gallo), presenta los siguientes caracteres:

La raíz es pivotante, con nudosidades producidas por bacterios nitrificantes, que viven en simbiosis, lo mismo que en la raíz del poroto.

Facilitan a la raíz la absorción del nitrógeno que fijan y toman de ella las sustancias orgánicas, que la planta elabora.

El tallo es leñoso, tipo tronco, irregular. Da ramas con espinas que forman una capa sin forma definida.

Mide, término medio, de cinco a ocho metros; pero los hay hasta de diez metros de longitud, como los ceibos de Salta, Jujuy y Tucumán.

Por su implantación en el tallo son alternas y por su duración, anual. Caen en el otoño y las nuevas hojas nacen en la primavera.

Las flores, dispuestas en inflorescencia del tipo racimo, son pentámeras, completas y de simetría bilateral. Su color es rojo. Las plantas florecen de octubre hasta abril.

Su cáliz es gamosépalo, como un pequeño dedal de color rojo. Forma con la corola un perianto donde sépalos y pétalos son de color semejante, pero de forma distinta. Su borde se caracteriza por el color marrón que le da aspecto de marchito.

La corola, semejante a la del poroto, es amariposada, pero se diferencia de ésta en que el estandarte, que es el pétalo más grande, se dispone en la parte inferior.

Los pétalos llamados alas, son muy pequeños, están prácticamente escondidos dentro del cáliz. Los otros dos pétalos se sueldan a veces parcialmente, y forman la quilla o carena, sirviendo de protección a los órganos de reproducción.

El androceo consta de 10 estambres, uno libre y nueve unidos por sus filamentos (androceo gamostémono). El gineceo, unicarpelar, está entre los estambres soldados, a la manera de un cuchillo en su vaina.

El fruto es monocárpico, seco, del tipo legumbre, de varios centímetros de longitud.

Las semillas de forma cilíndrica se disponen espaciadamente en el interior de la vaina. Su color es castaño. El embrión que contienen, posee cotiledones hipogeos, pues al germinar quedan debajo de la tierra.

 

UTILIDAD DEL CEIBO:

Su madera liviana, es empleada en la construcción de juguetes.

Los frutos y semillas de los vegetales descriptos, son de fácil obtención y conservación.

 

 Recopilación: Adriana Villalva.

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