Cronografos y equipo auxiliar

CRONOGRAFOS

Y

EQUIPO AUXILIAR


Los tiradores más exigentes solemos utilizar una serie de accesorios que sirven para afinar al máximo los ajustes de nuestras armas y mejorar con ello el resultado de cada uno de los disparos que hacemos, uno de los accesorios más apreciado es el cronógrafo.

¿Qué es un cronógrafo?, es un aparato optoelectrónico (combina óptica y electrónica) que puede medir con exactitud la velocidad de un proyectil. Funciona por medio de dos células fotoeléctricas que detectan la sombra del proyectil al atravesar un haz de luz, un pequeño procesador toma como base la distancia entre el par de células fotoelectricas y calcula mediante un algoritmo la velocidad instantánea de paso del proyectil.

Existen varios tipos de estos cronógrafos, el que aparece arriba ilustrado es el Chrony F-1 de conocida reputación y eficacia, es un cronógrafo de exterior que requiere de luz solar para operar y que mide de forma muy precisa la velocidad, no puede funcionar con luz artificial debido a que capta la secuencia de encendido-apagado que no vemos en las bombillas pero que se produce 50 veces por segundo.

Como puede verse en la fotografía el proyectil debe pasar entre las dos paredes plásticas que tiene un orificio para que el proyectil pueda pasar lo más cerca posible de las marcas de referencia que permiten la medición sin problemas.

Esta es la pantalla de presentación de datos en la que se indica únicamente la velocidad de paso, en este caso en pies por segundo.

La electrónica permite cada vez sistemas más compactos y pequeños que han llegado especifícamente al mundo del aire comprimido, apareciendo el cronógrafo COMBRO 625.

Este pequeño pero potente cronógrafo está diseñado especificamente para armas de aire comprimido, se acopla directamente en el cañón del arma y permite ser usado en el interior ya que su funcionamiento es a través de emisores de luz propios que están dentro del tubo, de esta manera el uso de este cronógrafo es muy cómodo y práctico.

El acople al cañón es muy preciso gracias a la rueda de ajuste que puede apreciarse en esta fotografía y que permite subir y bajar a voluntad el ajuste del cañón respecto al tubo de medición.

La información que aparece en pantalla es muy completa, además de la velocidad instanea de paso puede introducirse el peso del proyectil para que nos indique además la energía inicial obtenida, todo ello en los dos sistemas de medida internacional, métrico o anglosajón. Este pequeño cronógrafo tiene además la posibilidad opcional de conectarse a un ordenador que con el correspondiente software amplía todavia más las posibilidades de medición.

¿Para qué sirve un cronógrafo?, personalmente lo considero imprescindible para cualquier aficionado que busca extraer el máximo de sus armas de aire comprimido. Inicialmente una de las primeras aplicaciones es la verificación periódica de la potencia de las armas, ya que con el tiempo las de resorte pierden potencia por el agotamiento del muelle y del grupo de potencia, en el caso de las armas de aire precomprimido por perdidas de estanqueidad en sus depósitos.

Sin embargo además de la mera comprobación del estado de nuestras armas, la mejor aplicación es la de determinar la regularidad de disparo y potencia en combinación con el balín más eficiente, esto solo puede medirse instrumentalmente con el cronógrafo, que nos indicará cual es el balín que más rinde en nuestra carabina o pistola mediante el cálculo de la energía inicial.

Para ello se necesita también otro instrumento de medida, una balanza con la suficiente precisión como para medir las pequeñísimas variaciones que pueda haber entre un balín y otro.

Las buenas balanzas actuales más utilizadas en el sector armero son las que se emplean para medir la pólvora, son balanzas de alta precisión mecánicas que permiten medir con una precisión incluso de 0.01 grains de peso (0.000648 gramos). Existen en el mercado modelos electrónicos que son muy cómodas de manejo, si bien el precio es mucho más elevado y no siempre tienen la misma sensibilidad que las mecánicas. 

Con las balanzas se puede efectuar un muestreo de los balines y seleccionar aquellos que cumplen con un determinado peso, posteriormente con el cronógrafo se hacen una serie de disparos para determinar la velocidad media obtenida con ese balín y se obtiene la potencia real con ese balín en particular.

También es muy interesante realizar estas selecciones a la hora de medir las agrupaciones, ya que con los balines de igual peso y forma podremos realizar los disparos con la seguridad de que habrá la mínima variación de velocidad entre disparos y por tanto una precisión más constante.

Las pinzas son de mucha ayuda para el manejo de los balines, sobre todo cuando se maneja la balanza, ya que ello permite manipularla con mucha precisión y manejar los balines de forma individual.

Para realizar estas mediciones de agrupaciones un elemento indispensable es la torreta de tiro, que permite un inmejorable apoyo del arma y totalmente ajustable. Su utilidad es inmensa, desde el ajuste de visores, centraje de miras abiertas, medición de agrupaciones o la comprobación de trayectorias de balines.

Finalmente otro accesorio de interés sobre todo  para los usuarios más avanzados es el medidor de presión del gatillo, idóneo para la comparación entre armas en el momento de la compra, ya que muchos fabricantes no indican en sus catálogos estos datos y también por supuesto como decía en el caso de los tiradores con nociones de armero que pueden reajustar sus grupos disparadores en el caso de estos sean ajustables.

                                     


Miguel Durán Perello