Capsula de aire Brocock

CAPSULA REGARGABLE

DE AIRE COMPRIMIDO

BROCOCK

Gracias a mis dos buenos amigos Lucho y Jordi ha llegado a mis manos un accesorio que hace mucho tiempo tenía ganas de probar, se trata de la cápsula de aire comprimido recargable Brocock que según la publicidad del fabricante puede utilizarse como sustituto para las cápsulas de Co2 desechables.  

Por este motivo adquirí (repito gracias a la ayuda de mis dos amigos) en una tienda americana un kit de una de estas cápsulas animado por los argumentos comerciales y mi curiosidad sobre este sistema, que dicho sea de paso no está muy popularizado a pesar de los años que lleva en el mercado.

El kit se compone de la cápsula propiamente dicha así como de los adaptadores para una botella nodriza de aire comprimido (scuba) y para una bomba de accionamiento manual. Obviamente se necesita un medio para llenar de aire la cápsula que tiene una presión de llenado de nada menos que de 240 bars (3.500 psi) por lo que hay que tener una bomba capaz de llegar a estas altísimas presiones o bien una botella nodriza.

Físicamente la cápsula es parecida a una cápsula de Co2 salvo por la presencia de las valvulas de llenado y descarga como así también por las roscas para el sistema de llenado. En cuanto al peso la cápsula de Brocock tiene un peso de 66 gramos mientras que la cápsula de Co2 universal tiene un peso de 32 gramos.

En la parte superior se encuentra la válvula de salida que se acopla al mecanismo de las armas de Co2 y en la parte inferior está la zona roscada en la que hay la válvula de llenado.

Gracias a los sistemas adaptadores es fácil llenar la cápsula, primeramente hay que enroscar en su base el adaptador universal para botella nodriza:

Esto permite la conexión directa a la botella de llenado, la botella debe poder cargarse de aire comprimido a una presión de 240 bars (3500 psi) que es la carga máxima de la cápsula.

En el caso de que no se disponga de una botella nodriza se puede optar por utilizar una bomba manual, debe ser una bomba de alta presión que pueda alcanzar los valores anteriormente citados y para conectar la bomba se hace uso del otro adaptador:

El extremo del adaptador puede roscarse a la manguera de la bomba:

La carga no es muy compleja, con pocos movimientos de compresión la cápsula alcanza rápidamente los 200 bars de presión y en la recta final hay que apretar un poco los dientes y actuar con decisión para llegar a los 240 bars, una presión muy elevada que requiere manejar todos los elementos con precaución y concentración. El Co2 en cambio está "solo" a una presión de 70 bars (1020 psi).

Una vez llenada la cápsula a la presión adecuada solo queda extraerla de los adaptadores para colocarla en el arma de Co2 que deseemos, operación muy simple ya que por su diseño encaja perfectamente en el espacio diseñado para la cápsula de Co2.

Para poder decidir sobre este sistema he optado por hacer una exhaustiva prueba comparando el rendimiento y potencia de ambos sistemas sobre armas sobradamente conocidas: dos pistolas, la Umarex Walther CP-88 y la Gamo PT-80 para comprobar la adaptación y rendimiento en escenarios diferentes. La munición siempre Gamo Pro Magnum de 7.3 grains y  haciendo las mediciones cada 8 disparos (cambio de cargador). Para mayor fidelidad en la prueba he simulado además un ciclo de 8 disparos en ciclo semiautomático a alta cadencia de disparo con los dos sistemas, en el momento del cambio del tercer cargador. La prueba está hecha con una temperatura de 27ºC.

Estos son los resultados con los dos promedios de las dos armas:

Disparo nº Velocidad Co2 (m/s) Velocidad B.A.C. (m/s)
1 123,2 111,2
9 109,6 107,9
17 105,8 103,1
25 102,9 89,0
33 101,0 70,9
41 100,0 42,3
49 96,1 0
57 90,4 0
65 74,6 0

Como se puede apreciar de forma aplastante son francamente nulas las ventajas de la utilización de esta cápsula recargable, de entrada la potencia obtenida es netamente superior por el Co2 pero sobre todo hay una diferencia abismal en el número de disparos aprovechables. Mientras que con la cápsula de Co2 se pueden utilizar positivamente y con buenas prestaciones unos 7 cargadores (56 disparos) la cápsula de aire no llega a la mitad, a partir de los 20 disparos la potencia cae en picado y eso teniendo en cuenta que en ningún momento se alcanza la potencia nominal del Co2.

Creo que si además se tiene en cuenta el costo del sistema la decisión es todavía más clara, compárandolo por ejemplo con el sistema de una bomba de llenado manual el kit completo puede estar en torno a los 270 euros (capsula + adaptadores + bomba), cuando con esta inversión podemos patrocinarnos cerca de 22.000 disparos utilizando cápsulas desechables de Co2...

En conclusión y en mi opinión es una curiosidad técnica que tiene muy poco uso práctico, lo cual demuestra en parte que queda mucho por aprovechar del Co2 en el mercado.

 

 


Miguel Durán Perelló