HISTORIA Y BALISTICA DEL CALIBRE 6.35 mm

Calibre 6.35 mm comparado con el calibre 4.5 mm

Un poquito de historia:

La historia del calibre 6.35 mm (.25") se remonta a muchisimos años atras, después de los periodos de "grandeza" de las armas de aire en los siglos XVII y XVIII con sus inmensos calibres y sus aplicaciones militares y cinegéticas. Posteriormente a este período y en los inicios del siglo XIX las armas de aire habían caído en desuso ante las dificultades de mantener un sistema de tiro que estaba en clara desventaja frente a los avances de las armas de fuego. Unicamente en los años 1800 a 1850 aproximadamente, se conservaban algunas aplicaciones lúdicas para tiro en interiores con armas de potencia reducida. Esta afición se extendió rápidamente por todo el mundo y adquirió un singular interés en Estados Unidos después de la guerra civil, muchas de estas armas disparaban bolas de plomo del calibre .25 de pulgada (6.35 mm) que se implantaron en muchos otros países. Así este y otros calibres de gran tamaño se popularizaron y se utilizaron para tiro de entretenimiento y también para la caza de pequeños animales.

A medida que nos acercamos al siglo XX, el concepto de arma de aire comprimido se fue perfeccionando y con las necesidades de las competiciones de aire se fueron buscando calibres más reducidos para distancias menores, puesto que se priorizaba la precisión en lugar de la potencia el calibre 6.35 así como otros (6 mm, 8 mm...) fueron desapareciendo lentamente hasta que a finales de los años 70 se consideraba ya un calibre obsoleto, a esto contribuyeron los inmensos esfuerzos en difundir las bondades del tiro con aire comprimido a los más jovenes, que necesitaban únicamente armas precisas y de baja potencia. La inmensa mayoría de armas europeas y americanas se fabricaban en calibre 4.5, bbs, 5.0 y 5.5, siendo prácticamente imposible encontrar otros calibres excepto los de algunos pequeños fabricantes que de forma artesanal siguen hoy en día fabricando ultrapotentes rifles en gruesos calibres dedicados exclusivamente a la caza.

Al haber desaparecido los grandes calibres a finales de los años 70 las armas del sector adulto en USA para disparos a larga distancia se basaban en calibres más pequeños y con velocidades iniciales muy altas, pero esto se tradujo en problemas de precisión y requisitos de munición muy especial para poder mantener velocidades y energías aceptables a larga distancia.

En los años 80 la firma británica BSA decidió recuperar este calibre para su mercado en America para atender a la demanda de más energía, los rifles de alta potencia empezaban a notar las limitaciones de los pequeños calibres sometidos a velocidades elevadas que provocaban erráticas trayectorias y una de las soluciones fue la de elevar el calibre hasta el 6.35 mm aprovechando las mejores características balísticas de proyectiles más pesados. El uso de este calibre se ha extendido muy lentamente en Europa y tan solo desde hace unos pocos años se ha popularizado su uso.

Aunque su aplicación más importante en la actualidad esta siendo el uso en rifles de caza (en los países en los que está autorizada) hay otras aplicaciones interesantes para este calibre dentro del tiro de entretenimiento y deportivo. 

La balística

Los pilares de la balística exterior se fundamentan en el llamado "coeficiente balístico" que determina la "habilidad" de un proyectil para vencer la resistencia al rozamiento del aire y mantener una trayectória lo mas óptima posible. Se sabe a ciencia cierta que este parámetro está ligado a tres parámetros fundamentales: calibre, densidad seccional y coeficiente de forma. Con estos principios se sabe que para un mismo calibre un proyectil con mayor peso tiene mayor densidad seccional y un mejor coeficiente balístico que otro más ligero.Con pesos de más de 25 grains para algunos balines del calibre 6.35 mm y con diseños de alta eficiencia aerodinámica se puede duplicar perfectamente el coeficiente balístico comparándolo por ejemplo con el archiconocido y universal calibre 4.5 mm (.177").

Cuando empezó la carrera por los récords de potencia y velocidad algunos tiradores comprobaron desolados que sus ultrapotentes carabinas del calibre 4.5 mm no conseguían disparar con precisión, los primeros calculos balisticos asistidos por ordenador demostraban que los proyectiles ligeros impulsados a alta velocidad tenían problemas para mantener su trayectoria y perdían mucha velocidad hasta llegar a blancos situados a grandes distancias. Además algunos balines se acercaban o incluso superaban velocidades por encima de la del sonido (>340 m/s) sufriendo trayectorias erráticas. En otros casos las brutales presiones sobre los materiales provocaban la salida de balines deformados.

Buscando proyectiles más pesados para ser utlizados en carabinas de alta potencia se llegó paulatinamente a aumentar el calibre hasta disponer del 6.35 mm, con balines incluso de más de 30 grains de peso se consiguieron unos valores de coeficiente balístico muy elevados. Se demostraba que a pesar de las "bajas" velocidades iniciales este calibre podía mantener mucha más energía de impacto que calibres inferiores y que la pérdida de velocidad tambien era inferior.

Las propiedades del calibre 6.35 mm han estado rodeadas de ciertos rumores, especialmente en Europa, que lo señalaban como impreciso, con una trayectoria excesivamente curva e inservible a larga distancia. Personalmente y después de muchos días de pruebas reconozco que requiere de una cierta experiencia en la estimación para apuntar a larga distancia pero su precisión con balines de alta calidad está fuera de toda duda y su contundencia insuperable. 

A modo de caso práctico he realizado una exhaustiva comprobación utilizando todos los recursos técnicos a mi alcance, con el fin de comparar el comportamiento de dos calibres tan distintos como el 4.5 mm (.177") y el 6.35 mm (.25"). He utilizado el balín Gamo Hunter en los dos calibres, el ajuste de las armas a 25 metros y el disparo a 50 metros, los valores que aparecen son la Velocidad en metros/segundo y la Energia en Julios para la inicial, 25 y 50 metros de distancia así como la caída experimentada por el balín. Las armas para las mediciones de los datos de la velocidad inicial y determinación de coeficientes balísticos fueron la Gamo BZ-30 en calibre 4.5 mm y la Hunter 440 WT en el calibre 6.35 mm. Estos son los datos arrojados por el programa de balística:

Calibre Vo Eo V25 E25 V50 E50 Caida 50 m.
4.5 mm 274,3 20.2 230.4 14.28 196.9 10.43 9 cm
6.35 mm 182.0 20.3 163.0 16.30 145.8 13.05 21 cm

Como se puede observar el balin del calibre 4.5 mm pierde a los 50 metros un 28.2% de su velocidad inicial y un 48.36% de energía de impacto. En cambio el balín del calibre 6.35 mm pierde un 19.9% de velocidad inicial y tan solo un 35.7% de energía de impacto. En otras palabras que la capacidad del calibre 6.35 mm a larga distancia es netamente superior a un pequeño calibre, sin embargo acusa mucho más una trayectoria descendente de manera que requiere de mucha más pericia a la hora de apuntar.

(A la izquierda impacto desde 80 metros con el calibre 4.5, a la derecha desde la misma distancia con el calibre 6.35 mm, las diferencias son evidentes...)

Llevados estos datos al campo de tiro y conocida la solvencia del elaborado programa de balística (siempre y cuando se introduzcan correctamente todos los parámetros incluidos los ambientales)  los resultados prácticos fueron MUY cercanos a los aportados por el programa. Por otro lado las pruebas de impacto sobre distintos materiales es obvia y concluyente, siendo los efectos del calibre 6.35 mm mucho más pronunciados y devastadores que los del calibre 4.5 mm.

(Bidón de 5 litros de agua coloreada con impacto desde 80 metros con 6.35 mm)

Con el paso del tiempo y con la mayor difusión de este calibre es de esperar que aumente la oferta y la variedad de munición -muy escasa por el momento en España- y de esta forma los tiradores podremos buscar el mejor complemento para nuestras armas.

Lo cierto, es que no pretendo demostrar la supremacia de uno u otro calibre, cada uno tiene sus peculiaridades, el calibre 4.5 mm porque permite con pocas variaciones cubrir amplias distancias con pocas probabilidades de errar el tiro, y el 6.35 mm que garantiza un poder de impacto brutal en casi todas las distancias con unos requisitos de mayor destreza por parte del tirador si quiere asegurar el tiro.

Sin duda un calibre interesante.

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Miguel Durán Perelló