Porfirio Diaz (1 de 6)
El Porfiriato
Juárez ocupó la presidencia
desde 1858 hasta su muerte, en 1872. El año anterior
Juárez había sido reelecto, y el general Porfirio
Díaz se levantó en armas para protestar, pero
fue derrotado. Unos meses después, al morir Juárez,
de acuerdo con las leyes asumió la presidencia Sebastián
Lerdo de Tejada, que era el presidente de la Suprema Corte
de Justicia. Cuatro años más tarde, en 1876,
cuando Lerdo de Tejada buscó que lo reeligieran,
Díaz volvió a rebelarse; esta vez tuvo éxito
y tomó el poder. Cuando se levantó en armas
contra Juárez y contra Lerdo de Tejada, Porfirio
Díaz sostenía el principio de la "no
reelección"; estaba en contra de que el presidente
volviera a ser electo.
Pero después él mismo se reeligió
muchas veces. Su gobierno fue verdaderamente largo, de 1876
a 1911, con dos interrupciones: una de dos meses, entre
1876 y 1877, en que dejó el poder a Juan N. Méndez,
y otra entre 1880 y 1884, cuando gobernó Manuel González.
El pueblo mexicano estaba hastiado del desorden
y la guerra, y Díaz se propuso imponer la paz a cualquier
costo. México no tenía dinero, ni se lo querían
prestar en ningún lado, porque no había pagado
sus deudas con puntualidad. Había que atraer capital
extranjero, pero nadie invertiría en México
si no había estabilidad y paz.
Con mano dura, Porfirio Díaz trató
de eliminar las diferencias de opiniones sobre asuntos de
política, y se dedicó a mejorar el funcionamiento
del gobierno."Poca política y mucha administración"
era el lema de ese tiempo. La paz no fue total, pero Díaz
consiguiómantener el orden mediante el uso de la
fuerza pública. Policías y soldados persiguieron
lo mismo a los bandoleros que todo intento de oposición.
Con el orden, aumentó el trabajo y se hizo posible
el desarrollo económico, pues el país contaba
con recursos y los empresarios podían obtener buenas
ganancias.
Sin embargo, a medida que pasó el
tiempo fue creciendo el descontento por la miseria en que
vivía la mayoría de la gente y porque Díaz
tenía demasiado tiempo en el poder. Cada vez fue
más difícil mantener el orden. En los últimos
años del Porfiriato se vivía en un clima de
represión. La fuerza de las armas se utilizó
con violencia creciente. De eso dan muestra la torpeza con
que se negociaron y la dureza con que se reprimieron las
huelgas de Cananea (1906), en Sonora, y de Río Blanco
(1907), en Veracruz, así como la manera en que se
persiguió a los periodistas que criticaban al régimen
y a cualquiera que manifestara una opinión que no
fuera la oficial.
ECONOMIA
El enorme progreso económico que
conoce México a finales del siglo XIX y principios
del XX se debe enteramente al entonces presidente y dictador
Porfirio Díaz.
La pacificación del país,
la cual logró Díaz, permitió que la
economía nacional se recuperara después de
muchos años de bancarrota continua.
La negociación de la deuda externa
permitió al país sanear la economía
y normalizar sus relaciones con los países acreedores.
Esto atrajo a las inversiones extranjeras, sobre todo en
la minería, en la industria, en los ferrocarriles
y en la banca. La nueva relación que creo Porfirio
Díaz con los grandes países industriales (Estados
Unidos, Francia, e Inglaterra) aumentó la demanda
de los recursos naturales en México.
La Minería
Por primera vez, el país se convirtió
en un exportador de productos agrícolas y ganaderos.
Aumentó también la venta de minerales en el
exterior. A la producción de plata se le sumó
la producción de otros minerales como el cobre, el
hierro, el zinc y otros de uso industrial, destinados principalmente
a la exportación.
En 1910, México era el quinto productor
mundial de oro, el primero de plata, y el segundo de cobre.
(no es el ultimopunto) ---Mas---
Samael VB
