LA VIEJA ESMERALDA
Era un día
21 de Mayo de 1879, ya despuntaba el alba bien tranquila y helada
con todo el frío que trae la mañana, el cielo despejado, y sin
mas bruma que una niebla escasa que se arrastraba por la punta de
piedra y oscurecía ese pedazo de playa, y todo tan tranquilo la
mar plomiza en calma, no se oía mas ruidos que el alerta de los
guardias peruanos en la playa, las farolas del pueblo parecían
que con ojos sangrientos nos miraban, pero todo tan tranquilo,
tan callado que tanta calma ya iba dando rabia, iban 15 días
de bloqueo y cinco hacia que partió la escuadra con rumbo al norte
y nos dejo arrumbado como algo inútil para librar batalla, y se
oyó de pronto un cañonazo como en señal de alarma, y toditos
subimos a cubierta con la alegría retratada en la cara, ¡ ya
vienen los cholos ¡, y para el norte bien lejos enseñaban dos
blancos penachos que en la niebla curiche resaltaban y empezó la
tambora a tocar a las armas y nos fuimos formando de uno en uno
con el arma al brazo y el morral con balas, y hablo mi comandante
y dijo unas palabras de esas que dicen los frente a frente miran
la muerte y no les tiembla el habla y fueron sus palabras ¡
MUCHACHOS LA CONTIENDA ES DESIGUAL PERO NINGUN CHILENO A ARRIADO
LA BANDERA MIENTRAS YO VIVA FLAMEARA EN EL TOPE Y ESPERO EN
CUANTO MUERA QUE HAN DE SABER CUMPLIR MIS OFICIALES Y MANTENER LA
ENSEÑA ! una granada con una bulla del diablo se nos coló de
sopetón para adentro, dejo la tendala yo mismo vi los muertos,
cuerpos partidos y cabezas rotas por allá quejidos y por acá
babeos y el camarote de mi teniente uribe sin ni una astilla para
contar el cuento, y mi teniente mudo mirando aquel agujero, la
metralla barría la cubierta lo mismo que aguacero, unos quedaban
por mitad partidos otros con la piernas menos, si fue un quiñazo
padre , fue lo mismito que si el mismo infierno nos hubiera
tragado echo astillita y bien oscuro entre el humo negro, y llego
un grumete y sonar resuello ¡ MI TENIENTE SERRANO MI TENIENTE ¡
y mi teniente dijo que hay de nuevo, se fue mi comandante al
abordaje con mi sargento aldea y allí los acribillaron a
balazos, mi teniente uribe ya estaba en la toldilla de gobierno y
llamaba a oficiales para tener consejo, cuando oyeron el toque de
oficiales el huascar paro el fuego, tal vez que se soñaron esos
cholos de que iba arriarse el tricolor chileno, y con la calma
nos bajo la duda y que dirá el consejo arriara la bandera jamas
nunca decíamos a un tiempo pero luego decíamos quien sabe y nos
daba mas rabia el suponerlo, si era como una afrenta mil veces
antes que rendidos muertos y de ahí trepo al mesana corriendo un
marinero que iban arriar la bandera no decíamos ese era nuestro
miedo pero se oyó el retumbo del martillo esta clavando el
pabellón chileno, he izaron en señal de guerra a muerte en el
palo mayor el trapo negro, mi teniente uribe en la toldilla muy
taimado como un león de acero a cada nueva desgracia nos gritaba
viva chile muchachos no hay que rendirse y adelante el fuego ya
no habían cartuchos ni siquiera a fogueo y subió el gringo ya
todo tiznado de negro, al salir a cubierta se quedo helado con
tantazos muertos, que pasa le dijo mi teniente uribe, y el
respondió el caldero se fundió mi teniente y subido para saber
lo que hacemos , LO QUE HACEMOS, ¡ MORIR ¡, y al pobre gringo
se le entro el habla y se quedo bien lejos, mas era nuestro
temple murió como un chileno, una granada lo repartió echo
tiras y para los cuatro vientos y la esmeralda se sumió en las
aguas con su bandera en lo alto, no se lo que paso cuando cuando
volví a la vida todo mojado me encontraba en un bote en que
andaban haciendo recogida por un momento pense estar sordo que
silencio en toda la bahía, ya no se veía mas que la bandera y
un pedacito de palo envuelto en la guirnalda que formaban los
espumones blancos.........
Ver Plano de la Corbeta Esmeralda