costumbres

                           COSTUMBRES                        

Plautila con el guardapiés

Traje Regional

 

Como en otros muchos pueblos y ciudades extremeños es costumbre vestirse de traje regional en fiestas y celebraciones especiales.

En Valdeobispo las mujeres y niñas se visten con este traje típico que se denomina popularmente guardapiés, aunque genéricamente éste es el nombre de la falda, que se lleva por debajo de la rodilla y que también recibe el nombre de rapón. Completan el traje el jubón, que es una camisa con puntillas altas en el cuello y en los puños, unas medias de hilo o de lana, el pañuelo de cien colores, alpargatas o zapatos bordados, un pañuelo atado a la cabeza y, como adorno, unos pendientes de herradura y un collar (hilo de oro).

   

Gastronomía

 

En Valdeobispo los principales platos típicos son la sopa y la tortilla de espárragos, el gazpacho y las migas.

 Estas últimas se acompañan con café y son muy habituales en los desayunos en invierno.

 El gazpacho, en cambio, es un plato que se hace con tomate, ajo, poleos, pan, aceite, vinagre y sal, que se toma frío para combatir el fuerte calor veraniego.

 La sopa y la tortilla de espárragos son muy comunes porque en la zona abunda dicho vegetal.

 Dentro de la gastronomía valdeobispeña hay que dedicar un apartado especial a los dulces y decir que  cada fiesta tiene su dulce típico.

 

Las migas

 

   

Esparraguera

Coger espárragos

 

Una costumbre muy arraigada en Valdeobispo es el ir al campo a coger espárragos, muy abundantes tras las lluvias del invierno. Si sales al campo que rodea el pueblo, no será difícil encontrar este producto. Los espárragos se utilizan para el consumo doméstico, en forma de sopa, tortilla o revuelto, y hay gente que se dedica a su venta. 

De este vegetal  procede el apodo con el que se conoce a lo habitantes de Valdeobispo a los que, cariñosamente, se les llama esparragueros.

   

La Alborá y La Campanillá.

 

La Alborá es una tradición que ya se ha perdido pero que antiguamente, gozaba de gran popularidad. Consistía en ir a rondar a la novia la noche antes de la boda cantando unas canciones propias del evento acompañadas del tamboril.

Junto a esta costumbre, existía otra parecida, que se conoce con el nombre de la Campanillá. En esta ocasión la ronda se hacía cuado se juntaban un viudo y una soltera y se iba a la casa de esta última armando un fuerte escándalo con campanillos y otros instrumentos musicales.

La Campanillá se perdió hace mucho tiempo, pero este último año se ha vuelto a celebrar al juntarse una pareja en el pueblo.

 

Momento de la Matanza

La Matanza

 

En Valdeobispo, al igual que en otros lugares de Extremadura, es tradición que muchas familias sacrifiquen un cerdo que se ha ido cebando durante todo el año o que se compra para la ocasión.

 De la matanza se obtiene un aprovechamiento grande y variado con el fin de tener productos cárnicos y embutidos durante una parte del año. Estos productos son muy diversos: chorizos, jamones, lomos, morcillas patateras y calabaceras, tocino, etc.

 Las fechas en las que se hace la matanza están entre finales de octubre y principios de enero y, se suele decir que los chorizos están curados por los Carnavales y listos para comer.

 Actualmente, la matanza está perdiendo un poco de popularidad porque cada vez son menos las familias que la hacen debido a que se necesita un lugar acondicionado para la crianza del cerdo y numerosos aparejos para su elaboración.

 Para terminar, decir que un aspectos muy importante de la matanza es el carácter de colaboración y ayuda de los vecinos del pueblo, siempre dispuestos a echar una mano y participar de tan popular acontecimiento.

 

   

Hacer picón

 

En Valdeobispo, muchas familias utilizan aún como sistema de calefacción el brasero de picón. El picón es un derivado del carbón que se hace quemando leña de encina o de otros árboles, que tiene un alto poder calorífico. 

El hecho de ir a hacer picón es una tarea muy laboriosa ya que se necesita la colaboración de varias personas. Primero se juntan las tarmas y cuando se han quemado, y antes de que se convierta en ceniza, se va apagando el fuego con agua y el resultado final es el picón. Finalmente se va moviendo con una pala para que se vaya apagando, se echa en unos sacos y se dejan enfriar antes de guardarlos.

 

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