REPERCUSIONES HOSPITALARIAS POR SUSPENSIÓN DE CIRUGÍAS PROGRAMADAS EN PACIENTES HIPERTENSOS

Lic. Enf. Ma. Luisa Farfán González

Clínica Hospital I.S.S.S.T.E. Toluca


Introducción.

El índice de cirugías suspendidas por hipertensión arterial, en la Clínica Hospital ISSSTE Toluca, es considerable. De 925 cirugías programadas, 233 se suspenden y 36 son por esta causa, en un período de 12 meses.

Objetivos.

Objetivo General:

Conocer las repercusiones de actividades y pérdidas de recursos que se originan en el Hospital ISSSTE Toluca, por la suspensión de intervenciones quirúrgicas en pacientes programados que presentan alteraciones de la presión arterial.

Objetivos Específicos:

  • Determinar la cantidad de recursos que pierde la Institución al suspender una cirugía programada.
  • Demostrar el trabajo improductivo realizado por el personal de enfermería en el preoperatorio.
  • Destacar las repercusiones que se generan en el paciente por la suspensión de su cirugía.
  • Proponer alternativas para evitar el diferimiento de cirugías por esta causa.

Material y Método.

Nivel de investigación: descriptivo.

Técnica: Estudio de caso.

Método: De costeo

Instrumentos:

  • Cédula de captación de datos.
  • Registro de recursos materiales utilizados en las etapas de atención
  • Flujogramas de un paciente hospitalizado.
  • Actividades por servicio y tiempo empleado por el personal.

Resultados

· Registro de hipertensión arterial en el expediente:

o Nota de enfermería 4

o Nota médica 2

o Tratamiento antihipertensivo 3

o La enfermera comunica la hipertensión arterial 3

· Preparación física 5

· Traslado a quirófano 5

· Suspensión de cirugía por Médico anestesiólogo 5

· Regreso del paciente a hospitalización:

· Egresados a su domicilio 3

· Internados para su control 2

Ver cuadro anexo

Discusión.

La investigación incluyó cinco pacientes con las características previamente establecidas (suspensión de la cirugía programada en pacientes hipertensos).

Es regla médica obligatoria, la suspensión de una cirugía si la tensión arterial se encuentra elevada en el paciente quirúrgico, ello implica que los pacientes programados deben encontrarse en condiciones óptimas de salud, exceptuando la patología por la que e requerido el tratamiento quirúrgico.

Como se refiere con anterioridad, la cirugía de cinco pacientes fue suspendida por control inadecuado de la tensión arterial; no obstante, cabe mencionar que la nota de enfermería reportó que cuatro de ellos presentaban hipertensión, así mismo las notas médicas, previas al ingreso a quirófano, reportan hipertensión en dos pacientes. Vale también comentar que tres pacientes refirieron antecedente de hipertensión arterial en tratamiento. Considerando los hechos mencionados, resulta inquietante aceptar que dichos pacientes sean trasladados a quirófano en esas condiciones (con hipertensión arterial), a sabiendas de que no se les podrá realizar la cirugía programada. Otro dato significativo y de gran relevancia es que la cirugía fue suspendida por el Médico Anestesiólogo, encontrándose el paciente en sala de operaciones. Se menciona lo anterior debido a que esto demuestra una falta de cuidado en el control de los pacientes quirúrgicos.

De lo anterior se desprende que cada uno de los pacientes recibió preparación física específica acorde a la cirugía planeada: Instalación de venoclísis, tricotomía de la región operatoria, enemas evacuantes, colocación de sondas y ayuno; provocándole también, pérdida de tiempo y gastos innecesarios, así como estrés propio y de la familia.

Para la Institución, este tipo de trastornos afecta las actividades técnico administrativas del personal que contribuye en la atención de estos pacientes, por ejemplo: Admisión hospitalaria, archivo clínico, hospitalización, quirófano y camilleros.

Esto implica pérdidas importantes en el ámbito de los recursos materiales, económicos y el factor humano.

De igual forma el hecho de suspender una cirugía previamente programada, implica una reprogramación en el quirófano.

El gasto económico generado por la suspensión de la cirugía en los cinco pacientes fue de $24,486.60.

Conclusión.

· Pacientes no protocolizados correctamente

· Tratamiento antihipertensivo suspendido

· Hipertensión arterial detectada en el servicio de hospitalización

· Suspensión de la cirugía en quirófano

· Gastos innecesarios para el hospital, paciente y familia

Sugerencias.

· Realizar seguimiento del paciente desde consulta externa, para un adecuado control y tratamiento de la presión arterial.

· Coordinación entre las especialidades correspondientes para realizar la valoración preoperatoria adecuada.

· Dar fluidez al procedimiento administrativo preoperatorio para evitar la caducidad de los exámenes de laboratorio.

· Efectuar visita preanestésica.

· Suspender atención preoperatorio específica en cuanto se detecta hipertensión arterial.

· Evitar que el paciente sea diferido en quirófano.

· Elaborar normatividad a través de un protocolo de estudio para detección de pacientes hipertensos.



COMENTARIOS A: Lic. Enf. Ma. Luisa Farfán González, Clínica Hospital I.S.S.S.T.E. Toluca.

Arturo G. Rillo